25 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Una solicitud de empleo bien sui géneris

6 de febrero de 2015
6 de febrero de 2015

Digamos, antes de entrar en más detalles, que no hay que creer en las cuentas alegres que sobre generación de empleo a granel nos suministran regularmente el presidente Santos y su director del DANE, Mauricio Perfetti.

Ojalá esté cercano el día en el que estadísticas tan sensibles como el empleo, el costo de vida y la pobreza sean manejadas en Colombia por entidades ajenas al gobierno y a la politiquería.

Otra forma “Minerva”

Como al desempleo hay que ponerle buena cara, ocupémonos de una original solicitud de empleo salida del magín del humorista César Augusto Betancur, “Pucheros”, el libretista de programas tan chispeantes como “El Manicomio de Vargas Vil” y “Los Rencauchados”.

Después de advertir que es una forma “Me-enerva” y de pedir nombre completo, dirección, ciudad, correo electrónico, teléfono fijo, celular (si lo tiene) y huella digital reciente del aspirante, el hombre le formula al cliente busca-puesto diez preguntas.

Las consultas del formulario

¿Cuando estudiaba, le gustaba hacer tareas? ¿Ha sufrido de artrosis postoperatoria? ¿Le gusta la arepa al desayuno o prefiere el pan? (En caso de que sea la arepa, especifique si de las redondas o de las delgaditas). ¿Vive usted en casa propia, alquilada o de arrimado?  ¿Tiene usted alguna renta de capital? ¿Presta plata? ¿Al cuánto por ciento? ¿Por qué desea trabajar en nuestra empresa? ¿Por qué tiene aptitudes? ¿Por hacer rochela o porque necesita cotizar al Seguro? ¿Qué puesto le gustaría desempeñar? Y qué cosa le gustaría empeñar? ¿Qué tal le va con el inglés? ¿Lo lee, lo escribe o lo piensa?   

Tolón Tilín

La solicitud de empleo de “Pucheros” concluye con esta prueba de aptitud humorística:

Si asiste a una fiesta en la que está el Papa Francisco y a él se le cae una albóndiga en la famosa sotana blanca, ¿usted qué hace?

Nota importante:  Favor no llamar por teléfono, ni concurrir a preguntar por el resultado de esta solicitud. ¡El golpe avisa!. Ahhh! Olvidamos preguntarle ¿cuánto desea ganar?

El viernes de la pijama azul

Un hombre llama a su esposa desde el trabajo y le dice: »Querida, el jefe me pide que lo acompañe a pescar a Canadá con algunos clientes muy importantes. Nos vamos una semana y ésta será una  muy buena oportunidad para conseguir mi tan ansiada promoción. No te olvides de meter suficiente ropa para una semana, además de la caña de pescar y la bolsa con los anzuelos, que cuando salga de la  oficina paso a buscar el equipaje… ¡Ah… y no te olvides de incluir mi pijama de seda  azul!».

Una señora muy reflexiva

La esposa piensa que esto suena un ‘poquito’ extraño… y que era de lo  más llamativo que necesitara una pijama tan lujosa para una excursión de pesca, pero como buena esposa hizo lo que su marido le pidió.

Una semana después regresa el marido, un poco cansado, pero contento.

La esposa le da la bienvenida y le pregunta… ¿Pescaste mucho??

– ¡Ufff!… – contesta él – No dejamos una trucha ni para muestra. Pero… ¿Por qué no metiste mi pijama azul, como te pedí?

Y la mujer le responde…

– Sí, sí que lo hice…

– No,- responde él- miré bien y no estaba.

Ella le responde:

– La habrías visto si hubieras abierto la caja de  los artículos de pesca…

Tome nota, amigo lector:

La inteligencia es algo que se adquiere poco a poco y con sacrificio

Moraleja: cuando un hombre va con la fruta, la mujer ya viene con la mermelada…