23 de enero de 2022
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“Con la reforma tributaria hay que pensar en el desarrollo económico y social y no sólo en un recaudo fiscal”: presidente de Campetrol

5 de febrero de 2015
5 de febrero de 2015

 

Este espacio de discusión, que fue encabezado por el presidente ejecutivo de la entidad gremial, Rubén Darío Lizarralde Montoya, estuvo encaminado en tomar una postura concreta y generar conciencia sobre el aspecto fiscal y su relación con el sector de los hidrocarburos. “No queremos ser un gremio que se acerque al Gobierno Nacional solo a pedir. Pretendemos ser un gremio propositivo y activo”, explicó el directivo.

Lizarralde expuso la necesidad de formular una nueva reforma tributaria que no responda al afán de solucionar la coyuntura sino que sea planeada y proyectada hacia el futuro. “No sólo queremos hacer una evaluación desde el punto de vista financiero, sino que también queremos promover el interés que tiene el país para enfrentar un cambio estructural de la reforma, pensando en el desarrollo económico y social”.

Por último, el presidente de Campetrol resaltó la importancia de tener a los diferentes sectores en óptimas condiciones para el momento en el que la paz sea un hecho en Colombia. “Con la reforma tributaria hay que pensar en el desarrollo económico y social y no sólo en un recaudo fiscal. En el sector de hidrocarburos, por ejemplo, no se puede afectar por la reforma la inversión y el fortalecimiento patrimonial de un sector que genera más del 25 por ciento del ingreso fiscal y el 50 por ciento de las exportaciones porque, si lo que se busca es un mayor recaudo, de pronto lo que se van a encontrar es con menos desarrollo y con menos contribución fiscal. Ahora, que vamos a entrar en un proceso de posconflicto, requeriremos ese desarrollo y tener un país ordenado y fuerte en todos sus aspectos”.

En ese mismo sentido, el abogado Pedro Pablo Osman, quien fue uno de los expositores de la jornada, subrayó la cifra que podría costarle al país el posconflicto. “Serían 9 billones de pesos que le costaría a la nación, por lo que no hay que hacer reformas coyunturales sino estructurales. Esta reforma tributaria favorece el paradigma de la progresividad, pero con una visión muy limitada hasta 2015, sin saber qué va a suceder en 2016”.

Osman, quien es especialista en Derecho Tributario de la Universidad del Rosario, enfatizó su intervención en uno de los puntos más críticos de la actual reforma tributaria: la desestimulación de inversión. “No debemos tender a causar impuestos al capital sino a los ingresos porque estamos desestimulando la inversión. Esta actual ley nos está diciendo que no adquiramos activos porque esos activos se convierten en impuestos. Y resulta que los activos son necesarios para la producción”.

Por su parte, Carolina Restrepo Cañaveras, quien es socia de la firma de abogados Restrepo Cañaveras, enfatizó: “No se hizo una reforma tributaria sino un arreglo porque el Gobierno necesitaba más dinero. El impuesto al patrimonio no es más que gravar el capital, y en un país que requiere de importación de capital, de maquinaria e insumos, cómo van a gravarle el capital y no la riqueza. Estamos generando una incertidumbre grandísima en los inversionistas nacionales y extranjeros”.

Entretanto, Martín Gustavo Ibarra, presidente de la firma de abogados Araújo Ibarra y Asociados S.A., se refirió a  la excepción que la reforma tributaria firmada en diciembre pasado contempló para las zonas francas off shore. “El Gobierno es consciente de que hay que promover el descubrimiento de yacimientos que hay en el mar, el cuál es una gran proporción de nuestra reserva petrolera. A partir de esta necesidad se diseñaron estas zonas francas fuera de costa, que se traducen en ventajas para las empresas petroleras y sus empresas de servicios en la disminución del impuesto de renta del 25 al 15 por ciento y le quita el Sobre CREE”.

Para Ibarra, estas zonas francas off shore, que son muy populares en otros países del mundo, no sólo se deben mirar bajo la óptica de disminución de impuestos sino también de proyección para el sector. “Nos van a permitir reactivar de forma importante el desarrollo de la investigación, descubrimiento y producción de petróleo y gas en Colombia. Además, este régimen permitirá convertir al país en un epicentro de venta de productos en América Latina y la Región Andina, tener puertos localizados estratégicamente, penetrar mercados como los de Estados Unidos y Europa, entre otros factores positivos”.

El workshop se cerró con la intervención de Luis Ricardo López, abogado y socio de Araújo Ibarra y Asociados S.A., quien se refirió a los tratados de libre comercio que ha firmado Colombia. Las relaciones comerciales con otros países y sus impactos reales, además del estado actual de nuestra nación en comparación con la región, fueron algunos de los temas abordados.

“Colombia tiene que aprender a buscar alianzas y alternativas en los TLC con países con los que ya tenemos esos acuerdos para compensar y aliviar la carga tributaria que se está creando y más en un momento en el que el sector petrolero sufre por los precios bajos”, señaló.