25 de enero de 2022
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Monseñor Pimiento cumple hoy 96 años de edad

18 de febrero de 2015
18 de febrero de 2015

El Arzobispo Emérito de Manizales celebra esta fecha con la sobriedad que le dicta su temperamento frío pero con el ánimo arriba por la vitalidad que lo caracteriza pese a que es uno de los cardenales más longevos del planeta.

Monseñor José de Jesús Pimiento Rodríguez, nació en Zapatoca, Santander, el 18 de febrero de 1919. Hijo de Agustín Pimiento y Salomé Rodríguez de Pimiento, recibió una esmerada formación cristiana que cultivó gracias a su carácter serio y estudioso, a sus cualidades humanas y su personalidad recia. Su vocación sacerdotal apareció pronto; en medio de estrecheces económicas y un amor apasionado por el estudio y la investigación, adelantó su formación elemental de Básica secundaria y sus estudios eclesiásticos en los Seminarios de San Gil y Mayor de Bogotá.

Fue ordenado Presbítero el 14 de diciembre de 1941 para su Diócesis de origen de Socorro y San Gil, por el Venerable Siervo de Dios Ismael Perdomo Borrero, y generosamente entregó sus primeros años de ministerio sacerdotal a su Iglesia original sirviendo como Vicario Coadjutor en las Parroquias de Mogotes, Catedral de San Gil y Vélez, como Vicario Substituto en Zapatoca, como Síndico y Profesor en el Seminario, como Capellán en el Hospital de San Gil y Coordinador de Acción Social y de Acción Católica en la Curia Episcopal. Siendo aún joven sacerdote de 36 años de edad y 14 de ejercicio pastoral, el Papa Pío XII lo preconizó Obispo Auxiliar de Pasto, el 14 de junio de 1955. Su ordenación episcopal tuvo lugar en la Catedral Metropolitana de Bogotá el 28 de agosto de ese mismo año. Obispos consagrantes fueron el Señor Cardenal Crisanto Luque Sánchez y los Monseñores Emilio Botero González y Pedro José Rivera Mejía.

Cuatro años después, el 31 de diciembre de 1959, el Papa Juan XXIII lo trasladó a la sede de Montería de la cual fue Obispo residencial, desde el 1° de mayo de 1960 hasta el 29 de febrero de 1964, cuando el Romano Pontífice le notificó  nuevo nombramiento; lejos de las bellas costas del Caribe, ejercería en adelante su ministerio episcopal en la Diócesis de Garzón-Neiva (Huila), creada desde 1900.

Entre los años 1962-1965 Monseñor Pimiento intervino como Padre Conciliar durante las sesiones del Concilio Ecuménico Vaticano II. Algunos años después fue escogido como Delegado participante para las Conferencias Generales II y III  del Episcopado Latinoamericano celebradas en Medellín, Colombia, en 1968, y Puebla de los Ángeles, México; en 1979 fue nombrado por el Sumo Pontífice Juan Pablo II para la de Santo Domingo en 1992.

En julio de 1972 fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia,  durante dos períodos consecutivos hasta 1978. Antes se desempeñó en el mismo estamento como Presidente de la Comisión Episcopal de Fe y Moral y más tarde Presidente del Comité Episcopal de Límites de Diócesis. Fue delegado por la Conferencia Episcopal de Colombia para tomar parte en varios Sínodos de Obispos en Roma y Asesor del Señor Nuncio Apostólico para los diálogos previos con los representantes del Gobierno Nacional, para la reforma del Concordato en 1972 y 1973.

El 23 de mayo de 1975 fue promovido a la Sede Arzobispal de Manizales, que gobernó durante 21 años.

Impulsó activamente la pastoral arquidiocesana dedicando lo mejor de sus esfuerzos a la aplicación del Concilio Vaticano II, a la Pastoral presbiteral, tan estimada por él, y a las pastorales familiar, juvenil, social, educativa y universitaria; también promovió intensamente la renovación parroquial, la vida y organización del Seminario Mayor de la Arquidiócesis y el Fondo del Bienestar Social del Clero.

Emprendió múltiples obras eclesiales de interés local y nacional, como el Centro de Evangelización y Catequesis de la Arquidiócesis de Manizales, CECAM, la Casa Juvenil, la Casa de Orientación de la Joven, el reforzamiento estructural de las torres de la Catedral, averiadas por el sismo de 1979, la remodelación del Seminario Menor en 1979, y posterior adecuación del mismo como Seminario Mayor Arquidiocesano, y la ayuda solidaria a los damnificados por la erupción del volcán Nevado del Ruiz en 1985, mediante el fomento de aproximadamente un centenar de soluciones de vivienda en el Municipio de Chinchiná, las veredas Papayal, Los Cuervos y La Guayana de Villamaría, y las aldeas agrícolas La Paz y el Encanto, entre otras obras.

En 1995, cumplida la edad canónica, presentó la dimisión de su cargo que el Papa Juan Pablo II aceptó al año siguiente. Al propio tiempo se desplazó al Urabá antioqueño para prestar un servicio pastoral como misionero en la Diócesis hermana de Apartadó, en la Parroquia de Turbo, donde la Arquidiócesis unos años atrás había inaugurado la experiencia misionera fuera de los límites de su jurisdicción, experiencia de la cual fue promotor el mismo Monseñor José de Jesús Pimiento.

En 2005 celebró solemnemente sus Bodas de Oro Episcopales, efemérides a la que la Arquidiócesis de Manizales se vinculó ofreciéndole un sentido homenaje de reconocimiento por su distinguida y memorable labor pastoral en favor de esta Iglesia Particular, de la que hoy es Arzobispo Emérito. Después de su retiro, y por veintiún meses, Monseñor José de Jesús Pimiento fue designado Administrador Apostólico de Socorro y San Gil, su Diócesis natal. Reside actualmente en el Foyer de Charité San Pablo, de Bucaramanga.

EJE 21/ARQUIDIOCESIS DE MANIZALES