18 de agosto de 2022
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Hospital universitario, una urgencia para la Universidad del Quindío

15 de febrero de 2015
15 de febrero de 2015

Distinguidos Consejeros: La Facultad Ciencias de la Salud de la Universidad del Quindío necesita con urgencia su Hospital Universitario. Respetuosamente me dirijo a ustedes con el objetivo de solicitar, nuevamente, su atención respecto a la necesidad inminente de crear un escenario: hospital universitario o clínica universitaria. En los últimos 15 años, al menos en dos momentos intentamos abrirnos paso para lograr este sueño: se nos truncó, hace unos años, la compra de la Cínica San José (Hoy de la Sagrada Familia) después de haber trabajado el proyecto que solo necesitó voluntad política; hace apenas unos meses hubo un nuevo momento de efervescencia en el Consejo Superior sobre el mismo tema pero esta vez con la Clínica Central del Quindío: igual perdió la fuerza, aunque en hora buena acaba de concretarse la llegada de nuevos socios para esta institución, lo cual nos abre posibilidades de sinergizar para propender por la mejor calidad académica: ojalá así sea. Hoy insisto, haciendo hincapié en el sentido de no dejar constancias, inexactas y etéreas, en actas que para nada, a futuro, justificaran la falta de visión, compromiso y pertenencia, de la máxima instancia directiva, de nuestra universidad, sobre este asunto capital.

Si la universidad ofrece programas de pregrado y posgrado, de alta calidad en áreas de la salud, debe entender y comprometerse con la infraestructura que ello demanda. Tenemos un excelente Centro de Salud, siempre  necesario e importante, sin embargo la necesidad de un Hospital Universitario que garantice del primero al cuarto nivel, es imperiosa. Contamos con convenios en diferentes IPS: el Hospital San Juan de Dios de Armenia, Red Salud, Hospital La Misericordia de Calarcá, entre otros igual de importantes; todos seguirán siendo significativos  en la vida de nuestro proyecto educativo, sin embargo no son óbice para insistir en la imperiosa necesidad de nuestro hospital universitario.

Con prestigio

Nuestros programas gozan de prestigio y respeto; medicina con re-acreditación de alta calidad, que puede peligrar si dejamos de crecer, cumplir planes de mejoramiento y demostrar objetivamente nuestro compromiso hacia el futuro. Entre otras consideraciones, menciono las siguientes: Los escenarios de práctica son hoy el recurso crítico que determina la calidad y la viabilidad misma de los programas de ciencias de la salud clínicos. El modelo de docencia servicio adoptado por el país propicia, peligrosamente,  la presencia de múltiples IES (Instituciones de Educación Superior) en un mismo escenario de práctica con lo cual el proyecto educativo pasa a un segundo plano, pierde identidad; además la Universidad pública frente a la privada no está en capacidad de competir con contrapartidas por cupos.

Escenario propio

Lo ideal, entonces, sería un convenio a muy largo plazo y con exclusividad, pero ante la imposibilidad de esta opción lo mejor es contar con un escenario propio, con autonomía, sin las vicisitudes e inestabilidad que traen la injerencia de intereses ajenos.  En ese escenario también participarían otras facultades: Ciencias Económicas, Ciencias Básicas, Ingeniería, Ciencias Humanas, etc.  Es en realidad,  un centro de práctica para toda la Universidad. La oferta de camas en nuestra ciudad es insuficiente; muy pronto ofreceremos posgrados clínicos que demandan infraestructura: no podemos quedarnos solamente con el pregrado. Es responsabilidad de la universidad garantizar espacios para asegurar la viabilidad, con calidad, de sus programas, siempre orientados a formar, sin ánimo de lucro. No es una competición. Es simplemente una realidad entre lo público y lo privado, en la cual lo esperable es que cada una tenga éxito.

Para la investigación

La posibilidad de adelantar investigación clínica de alto nivel es difícil en  escenarios asistenciales que no sean propios. Una IPS universitaria exige un compromiso constante con la excelencia, la integralidad con visión humanística, ética, alineada con el entorno, sus necesidades, educación y prevención; a través de la actualización constante de todos sus recursos, sus ayudas diagnósticas, sus posgrados, el rigor académico–científico, la investigación, la interacción con pares, además de ser perfectamente auto sostenible si su manejo es profesional, transparente y coherente, entre lo administrativo y lo académico, con una firme interacción con la sociedad y sus representantes, pero sin perder su independencia. Una IPS universitaria lleva nuestra marca, nuestra filosofía, nuestra escuela, nuestra misión y nuestra visión. La implementación de posgrados clínico-quirúrgicos, coherentes con la misión institucional, se vería fortalecida. Es útil aprender las experiencias de otras universidades, algunas  tuvieron que hacer un difícil curso para volver a retomar el tema: la Nacional de Colombia, la de Antioquia, la Militar Nueva Granada; la javeriana, la FUCS, el Rosario, la Corpas, El Bosque, entre varias, que tienen sus propios, excelentes, reconocidos hospitales. Hay cosas que no se hacen de la noche a la mañana. La Facultad Ciencias de la Salud de la Universidad del Quindío necesita con urgencia  su Hospital Universitario.

Por Roberto Estefan-Chehab.MD  
CRÓNICA DEL QUINDÍO