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«La ley antitaurina va contra la subsistencia del toro»

26 de enero de 2015
26 de enero de 2015

ricardo roa catsellanos

Rumores vienen y van y como dice el científico Ricardo Andrés Roa-Castellanos, Médico Veterinario, Investigador adscrito al Cancer Research Institute-NY (USA). Profesor Honorifico, Universidad Complutense de Madrid. Master en Virología. Master en Desarrollo Rural. Máster en Bioética. PhD (c), el internet está lleno de seudocientíficos que salen a hablar de cualquier cosa.

De hecho es un tema antipopular, ¿a quién le gusta ver una foto de un animal sangrando? ¿quién podría estar de acuerdo con los hechos ocurridos recientemente en las corralejas?, pero también es bueno escuchar y leer la contraparte, sin apasionamientos, a quienes han estudiado del tema y pueden dar luces sobre la realidad científica.

Tanto las ferias taurinas como las corralejas son costumbres que se arraigan en la población por años, con ellas han crecido empresas y viven de ellas, miles de personas. Los animales, además de proporcionar comida, también han sido utilizados para dar espectáculos, pero también es cierto que se deben reglamentar sus métodos.

–¿Cómo académico está Ud. De acuerdo con la manera en que se ha abordado el debate de las corralejas?

–Categóricamente hay que decir que no. Y debe decirse no porque en esta materia no ha habido debate lo cual es peligroso. La relación de poderes ciudad-provincia, el peor de los centralismos, da un espectáculo de irrespeto a las costumbres populares igualmente asqueante y reprochable al mismo maltrato dado a los animales. Personajillos de ciudad sin idoneidad profesional, cineastas, filósofos, psicólogos, etc., le están imponiendo su pobre visión de la realidad a personas del campo, de la provincia, de los municipios de Colombia, vulnerando sus costumbres, su identidad cultural, y fingiendo un debate donde no hay posibilidad de réplica y que “ipso facto” quieren convertir en ley de la república para, en el colmo del vicio de la generalización, prohibir una manifestación cultural que ha sido tergiversada.

–¿Por qué deben seguir las corralejas y las corridas de toros?

–El tema no puede seguir siendo llevado desde el amarillismo-sensacionalista propuesto por un animalismo misántropo, que considera al ser humano como plaga desde un imaginario de realidad, que ve a la naturaleza con las distorsiones propias de Walt Disney donde el jabalí es amigo del Rey León, pero que en la realidad de las cadenas alimenticias se ve que el jabalí es presa alimenticia del León. Antropológicamente las corralejas provienen desde la colonia donde la gente que conocía a los animales y los trataba, encontraba la diversión en el medio de los corrales, del arreglo a las pezuñas, de la curación a las gusaneras, desparasitaciones y otras labores propias del cuidado animal. Es inconcebible que se hable de un debate cuando la única solución propuesta al maltrato sea la prohibición en el paroxismo del facilismo y la falta de imaginación. Quizás la gente desconoce que las corralejas durante siglos prohibían la muerte e infligir daño a los bovinos. De hecho hasta 1980 cuando se prohíben las corralejas de Sincelejo, las víctimas eran las personas y en mejor numero los caballos que participaban en las corralejas.

Una vez se suspenden por 17 años las celebraciones debido a la caída de los tendidos de madera se muestra una secuencia vista sociológica vista en otras materias. De esa medida represiva, al reiniciarse sin regulación profesional seria, se han disparado los incidentes de violencia contra los animales que antaño no se veían. Es decir, la parafernalia metálica que antes no se usaba contra los animales en una reacción antropológica de rebote tras la represión se dispara. Eso es un fenómeno antropológico porque los colombianos vimos cómo después de la toma de la embajada de la Republica Dominicana, la escalada de violencia crece: sobreviene una respuesta que fue la persecución violenta y tortura en el cantón norte a los militantes del M-19, pero a esa violencia acaece otra violencia mayor que es la toma del palacio de justicia. Esa dinámica se ve con el escenario post-prohibición que vulnera los festejos taurinos que han definido la identidad cultural de estos pueblos y representan en territorios muy difíciles la oportunidad de burla a los embistes de la muerte y el riesgo para el personal de la provincia atlántica.

–¿No le parece cruel lo que ocurre en estos festejos taurinos y la forma como matan a los animales?

–Insisto, la excepcionalidad de unos actos barbáricos no puede ser el rasero generalizador para esta clase de festejos. Si se conoce y se buscan soluciones creativas, simplemente, hay que evitar estos hechos execrables con alternativas más inteligentes que una abusiva prohibición.

Desde luego, y estos actos son susceptibles de evolución y cambio hacia lo incruento. Los eventos taurinos han vivido múltiples cambios, primero la tauromaquia era a caballo, en siglos posteriores se da la opción del toreo de a pie. La revolución industrial tuvo como consecuencia que en el siglo XIX se empezara a usar el arpón llamado divisa, o poner banderillas con arpones, lo cual no existía en la fiesta original. Se puede volver a lo básico manteniendo el rito, el espectáculo, exigiéndole más a los toreros que pasarían a practicar un deporte. Como ha pasado en el salto de la hípica se puede avanzar hacia un sistema deportivo de puntuación según precisión de movimientos y puntería, acompasado con métodos incruentos, todo ello para no incurrir en la prohibición de actividades legales y evitar el maltrato conservado la esencia de los festejos.

–¿Qué pasaría si se acaban las corridas de toros?

–Lo que ha pasado en Cataluña, España, fruto del triunfo del falso proteccionismo animal es horripilante. Estos personajes al prohibir las corridas de toros en Barcelona han provocado el cierre de ganaderías, es decir, centenares de animales que componían esos criaderos fueron enviados todos al matadero. Eso no es protección pero si es una canallada en extremo ingenua o hipócrita que los verdaderos protectores de los animales tenemos que impedir ante el fundamentalismo de prohibir costumbres que no son entendidas y si tergiversadas.

–¿Qué pasa si prohíben del todo las corralejas?

–Que esta catarsis antropológica y psicológica, cultural de acuerdo a la teoría científica de la cultura del padre de la etnometodología Bronislav Manilowski, se vería impedida. Para una academia seria se sabe que esta clase de festejos son necesidades de acuerdo con otro teórico de las necesidades como es Maslow y hace parte de los intangibles que manejan estas comunidades y que son parte esencial de su idiosincrasia. Recuerden el efecto de rebote de la violencia, pues en un país como Colombia donde el Estado se siente ausente es ofensivo que sus apariciones sean para coartar las oportunidades de goce y autodeterminación de los pueblos. El derecho consuetudinario, o derecho de facto derivado de las costumbres, que según cualquier diccionario jurídico se sabe que tiene el mismo peso que la ley escrita, ampara la realización de estas fiestas populares. El Estado y los gremios profesionales idóneos deben velar porque haya control sobre borrachos en el ruedo, que haya profesionales calificados como médicos veterinarios garantes del buen trato. Bien se sabe desde la Revolución de Mayo del 68 lo nocivo de los totalitarismos prohibitivos que en la práctica generan más conflictos violentos de los que intentan censurar.

–¿Qué opina de la señora que se clavó un montón de agujas en la espalda?

–Que es un gesto histriónico, escandaloso y amarillista en apariencia, pero que fue hecho con agujas de acupuntura que dicen los expertos no duelen y que, paradójicamente, reivindican planteamientos científicos en las ciencias animales que aducen que en el frenesí de la corrida, el toro no siente las puyas debido a la adrenalina y otros neurotrasmisores que bloquean el dolor. Un científico miembro de la sociedad Internacional de endocrinología llamado Juan Carlos Illera ha probado que esto es así y ello ha sido publicado en Journals que son escrutados por la comunidad científica. Mientras se le entrevistaba, la señora demostró que no sufría dolor alguno mientras se le instalaban ¿O estaría bajo los efectos de anestesias locales?

–¿Está de acuerdo con la Ley antitaurina?

–Como Médico veterinario juré proteger la vida de los animales y de sus especies. Ese apelativo antitaurino es irracional, va en contra de la subsistencia de la población bovina. Yo soy pro-toro. Sobre los animalistas misántropos si sumamos la totalidad de sus propuestas: acabar con criaderos, abolir usos animales, consumir soya que en solo 2013 arrasó 46 millones de hectáreas de bosques tropicales en solo América Latina diezmando la biodiversidad y la amortiguación de cambio climático para sembrar ese monocultivo transgénico para veganos, es la suma de todos los miedos de los verdaderos vitalistas de los ecólogos y biólogos científicos serios. Es falsa ciencia o pseudociencia populista para llevar riadas de gente a votar por demagogos o causar movimientos separatistas como acaeció en Cataluña por gente que de animales solo conoce a través de películas y memes de internet.

ricardo roa–¿Es Armando Benedetti un oportunista?

–Totalmente o un ignorante bienintencionado en esta materia en la que es un neófito.

–¿Es un espectáculo sólo para costeños de la sabanas de Colombia?

–La corraleja es un acontecimiento que en su raíz a recuperar es la celebración de la vida y de la simbiosis humano-bovino. Sin abuso y sin psicoactivos como el alcohol la pureza de la fiesta solo trae alegría. La autoridad pública debe velar por estas escasas oportunidades de alegría.

–¿El toro de lidia se puede amansar o domesticar?

–Ciertamente, tanto como un pitbull o un rottweiler. Es decir, estará en el domo (casa) o cerca a este, pero de forma latente su naturaleza podrá evidenciarse, como ocurría desde tiempos pre-históricos y su esencia se cumplirá para la protección de los ecosistemas. Recordemos que el bovino lleva 29 millones de años sobre la faz de la tierra versus cortos 200.000 años del Homo sapiens sapiens, o de 225 años de la Revolución industrial. De acuerdo con lo anterior un segundo absurdo del animalismo misántropo salta o se evidencia y es tomar a las vacas como chivo expiatorio del cambio climático cuando al contrario el estado de arte para neutralizar el cambio climático, se vale del rol de los ganados para regenerar las superficies erosionadas con rotaciones ancestrales de pasturas y cultivos. Ejercicios que se han visto en Suesca (C/marca) o que han sido ensayados en África y Asia de la mano de los planteamientos de lucha contra el cambio climático del académico Allan Savory (Recomiendo su charla TED que se consigue en internet).

–¿Las corralejas son sentimientos culturales de un pueblo? ¿Esos hechos tan “salvajes” que muestran los medios, siempre ha sido así?

–Hemos visto que antes no se hería al toro, ni se mataba al toro siendo adaptación de capeas y mojigangas. El derecho consuetudinario exige respetar las costumbres ajenas así no se compartan. Lo contrario es la barbarie producto de los fundamentalistas que hemos visto ha ocurrido con violencia en los últimos años. Hay toda una gama de soluciones lejanas a la falsa dicotomía que ponen los animalistas misántropos de abolición o fiesta cruel. Los mecanismos incruentos, la educación, la regulación pueden llegar a mantener las dinámicas de mercado y las reproducción y supervivencia de las distintas especies.

–¿Qué ha pasado en ciudades o regiones donde se han prohibido las corridas de toros y los criaderos?

–La hecatombe, es decir, el sacrificio masivo de animales inducido por la quiebra de los ganaderos y de todo un aparato agropecuario legal producto y del cual depende la nutrición y el abastecimiento proteico de campos y ciudades.

–¿No le parece cruel el hecho de ponerles banderillas, puyas y espadazos que muchas veces no dan acierto?

–Claro que es cruel, y susceptible de prevención por medio de la racionalidad, y por eso estoy proponiendo la sublimación lúdica, incruenta y deportiva de la fiesta. Simuladores de tejidos pueden emplearse para medir la puntería de ese nuevo deportista que serían los neo toreros y neo banderilleros. Cuestión que permitiría contabilizar como con las dianas la precisión del deportista sin daño en la piel del toro. La fiesta debe asumir su evolución y cambios técnicos para bien de todas las partes. Esto es el propósito de la Teoría de Juegos donde todos se salgan con la suya. Los estamentos técnicos y científicos estamos para brindar ideas ante problemas y evitar el exterminio, la abolición y la prohibición como salida facilista a los problemas.

–¿En su opinión se deben también acabar las mascotas?

–¡Por supuesto que no! La conducta de esos personajillos de ciudad llamados animalistas misántropos va dirigida a eso y la gente no lo tiene claro. De esta manera los amantes de los animales son engañados pues esta gente promueve el cierre de criaderos haciendo un daño genético enorme, pero también hace activismo para la esterilización masiva de animales y la adopción solo de esterilizados en conjunto a la no compra de animales. Yo me tomo más seriamente esos planteamientos que ellos, por lo visto, pues de cumplirse al 100% sus ideas en paralelo no habría reproducción del mejor amigo del hombre que es el perro, y sus políticas van dirigidas a evitar incluso a diezmar todo animal utilitario, es decir, inclusive las mascotas y eso es bastante enfermo hacia la relación animal: “Te extermino, para dejarte en paz”

–¿Qué hacer entonces con los leones y demás fieras? ¿Cómo alimentarlos?

–A eso llega el lector: No puede hacerse moral con el abastecimiento alimentario. En un caso inverso podría tenerse a un imaginario grupos de fundamentalistas esquimales. Ellos harían activismo para imponer sus costumbres a los demás países, su costumbre es comer carne cruda, eso sería igualmente abusivo culturalmente. Esa visión “Dumbo”, de animales de circo que volaban con sus orejas, quiere serle impuesta a una población normal a través de los tremendismos fotográficos y enfermos de hechos aislados que sirven para generalizar en las redes sociales.

–¿Por qué deben seguir existiendo los criaderos de lidia?

–Porque si no son utilizados para ello en un mundo metalizado, o politizado como el actual, esas dehesas, esos campos con toda su riqueza biodiversa en los distintos países pueden ser convertidos de campos de monocultivos de soja, acabar las fuentes de agua y acabar no solo con una raza sino con una especie como la bovina en sus otros usos. La acción de estos activismos dramáticos van saltando queriendo prohibir todo: circos, caza, producción alimenticia animal… Es tan absurda su actual posición como que se pretendiera erradicar la violencia o maltrato intrafamiliar “aboliendo” a los papás, a las mamás o a los hijos que la comenten. La civilización ha demostrado que hay una enorme variedad de mecanismos para contener, prevenir y evitar esos malos ratos e inducir el BUEN TRATO. Los mismo pasa con nuestros hermanos animales y las relaciones que podemos mejorar hacia ellos.

–¿Qué sintió con las imágenes de la muerte a puñal de un toro y el descuartizamiento de un caballo?

–Rabia ante una injusticia. Como humano ante estas rabias derivadas de la injusticia de los actos de irresponsables se tienen dos alternativas: el instinto de eliminar o la racionalidad de convertir una conducta viciosa en una solución virtuosa. Si hubiera habido control y regulación en el festejo por parte de profesionales idóneos eso no hubiera ocurrido. De ahí a hacer una generalización prohibitiva que expone que un caso representa la totalidad de las corralejas es un exabrupto bastante cercano al sin sentido en lógica: un engaño retórico.

–Acabar con los criaderos de toros de lidia, ¿reduciría el efecto invernadero?

–Por el contrario al disminuir esos ecosistemas de praderas, pastizales y arbustos esas zonas que son depósitos de carbono y fuentes de agua desaparecerían agravando el efecto invernadero y la erosión o el endurecimiento artificial del suelo que es parte de la génesis del cambio climático.

-¿Los animalistas dicen que a los animales se les debe dejar solos y que no es recomendable la lecha de vaca?

–Habría que hablar con ellos cuando sufran de fracturas de cadera como ha pasado con cientos de hombres jóvenes en Chile, lo cual era impensable hace algunos años. La alimentación moda cobra duramente a manera de secuelas metabólicas y orgánicas, pero esos efectos se ven con los años.

–¿No es más saludable la leche de soya o de almendra?

–Esas leches contienen fitoestrógenos los estrógenos pueden favorecer el vaciado de calcio desde la matriz ósea, de ahí que se favorezca con ello la osteoporosis. Hay gente que no tiene cualificaciones en ciencias de la salud o la vida que dice lo contrario por medio de blogs apócrifos, la gente cree esa pseudociencia y después paga las dolorosas consecuencias de su credulidad.

–¿Es cierto que La Leche reduce el hierro en los niños pequeños?

–Absolutamente falso.

–¿De verdad que la leche animal está llena de bacterias?

–De bacterias está lleno el ser humano (un promedio de 4 kilos del peso de un adulto promedio son bacterias). Sin ellas no habría ni inmunidad ni producción de vitaminas como las del complejo B que las fabrican en el intestino esas bacterias. De hecho los vegetarianos deben revivir Vitamina B de fuente exógena o las neuropatías terminan por suceder. Pero la leche de ciudad es una leche que ante esos miedos o posibles infecciones es pasteurizada, es decir, ya sin bacterias por procesos térmicos. De ahí que haya tanta tergiversación y engaño por parte de los fundamentalistas que venden medias verdades, que son engaños completos hacia la opinión pública.

–¿Qué tan exacto es que consumir leche y quesos está asociado con enfermedades como, diabetes, esclerosis múltiple, del corazón, de Chron, síndrome del intestino irritable y hasta cataratas, como dicen en las redes sociales?

–Es absolutamente inexacto, es una falsedad. Estos detractores de los productos animales llegan a calumniar diciendo que hasta es inductora del autismo cuando es cada una de estas enfermedades causadas por predisposiciones más genéticas que ambientales en el estado de arte de su respectiva información. El nuevo nombre de la ignorancia es la pseudociencia que tima a la opinión pública con supersticiones y falsos conocimientos apócrifos que imitan datos y leguajes científicos.

–¿Qué pasa con las personas que no consumen leche en sus vidas?

–Somos una especie mamífera doble. Por nacimiento y por crianza. La evolución del ser humano actual se da en el contexto de la última glaciación. No hay tal imagen paradisiaca de recolectores de frutos y semillas cuando en la geografía de los orígenes del hombre sólo había hielo e invierno. En ese nomadismo y carnivorismo obligado, como sucede con las tribus esquimales actuales, la densidad ósea era mucho mayor y se fue perdiendo. El mayor riesgo de fracturas es lo mínimo que puede pasar, hormonas como la calmodulina regula incluso respuestas

inmunológicas. La ausencia de leche hace perder la capacidad de absorción metabólica, por eso incluso en personas susceptibles consumir leches deslactosadas al no haber lactosa de manera crónica hace que se pierda la secreción de la enzima y eso puede crear dispepsias, flatulencia e incomodidad iatrogénica, dado que son problemas inducidos por descontinuar el uso de leche que luego hará falta.

–Algo que alarman en Facebook, ¿que la leche está mancomunada con el cáncer de próstata en los hombres?

–Hay toda clase de asociaciones espurias. Hay que ver si la fuente es respetable, es decir, verdaderamente académica, o producto de blogs basados en rumorología. Es importante que la gente entienda que hay gente con intensiones desestabilizadoras y que no se puede creer todo lo que no es una fuente directa como estudio en internet. EL caos de la sociedad actual no es gratuito, una herramienta para el conocimiento tan valiosa como es el internet ha sido perversamente dirigida por inescrupulosos hacia el delito, la pornografía y el engaño social intolerante de forma masiva.

–¿Cómo están relacionadas las corridas de toros y los vegetarianos?

–Los vegetarianos han hecho tránsitos de intencionalidad política. Muchos no respetan la libertad ni de la elección dietética. Con ello quiero decir que se quieren meter por vía política incluso en los platos de comida hasta de sus mascotas y de los niños, o de los que no compartimos sus dietas por ser omnívoros como lo demuestra nuestra dentadura. Su caballito de batalla efectista han sido los toros pues el sensacionalismo amarillista es fácil de vender. Pero lo curioso es que poblacionalmente solo un 6% de la población de toros de lidia van a plazas, ese 6% sostiene el 94% de la raza que tiene una vida placida en el campo. Pero una foto de un animal sangrante desdibuja la realidad en quien no tiene idea de la biología, ecología, aspectos productivos agropecuarios y la importancia de la seguridad y soberanía alimentaria en tiempos de escases como los actuales.

–En definitiva, ¿se le estará haciendo un favor a la multinacional Monsanto?

–En realidad, bajo esa óptica ideológica, si. Los extensos monocultivos de soja que deforestan los bosques tropicales de América latina, África y Asia para sembrar cultivos fugaces y transgénicos al querer eliminar las ganaderías repercuten en la ampliación de tierras para esos efectos. Al perder los bosques y dehesas se pierden LAS FUENTES DE AGUA. Esto es un horror que no considera la muerte por millones de animales silvestres. Eso no es protección animal, eso animalicidio estructurado con engaños culturales. Los vegetarianos se sienten muy amigables con el medio ambiente y son así las cosas sus principales destructores al aumentar la demanda de soja, margarinas (que potencialmente pueden tener mayor riesgo cancerígeno por ácidos grasos trans que la mantequilla) y palma de aceite o palmitol que se usa para hacer la aparentemente inofensiva mantequilla de maní, la cual se está cargando la población de orangutanes en Asia.

–¿Cuál debe ser la función de los veterinarios?

–Como hizo el padre de nuestra profesión y a la vez padre de la ética, el Maestro Aristóteles, ser defensores de la verdad, de los animales en un contexto de entendimiento de la naturaleza como un todo, y de las cadenas tróficas vistas como cuerdas de equilibrio natural. Deben los veterinarios velar por la alimentación humana correcta e impedir el abuso de la dignidad animal por parte de charlatanes y mercachifles, o políticos demagogos, que en su búsqueda de votos y alienación, han postrado a la humanidad en el caos donde se ubica hoy. Es entonces su labor servir de bisagra entre los mundos rurales y el mundo urbano que se ha vuelto una burbuja incomprensiva gravada por la virtualidad.