7 de agosto de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¿Fincas o becas?

29 de enero de 2015

jaime loperaLa historia comienza a la luz de dos interpretaciones de los medios académicos a partir de las tesis del profesor James Robinson, autor del libro “Por qué fracasan los países” publicado recientemente. La tesis principal de este investigador, registrada por Rudolf Hommes en El Colombiano (18/1/2015), se resume en responder si la modernización en Colombia se haría distribuyendo “becas o fincas”.

En un primer escenario los colombianos queremos saber si el país va a dedicarse principalmente del desarrollo agropecuario basado en la entrega de tierras, al mismo tiempo que ocuparse de atender a los campesinos que se han ido desplazando a las ciudades (por cierto que más del 70 por ciento de ellos no quieren regresar el campo). En un segundo escenario, y dado que los desplazados se aguantan y pasan hambre en las ciudades, y tienen poco acceso a las oportunidades educativas y laborales, “no es insensato ni despiadado  sugerir –señala Hommes– que se discuta el acceso equitativo a las oportunidades de buena educación, o que puede ser más valioso para los habitantes del campo, los desplazados y para economía en general distribuir becas, no fincas”.

2

En cuanto a la primera parte, hay un leve aroma de regreso a la Operación Colombia. El profesor Kalmanowitz ha recordado las tesis de los años cincuenta del profesor Lauchlin Currie, exasesor del New Deal y de Alberto Lleras, y quien marcó la pauta del gobierno de Misael Pastrana con la teoría de que el desarrollo del país debía hacerse estimulando el cambio de población del campo a la ciudad mediante la infraestructura de vivienda que se hizo gracias a la implementación del famoso Upac.

No obstante, el profesor Robinson carga de nuevo invitándonos a pensar en formas prácticas de enfrentar el problema. En su columna “Colombia, ¿esta vez es diferente?” (El Espectador, 18, 1,2015) dice: el fracaso en la restitución de tierras en los últimos dos años y medio revela que durante ese periodo un poco más de 300 personas han logrado que su tierra les sea devuelta; en consecuencia podría suponerse que durante los próximos diez años que durara la implementación de la ley “solamente alrededor de 1.200 colombianos se beneficiarán. ¿Problema resuelto?”. (Robinson, op.cit, pág. 10).

En suma, ¿se debe fortalecer la elite rural para que prosiga en el empeño de otorgamiento de tierras o, en cambio, hacer que pierda control sobre las fuerzas rurales mediante “educación, educación, educación” en las ciudades. Por aquí anda el meollo del asunto. “¿Está la política, pregunta Robinson, lo suficientemente madura para que pueda resolver este problema?”. Estoy escéptico, agrega el articulista, cuando nombra al abogado del hombre más rico del país para supervisar este programa. En EEUU, añade, hay una gran expresión para esto: “haga usted las cuentas”.

3

Estos dos escenarios (fincas o becas) causan dos comentarios. Primero el de corto plazo: la diferencia entre fincas o becas es un asunto del tiempo durante los cuales tales políticas se ejecutarían. La entrega de tierras como una forma de cumplir con los acuerdos de las Farc y fortalecer el asistencialismo social para acelerar el cumplimento de este objetivo, se puede hacer en pocos años y gracias a una enorme operación de movimientos y procesos que ayuden a plasmar satisfactoriamente los acuerdos. Desde el punto de vista de reducir las tensiones y acelerar el proceso de entrega de tierras, el gobierno solo necesitaría de un organismo nacional de Logística, con las más modernas técnicas administrativas y operacionales, que pueda garantizar el cumplimiento de la ley y verificar con mucho detalle las normas de radicación en todas las situaciones jurídicas que van a presentarse.

Segundo, la visión de ubicar a la educación como vector que impulsará más eficientemente los mejores ajustes en la desigualdad social, incrementando el acceso a la educación y las oportunidades laborales, es un asunto del largo plazo, no es el efecto de una tarea que se pueda realizar de la noche a la mañana. Se trata de hablar de una sociedad urbana capacitada en varios años porque, en efecto, la educación es la herramienta de equidad por excelencia: un estudiante de estratos bajos que pueda estudiar en las mejores universidades del país, posiblemente pueda ser el encargado de sacar a su núcleo familiar del llamado “circulo de la pobreza”.

4

Si las desigualdades económicas se traducen en falta de movilidad social y en defectos de la democracia (tales como la presencia de la corrupción y consecuencias políticas aún más graves), ellas no se deben totalmente a las fallas en las dinámicas económicas sino a los errores del sistema político institucional que favorecen a los más ricos. Si, por aquí está el meollo.

Entonces el mensaje central del debate es el político. Robinson lo dice: “¿Está la política suficientemente preparada para resolver este problema”? Y señala el profesor Hommes que la baja calidad del Estado y la ineficiente productividad del sector público son un verdadero problema. Es más, la burocracia, abandonada a sí misma, tiene a concentrar el clientelismo y la ineficiencia en menoscabo del desarrollo moderno.

El Papa Francisco, cuando ejercía de obispo en su Buenos Aires, hizo unas declaraciones aun no refutadas en un reportaje a la cadena MSCBS donde consignó estas sus ideas sobre la pobreza mundial. Y dice: “algunos políticos se han dedicado a endeudar a la gente creando un ambiente de dependencia…para aumentar su poder. (Los políticos) son grandes expertos creando pobreza y nadie los cuestiona; yo lucho por combatir esa pobreza”. Enseguida comentaba: “las ideologías que fabrican pobreza deben ser denunciadas: pero la educación es la gran solución al problema. Debemos enseñar a la gente cómo salvar su alma, pero enseñando a evitar la pobreza y no permitir que el gobierno los conduzca a ese penoso estado” /[1].

En la citada entrevista el cardenal dice que no está culpando a los gobiernos sino “a los políticos que buscan sus propios intereses”. El periodista Mathews de la cadena norteamericana lo enfoca hacia América Latina. Bergoglio responde: “El imperio de la dependencia creado por Hugo Chávez, con falsas promesas, mintiendo para que lleguen a arrodillarse ante el gobierno y ante él, dándole peces pero sin permitirles pescar. Si en América Latina alguien aprende a pescar, es castigado y sus peces confiscados por los socialistas. La libertad es castigada. Tú hablas de progreso y yo de pobreza”.

Si pensar que el capital es necesario para construir fábricas, escuelas, hospitales, iglesias, quizás lo sea (capitalista). Pero, ¿tú te opones a ese proceso?”. Y agrega el cardenal que aun cuando el uso del capital debe ser voluntario, surge un grave problema cuando los políticos confiscan ese capital para hacer las obras del gobierno y alimentar a la burocracia. Enseguida el cardenal Bergoglio le precisa al periodista que el  llamado Estado interventor “absuelve a la sociedad de su responsabilidad; las familias escapan de su responsabilidad con el falso estado de bienestar, e inclusive las iglesias: la gente ya no practica la caridad pues ve a los pobres como un problema del gobierno”. En pocas palabras, los pobres son ahora “propiedad de los políticos… (…) a la gente la empobrecen para que luego vote por quienes los hundieron en la pobreza”.

Más claro no canta un gallo. Si los pobres son la carne de cañón de los políticos para reelegirse y sobrevivir dentro de su sistema, en el capitalista o en el socialista, el sistema será inmutable. La desigualdad social es una constante de la historia y los pesimistas debemos relegarnos prudentemente a un monasterio.

30 enero 2015


[1] La revista mexicana “Asuntos Capitales” (mayo 3, 2013) dio a conocer una colaboración del periodista Ricardo Valenzuela en la cual se transcribe una presunta entrevista que le hiciera al entonces cardenal Bergoglio, en Argentina, el periodista norteamericano Chris Mathews para la cadena MSNBC. Para Mathews, uno de los periodistas estrella de esa emisora, la llegada de Bergoglio no solamente significa que llega al pontificado un verdadero sucesor de Juan XXIII, un liberal, sino también un CEO, un “chief executive officer”, el más alto cargo ejecutivo en las grandes corporaciones del mundo, según lo dijo Mathews a sus lectores en su blog que se transmite por la cadena NBC (www.nbcnews.com). La entrevista no fue transmitida y en cambio fue archivada por el mismo Mathews: un estudiante de la Universidad de Notre Dame –establecimiento católico de Indiana fundado en 1842–, que cumplía su servicio social en la MSNBC, la sustrajo, dice Valenzuela, para entregarla a su profesor.  http://www.asuntoscapitales.com/buscando.asp?q=bergoglio&sa=Buscar