18 de enero de 2022
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Crecen las dudas por la muerte de Nisman: no se probó aún si fue suicidio

21 de enero de 2015
21 de enero de 2015

alberto nisman

“Lamentablemente dio negativo”, arrancó temprano ayer la fiscal Viviana Fein, cuando se la consultó por el resultado de una de las pruebas clave para saber si se trató o no de suicidio: el barrido electrónico. Por este examen se supo que no había restos de pólvora en la mano de Nisman. Sin embargo, más tarde, Fein aclaró que por tratarse de una pistola calibre 22 podían no quedar rastros y avisó que repetirán la prueba con otro método.

Sin contar con definiciones o pistas ciertas para conocer que pasó con Nisman, la fiscal precisó que hoy tomarán declaración a la empleada de Nisman a la que el fiscal le dejó una nota con las compras que debía hacer el lunes. Ayer, Fein le tomó declaración a los custodios, al intendente del edificio Le Parc, al médico de Swiss Medical que fue primero, al director de la morgue y a Roberto Godoy, jefe del Cuerpo Médico Forense, encargado de realizar la autopsia.

Una de las últimas actividades de la jornada de Fein –quien aseguró que “a mí nadie me está presionando ahora”– fue recibir a la ex esposa de Nisman, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado (ver página 4). Tras ese encuentro, Fein afirmó que se trató de una “entrevista personal” en la que se le informó sobre los pormenores del caso y su derecho a convertirse en querellante.

Fue después de ese encuentro, que la fiscal informó que había solicitado el rastreo de todas las comunicaciones de Nisman hasta cinco días antes de su muerte, igual que el material documental que pudiera surgir de su computadora personal. Esa información, aclaró Fein, será “bajada” a papel para su análisis cuando ella lo ordene y llevará “bastante tiempo”.

Lejos de despejar dudas, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, confirmó que el domingo llegó a al departamento de Nisman antes que el juez Manuel de Campos –en ese momento a subrogando el Juzgado de Instrucción 25– y justificó su presencia en el resguardo del procedimiento. “Nadie entró al baño”, afirmó el funcionario e insistió en que se limitó a acompañar a la familia en la cocina.

Berni es el jefe de los custodios de la Policía Federal a los que ayer les tomó declaración Fein. Esos custodios son los que el domingo llamaron a Sara Garfunkel, la madre de Nisman, y la acompañaron a revisar la casa en la que encontraron muerto a su hijo.

Atenta a ese detalle, la jueza de la causa, Fabiana Palmaghini, quien regresó de sus vacaciones en Brasil para hacerse cargo del caso, pidió la intervención de la Policía Metropolitana. La jueza recordó que fue la Federal la primera en entrar a la casa y la primera en tomar pruebas.

La magistrada ordenó, además, concretar el allanamiento de la fiscalía especial de la AMIA que estaba a cargo de Nisman y que la fiscal Fein había solicitado. En ese procedimiento, que se extendió durante cinco horas, participó la Metropolitana y se extrajo documentación que será sometida a análisis. Finalmente, Palmaghini visitó el departamento en Le Parc para una inspección ocular.

Pero una de las principales incógnitas de esta historia se centra en Diego Lagomarsino, el experto en informática de la ex SIDE que trabajaba con Nisman en la fiscalía. Él fue uno de los últimos en ver a Nisman. Lo visitó el sábado a la mañana en su casa de Puerto Madero y le dejó el arma que el fiscal le había pedido prestada. Lagomarsino se presentó espontáneamente a declarar el lunes ante la jueza y la fiscal. Hoy está con custodia y fuera de su domicilio.