25 de octubre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Justicia ejemplar y pronta

11 de noviembre de 2014

Mucho se ha discutido sobre la autonomía que tienen estas comunidades indígenas para aplicar su propia justicia, pero poco a poco se van estableciendo ciertos límites con suficiente claridad. Se ha dicho, por ejemplo, que cuando se trata de violación de los derechos humanos, los organismos que los protegen están por encima de cualquier otro, así se diga que es derecho “propio” o “ancestral”. Así por ejemplo, cuando se trata de la mutilación genital femenina que aún se practica en algunas comunidades indígenas, no es posible argumentar que es un derecho consuetudinario porque finalmente es una violación de un derecho natural.

Pero vale la pena recalcar que en este caso de juzgamiento de algunos miembros de la guerrilla, se cumple a cabalidad con el requisito legal: el delito fue cometido dentro del territorio indígena y afectó a dos de sus miembros. Por lo mismo, es aplicable la justicia por medio del cabildo que gobierna dicha territorio. Otra cosa es que la muerte de los indígenas hubiese ocurrido en territorio no indígena.

Lo acabamos que presenciar sobre un juicio ejemplar y rápido, contrasta con nuestra justicia que siempre se ha caracterizado por ser parcializada, lenta y sobre todo, que opera para los de ruana, o sea, para los sectores más vulnerables de la población. Basta con observar lo que viene sucediendo con el juicio a los Nule, que ya se  está convirtiendo en un juicio sin fin, de tal manera que a estas alturas ya los dineros de los jugosos contratos ha desaparecido y nada tiene de extraño que llegue en momento en que por tiempo se declare que el delito prescribe y pueda salir el señor Moreno Rojas otra vez a postular su nombre para un cargo de carácter público.

Lo que nos está diciendo este juicio realizado por los indígenas es que se hace necesario una reforma de fondo en nuestro sistema judicial para hacerlo más eficiente y al mismo tiempo que los requisitos para obtener una investidura en una de las Altas Cortes sean muchos más estrictos para evitar que allí lleguen señoras que no tienen ningún reparo en salir con sus amigos a cruceros, en calendario laboral,  o de señores, como en el caso del Presidente de la Corte Suprema de Justicia, que sale a defender a su hijo porque supuestamente fue golpeado por la fuerza pública cuando en plena vía pública, en un carro blindado y oficial, se encontraba realizando actos en contra de la moral pública. Y digo supuestamente, porque todo indica, de acuerdo con videos que se han presentado de la situación, que en ningún momento hubo agresión de la fuerza pública, pero sí descalificación de ella por parte de quien ostenta la máxima autoridad en el campo de la administración de la justicia.