23 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¿Universidades con patente de corso?

1 de noviembre de 2014

En Colombia hay 245 instituciones de educación superior, muchas son serias y dignas, honran al país a nivel internacional. A una veintena de ellas el Estado las ha catalogado como de alta calidad institucional; pero hay también, más de las que fuera de desear, que son todo lo que no debería ser una universidad.

¿Por qué? Porque son un timo. Se constituyen y gobiernan por estatutos que son patente de corso que permiten a sus directivos un poder vertical a través del que desvían recursos, hacen corruptos manejos administrativos, se reparten entre sí puestos, jugosos contratos, millonarias asesorías, etc, mientras la institución naufraga.

¿Cómo logran hacer de las suyas estas “universidades de garaje”? Por una parte, la autonomía universitaria está deficientemente regulada e impide al Ministerio de Educación controlar e intervenir en ellas para cortar su saqueo. Por otra parte, financian campañas electorales, dan sobornos y contratos a ciertos congresistas, a válidos en el poder departamental y municipal, quienes torpedean todo intento de ponerles freno. Además, condecoran a políticos, reparten a granel títulos honoris causa, patrocinan eventos, etc.

Hoy, 17 mil estudiantes de la Universidad San Martín ignoran si podrán terminar semestre académico y optar por título universitario; surge el recurso manido de que el Estado invierta dinero para remendar el perjuicio consumado; luego, seguirán los dueños haciendo de las suyas.

Los padres de familia y los educandos deben abrir los ojos antes de matricularse en una universidad; además, la autonomía universitaria y las facultades de intervención del Ministerio de Educación deben modificarse pues son rey de burlas en manos de negociantes de la educación.

VANGUARDIA/EDITORIAL