19 de octubre de 2021
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¿Manizales por fuera?

15 de noviembre de 2014

mario de la calle

De acuerdo con el ilustre entrevistado, por fin se inició en serio en Colombia la construcción de las vías llamadas de cuarta generación, las cuales aportarán la competitividad internacional que este país necesita.

El Vicepresidente mencionó una serie de obras viales que se construirán de acuerdo con la nueva política de contratación que ha diseñado este gobierno. Se acabaron los anticipos. Los contratistas tendrán que aportar sus propios recursos financieros para la realización de las obras, y solo recibirán pagos del estado a medida que vayan terminando y entregando al servicio porciones utilizables de las vías.

Se inauguró, por ejemplo, el viaducto de Gualanday en la carretera entre Ibagué y Cajamarca. Esa vía es parte de la arteria de doble calzada que unirá a Bogotá con Buenaventura. De acuerdo con los planes del gobierno, en poco tiempo toda esa vía será una autopista de las mejores especificaciones, y se hará necesario construir una viaducto paralelo al que se acaba de inaugurar, para que también el cruce de ese abismo se haga en doble calzada. Se hará un túnel paralelo en La Línea, como una iniciativa privada, y hasta es posible que esa megaobra se termine antes que el túnel actualmente en construcción, que ya lleva años sin concluirse, por el sistema de contratación anterior.

Mencionó el doctor Vargas Lleras muchas otras vías: Girardot-Honda-Puerto Salgar, la Autopista del Sol de Puerto Salgar hacia el norte, la nueva vía entre Villeta y Guaduas, la autopista de Buga a Buenaventura que por fin se terminará después de años de demoras, la vía San Marcos-Loboguerrero que acercará más al puerto de Buenaventura a Cali y al municipio industrial de Yumbo y, lo más cercano a nosotros, la vía La Pintada-Irra-La Virginia, que acortará de manera importante la ruta del Valle del Cauca hacia Medellín, al evitar el paso por Pereira, Chinchiná y La Manuela.

Estuve pendiente a ver si se mencionaba alguna vía que tuviera que sirviera directamente a Manizales. Hubo un momento en el que me pareció que Vargas Lleras mencionaba nuestra ciudad, pero en ese preciso instante el entrevistador lo interrumpió y me quedé sin saber si de veras hay algún proyecto que llegue hasta esta capital. Yamid Amat es muy buen entrevistador, pero algunas veces, tal vez por dar más agilidad a sus entrevistas, se le atraviesa a las respuestas de los entrevistados y puede llegar a perderse –y hacernos perder– informaciones importantes.

En todo caso, como van las cosas, es posible que a Manizales la dejen por fuera de la red de autopistas de este país. De pronto nos quedamos solamente con el premio de consolación de la carreterita a Chinchiná, de doble calzada, sí, pero que, a pesar de su rimbombante nombre de “Autopistas del Café”, está muy lejos de ser una verdadera autopista: Sus especificaciones son tan pobres que no permite velocidades importantes. Llamar autopista a esa carretera es una verdadera inocentada. Pero a eso podríamos resignarnos si no fuera porque, a partir de Chinchiná y casi hasta Santa Rosa, la ruta se convierte en una de doble vía en una sola calzada. Y, para completar, cuando se cae a Dosquebradas, la variante La Romelia-El Pollo nos vuelve a castigar con otra calzada sencilla que nos obliga de nuevo a sortear congestiones y demoras. Esos dos tramos, de Chinchiná a El Jazmín y de la Romelia a El Pollo, deberían haberse construido desde el principio en doble calzada. Con el astronómico peaje con que nos castigan, los manizaleños merecíamos que la doble calzada fuera completa, hasta empatar con la que, esa sí de maravilla, lleva de Pereira a Cali.

Claro que todavía no sabemos que se haya cancelado el proyecto de doble calzada entre La Manuela y Tres Puertas, que permitirá que Manizales quedara unida por autopista , no hasta Cali, como debería haber sido desde hace tiempo, pero sí al menos hasta Medellín, por las autopistas antioqueñas. Pero no se ha vuelto a oír de esa obra.

No sé si nuestras “fuerzas vivas” tendrán alguna capacidad de influir en el gobierno central. De pronto todas sus posibilidades se han malgastado en tratar de que se siga enterrando plata a chorros en las breñas de Palestina (en lugar de haber gastado mucho menos dinero y esfuerzo en adecuar a La Nubia para que, en buenas condiciones, supliera bien las verdaderas necesidades de transporte aéreo de Manizales, que no son ni la llegada de grandes aeronaves ni los vuelos a Europa y ni siquiera a los Estados Unidos). Pero, si en Bogotá todavía les oyen,  cumplirían una gran meta de progreso para la ciudad, si pudieran lograr que en esta nueva etapa de la construcción de carreteras en el país, se llegara a completar la doble calzada de la llamada Autopista del Café, en los dos tramos que se mencionaron arriba.

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