27 de octubre de 2021
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Hermano de Pablo Escobar desmiente a su sobrino

10 de noviembre de 2014

 

Roberto –el hermano mayor del capo del narcotráfico—negó haber tenido contactos con la DEA, en sus primeras declaraciones, tras la aparición del libro, concedidas al amanecer del sábado, al periodista Alonso Arcila Monsalve, director del programa “Los habitantes de la noche”, que se transmite por la Emisora Múnera Eastman Radio, de la capital antioqueña.

Los desmentidos para el sobrino

En la entrevista, “El Osito” (apodo con el que lo conoce el común  de la gente) desmintió insistentemente haber traicionado a Pablo. Repitió también  con persistencia que jamás tuvo contactos con la DEA. Aseguró  que  nunca fue un delator. Recordó que estuvo con su hermano en las buenas y en las malas.  Pagó cárcel con él. Lo acompañó en la cinematográfica fuga de la cárcel de “La Catedral”, tras 396 días de confinamiento. Defendió la lealtad de su hermana Alba Marina Escobar, otro blanco de las imputaciones del hijo mayor del capo. Y ofreció poner por testigos de su fidelidad a Pablo a los sobrevivientes de la organización criminal, encabezados seguramente por John Jairo Velásquez Vásquez, alias “Popeye”.

“Así no se vende un libro”

Esta frase también la disparó Roberto Escobar en sus declaraciones  radiales, en las que descalificó el proceder de su sobrino Juan Pablo, a quien acusa de dedicarse a calumniar a su familia paterna con el mezquino propósito de asegurar el éxito de su libro “Mi Padre”, publicado por Editorial Planeta, con el respaldo periodístico del editor Edgar Téllez. Dijo que “así, con calumnias, no se vende un libro”.

Comparó a su sobrino Juan Pablo (que en su exilio, en Buenos Aires, lleva el nombre de Sebastián Marroquín) con los hijos de los encarcelados capos del “Cartel de Cali”, Gilberto y Miguel Rodriguez Orejuela, quienes se dedicaron a ganar plata publicando unos libros calumniando y vilipendiando a sus mayores.

Los padecimientos de “El Osito”

Habló el mayorazgo de los Escobar Gaviria de todas las vicisitudes que vivió en el pasado, cuando estaba en todo su apogeo el “Cartel de Medellín”.

Recordó que quedó casi ciego (ve muy poco) al explotarle en sus manos, en la Cárcel de máxima seguridad del Barrio San Francisco, de Itagüí, una carta-bomba que le hicieron llegar los enemigos de Pablo.

Contó que tuvo desde entonces una clínica por cárcel, con vigilancia policiva permanente, y que le confiscaron la mayoría de sus bienes, en Medellín y Manizales, donde tuvo en una época su fábrica de bicicletas “Osito” (él fue ciclista) y residió en paz, con su familia, en el exclusivo Barrio La Francia, de Manizales, antes de verse inmerso en las actividades delincuenciales de su hermano.

La maleta lista

Al insistir en la defensa de Alba Marina, señaló que su hermana mantenía una maleta lista, con ropa y enseres de uso personal, para volar en ayuda de Pablo, cuando telefoneara, desde sus escondites, en busca de asistencia de sus seres queridos.

En otro desmentido al sobrino, negó que su madre, doña Hermilda Gaviria y su hermana, hubiesen estado alguna vez en los Estados Unidos, en conversaciones con la justicia de ese país. Falso de toda falsedad, manifestó.       

Dijo finalmente que tiene pruebas para dejar sin piso las falsas imputaciones que le hace su sobrino a la familia  Escobar en el libro de 400 y pico de páginas que ya debe estarse imprimiendo también en los talleres de la insaciable piratería editorial.

Tolón Tilin

Estos dos bocadillos los trajo Juan Paz, el domingo, en su Reverbero que circula por las redes sociales:

*** Ahora resulta que Juan Pablo Escobar, el hijo del monstruo, es el nuevo héroe nacional, dueño de la verdad. No se les olvide que él está acusado de haber participado en el asesinato del capitán de la Policía, Fernando Posada. Y tampoco era tan niño y tan inocente cuando llovieron las atrocidades de su papá contra el país.

*** A propósito, el senador José Obdulio Gaviria desestimó la versión del hijo del mayor criminal de Colombia, en el sentido de que sus relaciones con el capo ni existieron. – “Yo no necesito absoluciones provenientes de esa clase de personas. Yo estaba diciendo la verdad y punto”.