17 de octubre de 2021
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Empresas no invierten en formación de su personal

13 de noviembre de 2014
13 de noviembre de 2014

 

Así lo indica el estudio realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales y la Universidad de Manizales, quienes indagaron cómo la formación en las prácticas de gestión humana son un aporte vital para el desarrollo y desempeño de cualquier tipo de organización.

A las 84 empresas estudiadas, 58 de la ciudad de Manizales y 26 de Pereira, se les analizaron variables referentes a práctica de formación, desempeño e innovación.

Según Julia Clemencia Naranjo Valencia, profesora de la U.N. Sede Manizales, uno de los propósitos del trabajo era considerar, cuando la formación es estructurada, cómo está más alineada con los objetivos de la empresa y responde a las necesidades de las áreas socias, y cuál tiene un mayor impacto en los resultados.

Por su parte, Gregorio Calderón Hernández explica que “todo lo que tiene que ver con la capacitación, entrenamiento, formación y desarrollo de las personas es una de las prácticas de recursos humanos más importantes de la empresa”.

Para el análisis de la práctica de la formación, en la investigación se dimensionaron las organizaciones en tres sectores: administrativa (20 empresas, equivalentes al 24 % de la muestra), consultoría (45 del total estudiado, es decir, el 53 %) y estrategia (19 del 23 % del total).

De esta forma, se pudo constatar que las de orientación administrativa tienen una estructuración de la práctica de formación sobre el 2.6 %.

En cuanto a las empresas consultoras, registran promedios más elevados, pues tiene unos lineamientos estratégicos y cultura de la formación del aprendizaje sobre el 3.9 %.

Sin embargo, las organizaciones de orientación estratégica u organizacional son las que apuntan esta característica, ya que se evidencia que el 4.7 % ponen en práctica la formación.

“Parte de lo que encontramos es que hay pocas empresas que están desarrollando estratégicamente la práctica de formación, pero las que lo hacen obtienen resultados innovadores, altos desempeños, mejoramiento de capacidades, y eso genera unos efectos interesantes en los resultados de negocio”, argumenta Claudia Milena Álvarez Giraldo, docente de ambas instituciones.

Sobre la variable de innovación se analizaron dos tipos de organizaciones: de innovación tecnológica (productos y procesos) y las de innovación no tecnológica (mercadeo y organizacionales).

En innovación tecnológica hallaron que el 4.28 % de las compañías de este sector innovan más que las 3.96 % dedicadas a mercadeo y organizacionales. “Es decir, que la innovación aplica la formación con base en lo que la empresa quiere para ser más efectivos”, afirma Naranjo Valencia.

En este sentido, la innovación impacta menos cuando los elementos generales en la formación son de tipo organizacional y más cuando son desarrollos de productos.

“Buscábamos conocer esa realidad y contarle a las áreas de gestión humana, y en general a las empresas, cuál es el nivel de impacto cuando hacemos esfuerzos e invertimos recursos en la práctica de la innovación”, añade Naranjo Valencia.

A partir delos resultados obtenidos, los académicos de las universidades en Manizales proponen una política de formación en la organización, con el fin de que determine el camino que le puede garantizar o no la permanencia de sus empleados, ya que el promedio de ‘vida’ de un funcionario en una organización es cercano a los tres años.

Para ello han invitado a los líderes de gestión y recursos humanos a plantearse siete retos: convertir la formación y el desarrollo en fuentes de inversión y no de costos; retener la gente formada; convencer a los jefes de la importancia de invertir en formación; lograr diferentes fuentes de recursos; comprender los mercados laborales; vencer la resistencia al cambio; y negociar con los sindicatos.

“Lo que uno más quisiera es que este libro se utilizara por las empresas para tomar decisiones acerca de la formación en las organizaciones, ya que nuestra propuesta busca organizar mejor la formación para que impacte positivamente en el desempeño e innovación de las mismas”, finaliza Calderón Hernández.

El proyecto de investigación fue financiado por la Dirección de Investigaciones de la Sede Manizales y el apoyo de la Secretaría de Planeación de Caldas.

(Por:Fin/FLPV/MLA/nh)
Universidad Nacional de Manizales