19 de julio de 2024

Egon Bahr

9 de noviembre de 2014

Egon nació en 1922 en Turingia de Treffurt un pequeño pueblo alemán. Aún vive. Fue y es periodista -los periodistas servimos para todo-, ministro y parlamentario por los social demócratas cuya carrera estuvo marcada por su proximidad al Canciller Willy Brand y a la caída de este siguió al lado del sucesor Helmut Schmidt.

Egon, un personaje muy importante de la historia universal contemporánea y vale la pena escribir sobre él ahora que se celebran los veinticinco años de la caída del Muro de Berlín, para hacer justicia sobre lo que hizo de fundamental para llegar a este quiebre histórico.

Un auténtico animal político, ortodoxo, de convicciones, claramente un patriota. Supo distinguir lo que es una visión política de una táctica de poder. Un jugador global como Kissinger. Con sus estrategias contribuyó a la caída del Muro en 1989 y a la reunificación alemana en 1990, estrategias encaminadas a calmar las altas tensiones entre la dos Alemanias, resultado de ello los acuerdos de la Navidad de 1962 y año nuevo de 1963 por los que más de un millón de berlineses del oeste visitaron a sus familias en el Berlín del este estos dos días festivos.

Este hombre elaboró con paciencia y maestría de orfebre la teoría y la práctica de las relaciones entre este y oeste, que incluía no ignorar la existencia de la otra Alemania, al igual que del muro. Hizo perforable la pared, según la hipérbole.

Como diplomático fue el arquitecto de los Tratados entre Alemania Occidental, la Unión Soviética, los países de Europa del Este, y la República Democrática Alemana (RDA) que colectivamente se conocen como la Ostpolitik de Egon Bahr. En el caso de la Unión Soviética entendió que la posterior caída del muro y la reunificación alemana pasaban por Moscú. El canciller soviético Andrei Gromyko fue testigo del portento de negociador que tuvo al frente. Los posteriores pactos con Checoslovaquia, Hungría y Polonia tuvieron entonces el camino expedito.

Como consecuencia le llegó el turno a las dos Alemanias. Entre Bahr y Michael Kohl le dieron nuevas dimensiones a sus relaciones logrando  acuerdos sobre transporte, mayor libertad de desplazamientos de personas de oeste a este y el reconocimiento mutuo de los dos Estados, dando lugar al nombramiento no de embajadores pero sí de representantes.

La Ostpolitik de Bahr minó la viabilidad del régimen comunista de Alemania Oriental, hizo posible el derrumbamiento del muro y la reunificación alemana. No hay una biografía completa de Bahr, solo menciones en algunos textos y lo que le oí en una entrevista por TV y algún día será escrita.

Tiro al aire:
¡Excelente! Del periplo europeo el doctor Santos trajo la promesa de François Holland del aporte de 80 millones de panes franceses para las celebraciones del post conflicto. De la mermelada se encargarán él y Mauricio Cárdenas.