28 de octubre de 2021
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Clara López dice que defender DDHH en Colombia “tiene pena de muerte”

8 de noviembre de 2014
8 de noviembre de 2014

 

López, en entreista con la periodista y escritora Olga Behar, repasó su trayectoria en la vida pública desde una perspectiva muy personal y reconoció que no ha estado “un solo día en la política sin ser amenazada de muerte”.

López recordó una conversación con la entonces responsable cultural de la UP, Patricia Ariza, a la salida del funeral de uno de sus compañeros, cuando se despidió de ella instintivamente con un: “nos vemos en el próximo entierro”.

Asimismo, rememoró su carrera hacia la alcaldía de Bogotá en las elecciones municipales del año 1988, cuando al acercarse a entregar las papeletas a los ciudadanos de la capital colombiana los ciudadanos “tenían miedo de recibir el voto”.

Durante aquella época, en la que llegó a sufrir un atentado contra su vida, sintió “un miedo muy grande y muy próximo” que se expresaba en no querer salir de su casa y el temor a ser secuestrada en plena calle, por lo que desde que se inició en política no sale a un espacio público si no es acompañada.

“Desde 1988 hasta hoy no he andado sola por miedo a que me desaparezcan”, dijo la excandidata presidencial.

Ese temor a ser asesinada, secuestrada o desaparecida motivado por las amenazas que recibía, le llevó a condicionar su vida y no acudir a reuniones nocturnas, no salir del perímetro urbano de Bogotá en vehículo o limitar su vida social.

“Sueño con llevar a pasear a mi perro sola”, añadió.

Sin embargo, López explicó que aún a día de hoy existe un temor entre los representantes políticos a hablar ante audiencias sobre las amenazas o el temor a que estas se ejecuten porque puede quitar votos.
Ese miedo procede de que “han enseñado a la gente de que si está amenazada es porque es mala” y por tanto no deben votar por ellos.

Tras superar el genocidio político de la UP y un lustro en el exilio en Venezuela, López regresó a Colombia y participó activamente en el PDA, fundado en 2005, partido con el que ingresó en la alcaldía cuando Samuel Moreno fue votado como edil de la capital.

Sin embargo, Moreno fue destituido y encarcelado por un caso de corrupción, lo que supuso para la activista “una etapa muy dura tanto en lo individual como en lo colectivo” en la que tuvo que asumir las riendas del Gobierno local como alcaldesa encargada.

“Fue la destrucción de un sueño”, concluyó López, que suena como posible candidata para la Alcaldía de Bogotá en las próximas elecciones municipales, previstas para octubre de 2015.