23 de julio de 2024

Una cosa es una paloma y otra, un buitre

28 de octubre de 2014

Todo esto para decir que en estos momentos cuando se califica y se descalifica la presencia de los jefes guerrilleros activos en la Habana, se han producido miles de declaraciones, unas condenando la presencia de los guerrilleros y otras aplaudiendo la presencia de los principales cabecillas de esta organización terrorista, al considerar que no hay división entre los negociadores y quienes continúan al frente de sus acciones terroristas en el territorio colombiano.

La presencia en el Congreso de una bancada como la del Centro Democrático, garantiza que se debata el tema de las negociaciones con cierta rigurosidad en lo que tiene que ver con las penas para aplicar a quienes se les compruebe delitos graves en el caso de la guerrilla y es de esperar que también a jefes militares que hayan igualmente estado comprometidos en acciones la margen de la ley.

Desde luego que en ciertas ocasiones hay exceso de epítetos descalificadores, como en el caso de la Senadora Claudia López quien se refirió a Álvaro Uribe como una sanguijuela de alcantarilla. Hemos podido enterarnos que la misma Senadora ha reconocido que fue una desafortunada referencia y eso dice muy bien de su carácter y seriedad porque bien lo dice, “los cortés no quita lo valiente”.

Pero al margen de los términos subidos de tono, se pueden encontrar también afirmaciones que pretenden ser el resultado de unas profundas cavilaciones, pero que resultan ser evidentes, elementales, para no decir, tontas. Tal es el caso de señora Paloma Valencia, descendiente de uno de los poetas más importantes que ha tenido el país, como fue Guillermo Valencia, quien como todo mundo sabe pertenece al Centro Democrático y por lo mismo es acérrima enemiga del proceso de paz adelantado por el presidente Santos, el menos en los términos en los cuales, dice ella, el Estado se encuentra arrodillado ante el movimiento guerrillero. Entonces ha hecho una afirmación que ella considera digna de enmarcar: “Santos no es la paz, Uribe no es la guerra y las Farc no son el pueblo”. Sólo faltó decir, “…Y la paloma no es un buitre..”