28 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

«Aún tengo la voz en su sitio»

8 de octubre de 2014
8 de octubre de 2014

rafael

Muchos lo harán por primera vez. Tengo gran interés en que los jóvenes descubran estos títulos que el público hizo históricos en su día», dijo Raphael en comunicación telefónica desde España, donde comenzó el sábado un ciclo de conciertos que se extenderá hasta diciembre.

Con De amor y desamor el artista busca que los veinteañeros «no tengan que buscar en el baúl de los recuerdos de la abuela» para desempolvar los clásicos que fueron el cimiento para su prolífica carrera. Títulos como No puedo arrancarte de mí, Dile que vuelva y Se fue, a su entender, «no pueden quedar arrinconados» especialmente porque mantiene «la voz en su sitio» y entonces la tarea le ha resultado sencilla. «Además los jóvenes escuchan este estilo, yo tengo una experiencia muy grande en discos, hago uno por año, y el anterior fue un éxito», argumentó.

Portador de un estilo muy personal como intérprete, sus gestos y su forma de pararse en el escenario, le dieron un sello distintivo extra que él ubica a medio camino entre la comedia y el drama. La balada romántica lo sedujo desde que era un niño. «Yo interpreto las canciones de una manera muy visual y eso lo desarrollé solo. Quizás viendo las carencias de expresividad que tenían otros fue que empecé a hacerlo así, quizás…».

Al momento de hacer un balance de estos 54 años de carrera destaca especialmente que tiene detrás «a cinco generaciones» y esto «es maravilloso». «Realmente cuando veo al público que va a verme al teatro y distingo la variedad de edades que hay me parece algo prodigioso, es un milagro haber conseguido eso».

Merecedor de grandes premios, incluido un Disco de Uranio, Raphael es de los pocos artistas que tienen su propio museo en vida, en la ciudad que lo vio nacer (en Linares, España). Ahí están todos los galardones que cosechó y que representan nada más «que el cariño de la gente». «Me recuerda que hubo quienes pensaron en mí, se compraron el disco y lo guardaron en sus casas como un tesoro. Eso es lo más importante, los premios en sí ya me dan igual».

En abril de 2003 se sometió a un trasplante de hígado debido al deterioro que sufrió por una Hepatitis B con complicaciones y entonces hoy cuando ve que una entrevista va a llegar a su final sin hablar del asunto hace campaña por la donación de órganos. «Mi vida cambió para mejor. No voy a hacer la salvajada de dar gracias a Dios porque me ocurrió eso porque sería demasiado, pero a mí me ha dado unas alas que antes no tenía y una fuerza tremenda. Es maravilloso llegar a cierta edad y sentirse con la fuerza que yo tengo. Es un milagro. Yo siento la obligación de divulgarlo, de escribirlo, para que la gente tenga conciencia de que hay que donar los órganos». Por eso publicó el libro Quiero vivir hace casi una década. Raphael que ya no fuma, no bebe y no trasnocha notó que en España su relato fue mejor recibido que en otros países donde no se hablaba tanto del tema, aunque advierte que ahora eso cambió: «Antes en el exterior sentía cierto vacío, creía que no entendían bien de qué se trataba, pero ya están bien enterados».

A un paso de comenzar a rodar bajo la dirección de Alex de la Iglesia, está feliz de volver al cine.

Por estas latitudes su gran canción referencial sigue siendo Escándalo. Sin embargo, considera que su tema emblema ha ido cambiando según las épocas y que Cuando tú no estás, Digan lo que digan, Mi gran noche, Provocación y En carne viva, siguen estando entre sus hits obligados. «¡Las sigo cantando a la fuerza, encantado!».

Sobre la España actual prefiere aportar una visión optimista: «Yo no soy una persona que se queja, prefiero en lugar de eso poner remedio a las cosas. ¿Qué gana uno quejándose? Es una manera de perder el tiempo. Hay que arrimar el hombro y salir de ésta como de tantas otras. No es la primera vez que España tiene un problema, saldremos fortalecidos una vez más».

En 2010 se filmó una miniserie de dos capítulos sobre su vida titulada Raphael: una historia de superación personal, dirigida por Manuel Ríos San Martín que se centra en sus problemas de salud y entremezcla pasajes fundamentales de su niñez, sus primeros éxitos y su relación con Natalia Figueroa.

Raphael grabó discos en inglés, francés, alemán, portugués, italiano y japonés.

Durante la entrevista también opinó sobre los programas de talentos que hay en televisión. «Yo creo que esos espacios deben existir para que la gente tenga la oportunidad de escuchar nuevas voces, pero quizás se está abusando un poquito. Hay demasiados programas de lo mismo. Uno bien hecho cada mes estaría fenomenal, ahora, todos los días no».

En futuros discos el artista quiere seguir revisitando sus canciones pero también colaborar con otros autores. «Hoy soy exactamente igual pero sigo evolucionando, estoy apegado a la realidad y a lo que se lleva o no en el mundo del espectáculo», aclaró en el lanzamiento oficial del álbum, explicando que «la naturaleza es muy sabia, y dirá cuando sea el momento de partir», aunque todavía está muy lejos de pensar en su retiro de los escenarios. «En todo caso, será algo muy discreto».

«Hay que luchar hasta el último minuto»

En su libro Quiero vivirRaphael relata cómo fue aguardar el día de su trasplante de hígado y el proceso que siguió a eso. «Mi casa se había convertido en una sala de espera. Y llegó el día en que, por fin, alguien de una generosidad extraordinaria te entrega el paquete con el paracaídas para que pudiera saltar», recuerda sobre aquel 1 de abril de 2003 cuando sonó el teléfono y salieron hacia el hospital.

«Cada día, al levantarme, soy consciente de que éste es un día más que me han regalado. Cuando la gente se enfada y se trastorna por detalles tontos, habría que recordarles que esto es un momento fugaz, que la vida es demasiado breve para pasárnosla preocupados por insignificancias», relata, elogiando el rol que cumplieron su esposa y sus hijos en aquellos momentos tan difíciles.

Por otra parte, cuando lanzó el libro quiso alentar a quienes atraviesan situaciones así: «Quisiera alentarles y suplicarles que no pierdan nunca la esperanza y que resistan esas jornadas tristes, plomizas, casi negras. Las conozco bien. De esto se sale. Hay que luchar hasta el último minuto. Yo les pediría temple y confianza. Convicción de que el día H está a la vuelta de la esquina».

Todo lo recaudado por ventas lo dona a la Fundación Biomédica del Hospital 12 de Octubre, donde conoció al doctor Enrique Moreno.

 

EL PAÍS, MONTEVIDEO