6 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Proceso de paz no se puede echar para atrás, hay que sostenerlo: Excomisionado Luis Carlos Restrepo

16 de octubre de 2014
16 de octubre de 2014

 

“El esfuerzo que se ha hecho por construir un proceso de paz no se puede echar para atrás, hay que sostenerlo”, complementó Restrepo, tras afirmar que su antiguo jefe, el expresidente Alvaro Uribe Velez “nunca ha sido enemigo del proceso”, y únicamente se ha opuesto “a la manera como se está dando”.

“El debate del expresidente Uribe está en la manera en cómo se está dando el proceso. Él (Uribe) nunca ha sido enemigo del proceso, ni cuando estuvo en el Gobierno porque me tuvo a mí de Comisionado ni ahora. La queja de Uribe es que siguen las acciones violentas y reclutamiento de menores. Soy de la opinión de que ese proceso se debe continuar, pero debe exigírsele a las Farc que paren de matar”.

Las precisiones las hizo el excomisionado en un amplio reportaje que concedió a los colegas de Blu Radio, el primero a más de dos años de haber abandonado el territorio colombiano.

“Colombia ha optado por construir un camino de paz, pero eso no quiere decir que la paz esté ganada. El proceso con las Farc tiene unos riesgos enormes, se dice que se ha avanzado mucho, el problema es que falta mucho”, expresó Restrepo.

Pese a que el expresidente Uribe intentó iniciar diálogos con las Farc y ahora critica la negociación del actual Gobierno, Restrepo aseguró que en abril de 2013 envió una carta pública a los precandidatos del Centro Democrático en donde les decía que sería un gran gesto que dijeran que continuarían con el proceso de paz en caso de quedar elegidos.

“Lamentablemente no hubo ambiente para eso y el mismo Gobierno se encargó de dañarlo. El presidente Santos dijo que eso estaba tan bueno que la extrema derecha estaba reculando y el señor Luis Eduardo Garzón empezó a lanzar sátiras (…) en el Centro Democrático tampoco tuve acogida, solo tuve acogida del presidente Uribe”, manifestó el exiliado.

Aseguró que “Santos siempre quiso guardarse el proceso de paz para él” y que las Farc siempre se negaron a dialogar porque preferían que Uribe “pagara el costo político”.

Contó que en el 2006 el expresidente Uribe le dio unas “atribuciones para avanzar rápidamente con los acercamientos” con esta agrupación, pero de nuevo hubo interferencia de Santos.

“Llegamos a una fórmula con Álvaro Leyva para una zona de encuentro en Pradera y Florida (Valle). Yo hablé con la cúpula militar, el presidente me lo aceptó. Quedamos con Leyva que la haríamos públicas al otro día y entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana Santos desarmó todo”, puntualizó.

Al respecto sentenció que “a Santos no le sirve absolutamente nada donde él no sea el protagonista” y puso como ejemplo la liberación de Alán Jara y un grupo de secuestrados, cuando , afirmó, el hoy presidente de la República ordenó sobrevuelos para “sabotear” el proceso.

Sobre el Eln, Restrepo aseguró que en el mandato de Uribe, el entonces ministro de Defensa Juan Manuel Santos se opuso a que este grupo guerrillero tuviera acercamientos con el Gobierno.

“Desesperado porque yo iba a meter a Lucho Garzón al proceso, contactó al Eln y le dijo que no negociara conmigo sino con él. El Eln me lo dijo 20 días después en Caracas y yo regreso a donde el presidente Uribe, le comenté, llamamos al ministro de Defensa y este dijo que estaba haciendo inteligencia con el grupo guerrillero”, señaló Restrepo.

Posteriormente –continuó diciendo — puso a un amigo de él a que llevara una razón al Gobierno diciendo que él estaba ofreciendo al Eln “una alianza con Venezuela y Ecuador contra Estados Unidos”.
Por otro lado, Restrepo sostuvo que no está “en la clandestinidad” pues aclaró que “desde 2012 tengo asilo político”.

Además dijo: “Yo no tenía intensión salir del país, mi familia me lo pidió. Durante muchos años entregué mi vida al país y a la construcción de la paz, sacrifiqué mi carrera profesional. Cuando se vino esta destrucción de mi imagen pública en donde me trataban de delincuente mi familia me suplicó que no volviera y les hice caso. Por respeto hacia ellos me quedé afuera”, precisó.

“Desde el febrero del año 2012 no tengo orden de captura y jamás tuve orden de captura internacional. Este proceso estuvo lleno de irregularidades. Este proceso ha está lleno de irregularidades. Hay unos guerrilleros que se echaron para atrás porque la Fiscalía le había ofrecido beneficios”, expresó.

Reafirmó que no conocía del supuesto montaje de la desmovilización y que en su actuación cumplió con sus “deberes funcionales”, aunque no reconoció que haya habido una falsa desmovilización.

“A mí me informaron de la existencia de esta estructura tres meses antes. Yo conocí a estos señores el día de la desmovilización. Cinco días antes de la desmovilización me dijeron que estaban en peligro de muerte y entre un viernes y un martes agilizamos el proceso”, explicó Restrepo.

El excomisionado explicó qué papel tuvo que ver el guerrillero de las Farc Raúl Agudelo Medin ‘Olivo Saldaña’ con la desmovilización del bloque ‘Cacica La Gaitana’.

‘Olivo Saldaña’ es el hombre que entrega la información a inteligencia militar. Desde 2004, tiempo en el que estaba detenido, mantenía relación estrecha con funcionarios de inteligencia militar y ellos mismos lo aceptan”, dijo el excomisionado.

“Hubo una primera desmovilización, propiciada por Saldaña desde la cárcel, que se hizo el 16 de noviembre de 2005 de una estructura que se llama la Norma Patricia Galeano. Ese día conocí a Saldaña en la brigada de Ibagué, hablé con él; allá estuvo también la Cúpula Mlitar de su época, le dieron toda la credibilidad a Olivo y siguieron en comunicación con él (…) incluso después de la movilización de ‘Cacica La Gaitana’, Olivo propicio otra desmovilización en Planadas, Tolima”, agregó Restrepo.

Sostuvo que nunca fue su interés darle importancia a esa desmovilización y que se enteró de las supuestas irregularidades solo cuando salió en los medios de comunicación.

De otro lado, indicó que no puede “pedir una investigación para el general Mario Montoya, en ese entonces comandante del Ejército, aunque reiteró que la institución debió haber abierto una investigación interna para aclarar el hecho.

“Optaron por lavarse las manos y descargar toda su responsabilidad en mí. Sistemáticamente desde la dirección de inteligencia del Ejército me ha negado la información a mí”, aseguró y añadió: “Ha habido falta de gallardía y honorabilidad por parte del Ejército”.

Agregó que no entiende cómo después de tanto tiempo “la Fiscalía no le haya quitado los beneficios jurídicos a los falsos desmovilizados”.