26 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Integrantes de la Asociación de Desaparecidos denuncian amenazas de muerte

11 de octubre de 2014
11 de octubre de 2014

Los avisos llegaron el pasado 9 de octubre mediante un mensaje de texto contra la coordinadora general de Asfaddes, Gloria Luz Gómez Cortés; la coordinadora seccional del municipio de Barrancabermeja, Luz Elsia Almanza, y el responsable de comunicaciones, César Augusto Muñoz, informó la asociación en un comunicado.

Junto a ellos, también fueron amenazados dos acompañantes de la organización Movimiento Sueco por la Reconciliación (SweFOR).

El mensaje fue recibido mientras se desplazaban entre los municipios de Bucaramanga (noreste) y Aguachica (norte), como parte de sus actividades de “formación con familiares víctimas de desaparición forzada de todo el territorio nacional”.

En el comunicado, Asfaddes indica que, pese a que Gómez y Almanza cuentan con medidas de seguridad por parte de la entidad estatal Unidad Nacional de Protección (UNP), “desde hace varias semanas no se ha garantizado el estricto cumplimiento” de esos protocolos en las regiones donde trabajan.

Por este motivo, exigen al Gobierno que garantice su seguridad, y a las autoridades competentes “investigar y sancionar a los responsables”.

También piden a la Cancillería, el Ministerio de Interior y la UNP “el cumplimiento estricto de las medidas de protección ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos para los integrantes de Asfaddes”, y solicitan a la comunidad internacional que envíe “comunicaciones” de repulsa a las más altas instancias colombianas.

Las amenazas de Los Urabeños, organización nacida tras la desmovilización en 2006 de los grupos paramilitares integrados en las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), se unen a las de otras bandas criminales en las últimas semanas.

Durante septiembre, diversos panfletos de las Águilas Negras y Los Rastrojos, también de origen paramilitar, lanzaron avisos de muerte contra más de 160 personas entre activistas de derechos humanos, políticos y periodistas, lo que supone el pico más alto de amenazas desde que se iniciara el actual proceso de paz con las FARC en La Habana, en noviembre de 2012.