26 de junio de 2022
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El auto sin conductor ya está a la vuelta de la esquina

5 de octubre de 2014
5 de octubre de 2014

«La tecnología ya existe», dice Thierry Le Hay, director de innovaciones en PSA Peugeot-Citroen, quien asegura que «todos» los fabricantes ya están desarrollando estas tecnologías.

Para Maurice Ricci, presidente de Daimler (Mercedes), el principal desafío técnico es que los vehículos reaccionen en tiempo real a un entorno permanente cambiante: otros coches, peatones o animales que cruzan la carretera, sin hablar de trabajos puntuales que no hacen posible depender exclusivamente de los datos del GPS.

Pero será necesario que la legislación se adapte para permitir la circulación de coches autónomos. La convención de Viena sobre circulación vial (1968), ratificada por la mayoría de los países europeos, señala que «todo vehículo en movimiento o todo conjunto de vehículos en movimiento deben tener conductor».

Patria del «Google car», California, después de Nevada (oeste de Estados Unidos), acaba de adaptar su legislación para autorizar los ensayos de vehículos autónomos en carretera. Las autoridades francesas han previsto hacer otro tanto a partir de 2015.

Una vez que se superen los desafíos técnicos, habrá que resolver los aspectos de responsabilidad, una preocupación para las aseguradoras. En caso de accidente, «¿a quién se va a hacer más caso, a un coche conducido por ordenador o al hombre?», se pregunta Chabert, de PwC.

Los conductores destinados a ser pasajeros también tendrán que superar la barrera psicológica. Según Le Hay, los sondeos entre clientes «muestran que la gente se lo imagina muy bien y piensan que es una evolución natural».

Las ventajas del coche sin conductor son potencialmente enormes: reducción de atascos, del consumo, y 90% accidentes menos con el tiempo, destaca Josselin Chabert. Sin contar el tiempo que te deja. «Nadie está particularmente contento con la perspectiva de pasar media hora en los atascos mañana y noche y le encantaría hacer otra cosa en esa media hora», reflexiona Le Hay.

Agencia AFP