8 de marzo de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El arte de la mentira

24 de octubre de 2014
24 de octubre de 2014

A manera de prefacio, ellos sostienen que “la mentira es el motor de la historia. Mitos y decisiones que a lo largo de los años afectan a la humanidad, tienen origen en la mentira; parten de la validación de hechos que no son ciertos o de teorías no demostradas. O de verdades a medias”.

Y advierten que el arte de mentir no está en decadencia, presentándole las debidas excusa al señor Mark Twain.

Una antología de embustes

Esta es una breve y rápida antología de las mentiras más comunes que escuchamos con frecuencia en nuestro medio:

“Soy inocente”… “Tengo la conciencia tranquila”.

“Gobernaré con los más honestos y capaces”.

“No habrá IVA a la canasta familiar”.

“La reforma laboral creará empleo”.

“No aspiro a la reelección”.

“No seré candidato”.

“Rebajaré el aporte de los jubilados para la salud del 12 al 4 por ciento”.

“Eliminaré el cuatro por mil”.

“No busco intereses personales sino servir al pueblo”.

“Tres millones de colombianos salieron de la pobreza absoluta”.

“Lean mis labios: no subiré los impuestos”.

“Los dineros públicos son sagrados”.

En ritmo de bolero

Mienten los boleros y miente la democracia cuando desde su etimología promete el gobierno del pueblo, cuando en realidad lo que busca es el voto del pueblo para que otros tomen decisiones en su nombre y en su contra.

Ya lo dijo el irrepetible Nicolás Gómez Dávila en uno de sus Escolios:

“La mentira es la musa de las revoluciones: inspira sus programas, sus proclamaciones, sus panegíricos. Pero olvida amordazar a sus testigos”.

Fábulas en la publicidad

La publicidad, por ejemplo, exagera las virtudes de un producto para conseguir su aceptación y, por lo tanto, se vale de verdades a medias o emplea afirmaciones no demostradas:

No hay ninguna crema o menjurje que garantice la eterna juventud, ningún desodorante para hombres que atraiga mujeres como si su portador fuera un erótico flautista de Hammelin ni hay una máquina de afeitar que sea la puerta de la felicidad o, al menos, garantice el éxito de una entrevista laboral.

La publicidad lo que demuestra es que los superintendentes son ciegos y sordos o no tienen ningún contacto con los medios de comunicación, porque permiten la violación continua del artículo 78 de la Constitución Política que, a propósito, miente desde el Preámbulo, porque habla de : “Estado democrático y participativo”   que asegura “la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz”, que es todo lo que le falta a Colombia”.

Otra de Gómez Dávila

El arte de mentir y la realidad lo que nos dicen es que no hay salida, porque, para repetir una cita de Gómez Dávila:

“El vicio que aqueja a la derecha es el cinismo, y a la izquierda la mentira”.

Sabiendo que si dicen la verdad no pueden ganar, la mayoría de los políticos no hacen otra cosa que mentir.

Y el pueblo lo sabe pero lo acepta, como si disfrutara con las mentiras que recibe.

Quizás porque “la esperanza es lo último que se pierde” o porque la dureza de la realidad hace deseable la ficción del discurso político.

La fuente mágica

El engaño es para los poderosos su fuente mágica y hace llevadera la tragedia de la supervivencia para los oprimidos, para los más vulnerables, para los desprotegidos de la mano del Estado y para las víctimas del mercado.

A decir verdad: la mentira y los sueños son lo único gratis, en apariencia.

TOLON TILIN

Un político de un pueblo caldense se hizo famoso porque cuando a sus electores no les gustaba una mentira, se las cambiaba por otra, y parte sin novedad.