19 de julio de 2024

Dilma reelecta: cuatro años más en Brasil

27 de octubre de 2014
27 de octubre de 2014

 

Tras una de las campañas más reñidas y competitivas en Brasil en varias décadas, la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) consiguió un 51,6 por ciento de los votos válidos en la segunda vuelta contra el 48,4 por ciento del senador Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), según resultados oficiales.

Ya con el 98 por ciento de los votos escrutados, el presidente del Tribunal Superior Electoral, José Antonio Dias Toffoli, declaró ganadora a Dilma Rousseff.

La victoria de la mandataria implica otros cuatro años de Gobierno para el Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff.

Desde 2003, el PT prácticamente ha transformado a Brasil, sacando a 40 millones de personas de la pobreza, reduciendo el desempleo hasta mínimos históricos y con grandes avances contra el hambre en el que sigue siendo uno de los países con mayor desigualdad del mundo.

Pero en los últimos tiempos la imagen del partido había cambiado. La economía se desaceleró bajo la dirección de Rousseff por sus políticas duras y a menudo impredecibles que, combinadas con un entorno global menos favorable, hicieron ver a los días de robusto crecimiento de la década pasada como un recuerdo distante.

Numerosos escándalos de corrupción, una inflación elevada y la frustración por lo precario de los servicios públicos llevaron a muchos a considerar a Neves, cuya agenda era más amigable con el sector privado.

La campaña de Rousseff respondió con advertencias a los votantes, principalmente a los más pobres, de que un voto por el PSDB implicaría volver al Brasil más desigual y menos compasivo de los años noventa.

La dama hierro.

De voz firme y ronca y pocas sonrisas en público, Rousseff tiene fama de ser una «dama de hierro» que no duda en corregir a sus ministros en público y conoce hasta el más técnico detalle de sus programas.

Nada que ver con el carismático Lula que la llevó al poder, el popular mandatario que hacía reír a la platea con sus ocurrencias y despertaba la veneración de una estrella de rock. Rousseff raramente muestra su cara más íntima y personal: una ávida lectora y admiradora del arte, que no consigue dormir sin un libro, seguidora de series televisivas como Juego de Tronos supersticiosa, y que no duda en escaparse de incógnito en moto o a pie.

«De las mujeres en el poder siempre dicen que son duras, gerentes. Dilma es una persona con un gran sentido del humor, divertida, extremadamente solidaria y generosa», comentó Ieda Akselrud de Seixas, de 67 años, que fue encarcelada con Rousseff durante la dictadura.

De Seixas, que a los 22 años cumplió cárcel con una hermana y la madre, y que perdió a su padre bajo tortura, asegura que la presidenta fue una excelente compañera que la defendió en los momentos más duros.

«En mi vida, enfrenté situaciones del más alto grado de dificultad, agresiones que llegaron al límite físico, y nada me sacó de mi rumbo, de mis compromisos, ni del camino que tracé para mí misma», declaró Rousseff en junio, tras ser insultada en el estadio de San Pablo, en la inauguración del Mundial de fútbol.

Una de las duras pruebas que Rousseff debió superar. La más importante fue la reñida contienda que por escasos tres puntos logró ganar ayer a su principal adversario.
Escasos incidentes en la jornada de votación

Si bien el presidente del Tribunal Supremo Electoral de Brasil (TSE), José Dias Toffoli, aseguró que los comicios de ayer fueron de los más «tranquilos de los últimos años», se registraron algunos problemas.

El más grave involucró un caso de homicidio, aunque las autoridades lo desvincularon del proceso electoral. El mismo ocurrió en San Pablo, donde un joven de 20 años fue baleado en plena calle y cerca de un circuito electoral, en lo que se cree fue un ajuste de cuenta entre delincuentes. El homicida no fue identificado, pero la víctima tenía antecedentes por uso de armas de fuego.

En San Pablo también hubo dos ómnibus incendiados.Las autoridades informaron del arresto de 66 personas y de la sustitución de 2.832 urnas electrónicas por problemas técnicos.

En Río de Janeiro, en tanto, un total de 542 personas fueron sorprendidas durante la jornada electoral cuando practicaban algún delito electoral y 147 de ellas fueron detenidas en las siete primeras horas de votación.
Desafío: unir los planes sociales con la reactivación

La continuidad de los programas so- ciales que benefician a casi 50 millones de personas sin que ello impida la reactivación de la economía será uno de los principales desafíos de Dilma Rousseff para su segundo mandato.

Una de sus principales banderas de campaña y arma usada contra la oposición durante la disputa electoral, la gama de programas sociales, entre ellos los de transferencia de renta, también fue objeto de críticas por parte de los rivales de Rousseff, quienes se comprometieron a mejorarlos.

La clave, de acuerdo a los analistas, es sincronizar la marcha de la macroeconomía con la continuidad de los planes «Luz para Todos», «Mi Casa, Mi Vida», el conjunto de diferentes tipos de becas y acciones afirmativas para la educación superior y, principalmente, «Bolsa Familia», que beneficiaron a la población más pobre del país. Allí radica una de las fortalezas del voto que reeligió a la economista contra el opositor Aécio Neves.

«Más que una ecuación es también un parámetro de credibilidad del nuevo presidente, porque la promesa de mantener los programas estuvo siempre sobre la mesa y es un asunto para ser abordado con mucho tacto por parte del equipo económico y social del nuevo gobierno», comentó a Efe la economista Lucia Andrade.

En su segundo mandato, Rousseff deberá ampliar también, con más acciones, su respuesta a las reivindicaciones de las protestas multitudinarias del año pasado, en las que millones de brasileños que salieron a la calle el año pasado para exigir mejores servicios públicos, con énfasis en la educación.

BRASILIA AFP, EFE, REUTERS, EL PAÍS (URUGUAY)