2 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Baldíos entregados a empresarios no pueden ser “laboratorios de paz”

8 de octubre de 2014
8 de octubre de 2014

El proyecto crea las Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Económico (ZIDRE), en las cuales el INCODER podrá entregar en concesión predios baldíos a empresas agrícolas, forestales o ganaderas. Adicionalmente, en estas zonas los “gestores” de proyectos asociativos podrán adquirir predios inicialmente adjudicados como baldíos sin la restricción de la Unidad Agrícola Familiar (UAF). En estos casos, se garantizaría que apenas el 15% del área en que se desarrollen estos proyectos pertenezca a campesinos.

Este es un nuevo mecanismo para lograr un propósito en el que el gobierno ha insistido durante años: acabar con la UAF para permitir el desarrollo de grandes proyectos agroindustriales en regiones como la Altillanura, esta vez bajo la figura de “proyectos asociativos”, en los cuales el campesinado participa de manera desigual, pues tiende a subordinarse a los megaempresarios nacionales y extranjeros, y al sector financiero. De esta forma, se estaría agravando el problema de la concentración de la tierra, aunque no se dé el traslado de la propiedad.

El proyecto fue radicado justo el mismo día que el Presidente Juan Manuel Santos instalaba formalmente la mesa de negociación con la Cumbre Agraria, campesina, étnica y popular cuyo pliego exige el acceso a la tierra y mayor autonomía territorial, demandas que claramente van en contravía de las pretensiones de este proyecto.