5 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Derroche aplastante de poder

19 de septiembre de 2014

Con mediana responsabilidad mirando detenidamente los estudios serios e independientes que han realizado expertos para la Cámara de Comercio de Armenia se puede colegir que entre las calles 30 y 50  con la carrera 19 en horas valle o normales el 89 % de los vehículos que se desplazan por ese sector son particulares mientras  que el 7 %, por su parte, son buses.

Observando el interesante estudio en horas pico se aumenta la proporción de los particulares por esa zona al 93% mientras los buses bajan estruendosamente al 7 %. Este diagnóstico para cualquier desprevenido ciudadano le indica que no es necesario el solobus amén de que las bajas en las ventas en el comercio del sector son de aproximadamente del 30 %

Decir que nadie se ha perjudicado por la medida entre las calles 11 y la 30 por la misma 19 es tener una miope información sobre un tema que no se profundiza sino que solo se emplea la forma facilista de la elucubración paga desde el bolsillo del míster.

La  alcaldesa de Armenia no ha podido entender, bajo ninguna premisa, que estos temas necesitan socializarse, someterse a estudios serios pero ni siquiera las advertencias de la Cámara de Comercio han valido para que se tome alguna medida alternativa porque lo que vale en ese maremágnum de despotismo y aplastante demostración de poder es la decisión autónoma y atropellante de la señora Valencia.

Por supuesto que su amanuense no tiene otra alternativa que echar mano de circunloquios y verdades a medias  para pagar los contratos de su esposa en las tales ciudades amables como una curiosa manera de ejercer el periodismo de flete aunque a diario somete a la opinión a toda suerte de consejas para desprestigiar eventuales contradictores hablando de moral y esgrimiendo esa tal  honestidad que jamás practica.

Mezquino de toda mezquindad revolver la opinión de un medio de comunicación, que no es propiedad del editorialista, para enajenar sus “criterios” por la suma de contrataciones familiares que no debieran de manera alguna crear estropicios para engañar a la opinión.

La contrataciones son válidas si de prestar servicios se trata a entidades o personas pero de allí a convertir algunas tribunas en vociferantes altavoces de la administración que paga editoriales no deja de constituir una vergüenza más de quienes no tienen responsabilidades con la comunidad sino con sus patrocinadores.

Ese periódico local se ha convertido en un alzafuelle y botafumeiro de las tropelías de una administración  arrogante.

Le  quedó fácil a la señora Valencia echarse al bolso al editorialista de marras con unas contrataciones a la esposa del amanuense para enajenar  el valor colectivo por las dádivas personales.

Yo tengo unos programas de televisión en dos canales regionales donde pautan algunas entidades públicas y privadas pero me iría al carajo o a la mierda  si tuviera que hipotecar mi independencia como de manera descarada hace el consejero comunicacional del periódico local  con dineros oficiales.

Aquí hay que dejar  el vicio de utilizar medios particulares para beneficio personal. Quienes tenemos acceso a estos sistemas de la internet y las redes sociales  también se nos exigen  responsabilidades públicas y puede tratarse de la gobernadora, el  presidente, el rey o  la alcaldesa hay que ajustarse a la verdad para no terminar de sacamicas vergonzantes como es el caso del pregonero en flete por testaferrato familiar.

Mientras los medios de comunicación no tengan en sus direcciones a personas  probas y no a mezquinos hugonotes que no olvidan como las vacas aquellas el portillo esta sociedad estará manipulada por el  poder arrollador y aplastante de los oportunistas de turno.

Qué viva la fiesta, que sigan comprando conciencias y concejales y asesores y a un director de medio para hacer toda suerte de tropelías mientras  a esto se lo sigue llevando el mismísimo putas y las cuentas bancarias cual registradoras sin freno se llenan de manera insaciable hasta que la codicia de alguna manera les puede romper el saco.

PD Esta semana seguramente la Defensoría del Pueblo con otras entidades elevarán una acción popular contra el atropello de la atorrante alcaldesa de Armenia con el tema del solobus. ¿Dónde firmo?