1 de julio de 2022
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Brasil levanta torre gigante en el centro de la Amazonia

16 de septiembre de 2014
16 de septiembre de 2014

 

torre

La Torre de Alta Observación de la Amazonia tendrá 325 metros de altura y estará dotada de instrumentos de alta tecnología y un observatorio para investigar durante al menos 20 años las relaciones entre la atmósfera y la selva, el calor, el agua, el gas carbónico, los vientos, la formación de nubes, la absorción de carbono y la meteorología del lugar.

El proyecto ATTO (sigla en inglés de Torre de Alta Observación de la Amazonia) demoró siete años en hacerse realidad. Uno de los grandes desafíos fue elegir el lugar, a unos 170 km de Manaos, la capital del estado de Amazonas, donde será erguida la torre, lejos de cualquier urbanización, según explicó al rotativo Antonio Manzi, uno de los coordinadores del proyecto.

La estructura de acero ha sido transportada desde el sur de Brasil, 4.000 kilómetros a través de camiones y balsas.

La selva es uno de los ecosistemas más sensibles del mundo, con una influencia poderosa en la absorción y liberación de carbono en la atmósfera.

«La torre nos ayudará a responder a un sinnúmero de dudas en relación al cambio climático en el mundo», afirma Paulo Artaxo, de la Universidad de Sao Paulo, coordinador del proyecto y parte del equipo de científicos brasileños. «Entenderemos mejor el papel de la Amazonia y otras áreas tropicales húmedas en los modelos climáticos», dice.

El objetivo es «crear una referencia mundial en investigaciones sobre bosques tropicales», explica el INPA en su página en internet.

Gracias a su altura, la torre permitirá investigar las alteraciones y movimientos de masas de aire a través de la selva hasta una distancia de cientos de kilómetros.

«El punto de medición está fuera de la influencia humana directa, y por lo tanto es ideal para investigar el papel de la región selvática en la química y física de la atmósfera», dijo Jurgen Kesselmeier, del Instituto Max Planck de Química, coordinador del proyecto de la parte alemana, según publica BBC Mundo.

De acuerdo con el Instituto de Investigaciones Amazónicas de Brasil (INPA), los dos países involucrados invertirán 3,2 millones de dólares en la construcción del observatorio, y esperan concluir las obras en noviembre de este año.

El sobresaliente armazón se integrará en una estructura de torres de medición más pequeñas que ya existe en la región.

Una vez terminado, se complementará con un observatorio similar construido en 2006 en Siberia Central, según publica BBC Mundo.

fenómeno. Un mes atrás, se encontró al norte de Siberia el llamado «cráter del fin del mundo». Su imagen consiguió más de 9 millones de visitas en YouTube, aunque no es único.

Se trata de un fenómeno natural que corrobora el cambio climático, según científicos de la Universidad Politécnica de Tomsk (Siberia).

«El cráter confirma que el cambio climático es real. Lo extraordinario es que este fenómeno a toda vista natural haya ocurrido en un espacio de tiempo tan corto, ante nuestros ojos», aseguró Leonid Rijvanov, doctor en Geología por la Universidad Politécnica de Tomsk (Siberia), en declaraciones a EFE.

Normalmente, los fenómenos geológicos son resultado de procesos de cientos o miles de años, pero los «agujeros negros», como también son conocidos los cráteres aparecidos en la península de Yamal, que significa «Fin de la Tierra» en lengua aborigen, son relativamente recientes.

Agencia AFP