28 de noviembre de 2021
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Le cumplimos al país, afirma el Presidente Santos

3 de agosto de 2014
3 de agosto de 2014

Durante la rendición de cuentas efectuada hoy desde la Casa de Nariño, el Mandatario resaltó lo alcanzado en materia de seguridad, relaciones internacionales, infraestructura, generación de empleo, reducción de la pobreza, entre otros aspectos.

“Han pasado cuatro años de emociones, de alegrías y tristezas; cuatro años de esfuerzos, en los que a veces logramos lo que queríamos y otras veces no lo alcanzamos.Pero lo cierto es que, en medio de las dificultades propias de la gestión pública, el Gobierno Nacional (…) ha producido resultados”, señaló el Jefe de Estado.

“Son resultados que nos llenan de satisfacción porque significan una mayor calidad de vida y un mayor bienestar para las familias colombianas”, sostuvo.

Al hacer referencia a los logros en materia de generación en empleo, el Presidente Santos destacó que la meta establecida al inicio de su mandato fue superada en 100 mil puestos de trabajo creados.

“No solo cumplimos la meta de crear 2 millones y medio de empleos, sino que la excedimos en 100 mil más”, explicó.

Así mismo, el Jefe de Estado expuso lo logrado durante su primer periodo presidencial en materia de educación y reducción de la pobreza.

“Sacamos de la pobreza a otros 2 millones y medio de compatriotas, hagan de cuenta la población de Medellín (…) y garantizamos la educación gratuita para todos los niños y jóvenes en los colegios y escuelas públicas”, manifestó.

De mismo modo, el Mandatario subrayó los avances alcanzados en aspectos como infraestructura, conectividad a internet, y construcción de vivienda.

“Conectamos a todos los municipios del país a la internet de banda ancha; se han construido o iniciado la construcción de más de 900 mil viviendas, de las cuales 100 mil son gratuitas para los más pobres de los pobres”, señaló.

Así mismo, indicó que durante su Gobierno se ha estructurado y comenzado a adjudicar el “más ambicioso plan de infraestructura vial de nuestra historia”.

Al exponer las metas logradas en aspectos relativos a la seguridad y las relaciones internacionales, el Jefe de Estado señaló que durante el cuatrienio se ha golpeado “como nunca a los grupos armados ilegales y bajamos los índices de criminalidad”, y subrayó que el país recuperó la presencia y la importancia en escenarios internacionales.

“Y avanzamos hacia la paz en un proceso que representa la mayor oportunidad de nuestra historia de terminar un conflicto de medio siglo”, afirmó el Presidente Santos con respecto a los diálogos que se adelantan en La Habana.

Finalmente, el Jefe de Estado explicó que los logros expuestos “son solo algunos ejemplos –entre muchos– de lo que Colombia progresó en los últimos cuatro años”.

“Por supuesto, falta mucho. Los retos y los problemas subsisten y por eso continuaremos trabajando con el mismo empeño en el nuevo cuatrienio”, puntualizó.

Los avances de Colombia

Steve Wozniak, cofundador de Apple, expresó este sábado en la clausura de HeroesFest 2014 su admiración por los avances que ha tenido Colombia en materia de conectividad.

“Ustedes ya reconocieron la importancia de la conectividad y de la internet y computadores de bajo costo son la clave para eso también”, manifestó en un conversatorio de cierre del evento, que reunió a más de mil líderes empresarios, maestros, científicos y estudiantes.

Wozniak, señaló que Colombia debe entender que cuenta con mejor conectividad; incluso llega a estar por encima de Estados Unidos.

Indicó que “hay un concepto de aprendizaje auto organizado”, y esto permite que la gente valore y pueda tener “El deseo de poder acceder a los sistemas educativos en el mundo”, a través de la tecnología.

El festival HeroesFest fue organizado por iNNpulsa Colombia, la Alcaldía de Medellín, Colciencias y el Sena.

ANÁLISIS/EL COLOMBIANO

Las locomotoras de las que el presidente Juan Manuel Santos hizo tanto ruido al principio de su mandato, muchas ni siquiera arrancaron y otras están a medidas. Eran cinco «motores» que jalonarían el desarrollo del país: infraestructura, innovación, vivienda, agricultura y minería. Santos se olvidó de este discurso y se centró, con el paso de los meses, en un único tema: la paz

Así lo explicaron analistas como el decano de la Escuela de Ciencias y Humanidades de Eafit, Jorge Giraldo, quien explicó que el problema de Santos es que «es un Gobierno muy ineficiente, esa es la principal manera describirlo. Hace cuatro años llegó en unas condiciones inmejorables, con unas perspectivas económicas buenas, una mayoría importante no solo en las elecciones sino también en el Congreso y aún así, no hizo ninguna reforma importante. De este Gobierno se esperaba que hiciera una reforma a la Justicia, que no hizo; una reforma a la educación, que tampoco; una a la salud, que está en un porcentaje pálido».

El profesor de Ciencias Políticas de UPB, Miguel Silva Moyano, explicó que la única locomotora que le funcionó fue la de la minería, pero «es absolutamente nociva por la falta de controles. Tiene un costo ambiental muy grave, y no es el modelo económico que se prefiere».

Así se ve reflejado en la encuesta Gallup: Santos llegó en 2010 con una popularidad del 64 por ciento y una percepción de gestión favorable del 74 por ciento, pero se desinfló. Terminó con una aprobación de su mandato de 53 por ciento y una desaprobación del 42 por ciento. Y con picos de imagen negativa de más del 73 por ciento.

RELACIONES CON EL EXTERIOR

El presidente Juan Manuel Santos impuso como política exterior consolidar la buena relación con todo el mundo y en especial con Venezuela y Ecuador. «En términos objetivos no se puede decir que ha sido un desastre, pero tampoco es lo ideal, el éxito es superficial, porque no parece una política exterior orientada hacia nada, sino que es la necesidad de evitar el conflicto casi que de una forma obsesiva, en todas las materias. Evitar todo tipo de conflicto hasta la duplicidad y la ambigüedad, lo que le ha valido los reveses de la Corte de la Haya y el alejamiento relativo del Gobierno de Estados Unidos», indicó el profesor de Relaciones Internacional de la Universidad del Rosario, Enrique Serrano. El tema más importante de las relaciones colombianas con el exterior, no solo de este Gobierno, sino del siglo tal vez, es el diferendo con Nicaragua por los límites marinos, en donde la Corte Internacional de Justicia de La Haya decidió que, si bien los cayos Roncador y Quitasueño, además del Archipiélago de San Andrés, son de Colombia, cerca de 75.000 kilómetros cuadrados de mar Caribe, dejaron de serlo. Ese episodio le correspondió asumirlo al Gobierno Santos, y a pesar de que la responsabilidad es compartida con sus antecesores, para los analistas, dejó mucho qué desear.

SEGURIDAD Y PAZ

El presidente Santos se suma a la lista de mandatarios que ha buscado una salida negociada al conflicto. Con esa lógica tiene hoy en marcha un proceso de Paz en La Habana con la guerrilla de las Farc, y además tiene uno en veremos con el Eln. Ese es el eje de su mandato, «la sociedad se lo ha reconocido así», indicó el director de la Escuela de Ciencias y Humanidades de Eafit, Jorge Giraldo. Se trata de una apuesta que le ha valido amigos y enemigos. Las dificultades de negociar en medio del conflicto le ha dado gasolina a la oposición, liderada por su exjefe, el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe. Además de que continúan los ataques contra la población civil, que se ven en una percepción creciente de inseguridad, hay otros temas que generan polémica. Uno es el tiempo que se están tomando estos diálogos, que están por cumplir dos años y que va por el tercer punto en la agenda, de cinco que se deben evacuar para llegar a un acuerdo. Otro es que lo que se firme en La Habana debe ratificarse por los colombianos, y aunque aún no se sabe si será a través de referendo, plebiscito o consulta popular, es el reto que le queda al capital político de Santos, que de no haber sido por las alianzas y la estrategia política, le hubiera quedado muy difícil ocupar otra vez la Presidencia.

ECONOMÍA Y EQUIDAD

Analistas, políticos, académicos y gremios le reconocen a Santos su lucha contra la pobreza y manejo macroeconómico. «Los hechos lo demuestran, ha sacado mucha gente de la pobreza extrema, en parte porque sus políticas para atacar este flagelo han funcionado, que se traduce en inversión social. Lo que demuestra que no hay un vínculo directo entre pobreza y seguridad, toda vez que se creía que a mayor inversión social se iba a disminuir la inseguridad. Pero no es así porque se necesitan políticas de fortalecimiento institucional, y una de ellas, era la reforma a la Justicia, que tal vez fue el error garrafal de Santos, indicó el profesor de Ciencias Políticas de UPB, Miguel Silva Moyano. Y el otro lunar es el de la política de fomento industrial. «Es increíble que hace un año, durante el discurso del 20 de julio en el Congreso, el presidente haya dicho que ahora sí se hará una política de fomento industrial. Es decir, que en los primeros tres años no se hizo nada. Y los industriales, además, no están pasando por un buen momento, entonces no le fue bien en esa locomotora», agregó el profesor Silva. Según el Dane, el índice de pobreza extrema bajó de 10,4 por ciento en 2012 a 9,1 por ciento en 2013. Mientras que el desempleo se ubicó en 9,2 por ciento, la misma de mayo de este año.

ANÁLISIS/EL PAÍS, CALI

Cuatro diferencias entre el primero y el segundo mandato de Santos

El Juan Manuel Santos que recibirá este 7 de agosto por segunda vez la banda que lo identifica como Presidente de la República, no es ni la sombra de aquel exministro de Defensa que se posesionó en el 2010 arropado en las banderas del uribismo y la Seguridad Democrática.

No solo porque ya no es el heredero de ningún legado, sino porque después de cuatro años de mandato ha respondido exclusivamente a su agenda, a un estilo propio de gobierno, basado en sus convicciones y, a diferencia de hace cuatro años, el 8 de agosto no se despertará pensando en una estrategia de gobierno que le permita salir avante en una nueva reelección presidencial.

Tampoco es el presidente de derecha, como lo matricularon sus oponentes en la campaña del 2010, porque su ideario político y el trabajo que mostró en torno a los temas sociales y a las comunidades más vulnerables del país lo acercó a varios sectores de centro y de izquierda, al punto que recibió en su reelección el apoyo electoral de movimientos como la Unión Patriótica y el Polo Democrático.

Para el analista y politólogo Ancízar Marroquín, con un mandato mucho más libre es apenas lógico que para el presidente Juan Manuel Santos hayan cambiado las prioridades en referencia a lo que fue su primer gobierno.

“Por esa experiencia o madurez del primer periodo encontramos a un presidente mucho más consciente de lo que puede y lo que no puede hacer. Es por eso que en esta campaña no salió con la retahíla ofreciendo empleo, salud, seguridad o educación, sino que solo ofreció un acuerdo para terminar el conflicto armado con las Farc, porque de ahí se desprende que con la paz habrá más dinero para inversión”, aseguró.

También creen los analistas que si el Mandatario hace justicia a los postulados del proyecto electoral ‘Santos II’, que permitió sostenerse en el primer cargo por otros cuatro años, debería hacer un mandato en el que se dé un trato prioritario a las necesidades de comunidades distintas a las que habitan en el centro del país.

No obstante Juan Carlos Flores, analista y politólogo, aseguró que su segundo gobierno será el mismo en el sentido en que seguirá privilegiando un sector gremial y empresarial minoritario del país, pero muy influyente y favoreciendo con contratos a la clase política, como, según él, fue el estilo en los primeros cuatro años de gobierno.

En esencia, estás son las cosas que marcan una diferencia entre lo que fue el primer gobierno de Juan Manuel Santos y el que comandará a partir del próximo 7 de agosto.

1. Llegará con agenda propia

A diferencia de lo ocurrido el 7 de agosto del 2010, cuando Santos llegó a la Casa de Nariño para darle continuidad a la agenda de la Seguridad Democrática del expresidente Álvaro Uribe, está vez el Mandatario tendrá su agenda propia.

Tal como lo han señalado algunos analistas, esta vez el Jefe de Estado podrá llegar con sus propias prioridades y con los que considera que deben ser los temas esenciales para opinión pública en Colombia.

No obstante, el analista y politólogo Vicente Torrijos considera que más que una agenda propia, Santos llega es con una agenda abierta porque en el anterior mandato tampoco llegó con la agenda de Uribe sino que traía la suya oculta.

“La agenda con la que llegó Santos a su primer mandato fue simple apariencia porque él ya traía su agenda propia basada en una política exterior y de negociación con las Farc diferente a la que se estableció en el gobierno Uribe”, aseguró Torrijos.

2. Perfil político rediseñado

El discurso de que el reelecto Presidente era el candidato de la ultraderecha, que se enarboló en el 2010, quedó sin fundamento en esta última campaña y hoy varios sectores lo ven, incluso, con una tendencia política muy distinta.

Bien porque su propósito era buscar un segundo mandato o bien porque quiso hacer un gobierno centrado en superar la enorme brecha social y de pobreza en el país, hoy varios sectores en el país ven a Santos lejos de la derecha.

Para el exministro Camilo González es claro que Santos se ha movido hacia el centro con el tema de la tercera vía y su discurso social y en favor de la paz.

“Lo que ha querido hacer con Vargas Lleras como vicepresidente es equilibrar. Mantiene con él los sectores de derecha y con su discurso se corre al centro. Con Angelino balanceó a la izquierda y ahora prefirió balancear por la derecha”, aseguró el exministro.

3. Un gobierno de regiones

La desbogotanización de la política y el respaldo que le entregaron regiones como la costa Atlántica y el Valle del Cauca, que fueron los pilares de su reelección presidencial, también dibuja un nuevo mapa de poder en el que habría mayor representación de personas ajenas a la capital del país.

Y es que en medio de lo reñida que fue la elección en primera vuelta y del amplio respaldo que mostraron las costas en segunda ronda, lo que esperan los analistas es que en este periodo se descentralice más el Gobierno Nacional y el Presidente mire más a las regiones.

De hecho, ya la bancada parlamentaria de la Costa Atlántica empezó a pedir mucha más participación en el gabinete con base a los resultados de las elecciones presidenciales de junio.

El analista Diego Luis Sánchez cree, sin embargo, que pedir puestos no es el tipo de acciones que puede emprender el Gobierno para favorecer una región.

4. Vicepresidente de otro estilo

Con un programa social que mostró amplias bondades como el de las viviendas gratis, Santos no necesitó esta vez a un candidato a la Vicepresidencia de izquierda para llegar a esos sectores que lo veían como un dirigente capitalino y con poco sentido social.

“Ya conociendo los avatares de la jefatura del Estado, se dio cuenta que no es necesario tener representados en la Vicepresidencia a los sectores sociales para hacerse acompañar de ellos y de la izquierda. Que una buena gestión social era suficiente y para evitar verse tan de izquierda y moverse más hacia el centro optó en esta oportunidad por un vicepresidente como Germán Vargas Lleras; lo importante para Santos no eran unos sectores sociales que acompañaran a Angelino sino uno sectores sociales que lo acompañen a él, su campaña y su propuesta en forma real y efectiva”, dijo el analista y politólogo Ancízar Marroquín.

Los errores en los que no puede recaer

Aunque son varias las cosas en las que un jefe de Estado puede errar durante sus años de gobierno, las salidas en falso dependen desde el punto de vista que se miren, según los especialistas en el tema político.

Por eso mientras algunos consideran que fue un error confiar en la palabra de las Farc para tratar de sacar adelante el proceso de paz en ocho meses, otros aseguran que esa fue una clara decisión de Estado con el propósito de superar medio siglo de conflicto armado interno y que darle una oportunidad a la paz no puede calificarse como un error.

Sin embargo hay otras situaciones en las que sí existe consenso como el tema de las relaciones con los sectores políticos. Para los analistas el Mandatario debe cuidarse de saber movilizar el Estado en función de las que considere sus prioridades de gobierno y no para complacer a los sectores que lo ayudaron a llegar a la Casa de Nariño.

Otro tema sobre el cual debe prestar especial atención el Jefe del Estado en materia política, para evitar una ruptura en la Mesa de Unidad Nacional, es el trato equilibrado con los partidos que integran esa coalición de Gobierno.

En especial, porque el trato preferencial hacia el Partido Liberal ya ha generado celos políticos en otras colectividades como el conservatismo y la U que ya han reclamado mejor trato en otras oportunidades.

Mejorar las comunicaciones

También creen que es necesario mejorar en materia de comunicaciones porque buena parte de las realizaciones de su primer mandato se quedaron en el tintero porque no se supieron informar. Ese vacío informativo creo confusión y afectó duramente el Gobierno e, incluso, puso en riesgo la reelección presidencial.

Lo más grave, señalan los expertos, fue que ante el silencio establecido por el Gobierno sobre las negociaciones de La Habana se logró afectar las relaciones entre el Presidente de la República y amplios sectores de las Fuerzas Armadas, que entendían los diálogos en Cuba como una amenaza y la posibilidad de un debilitamiento de la fuerza ante el supuesto fortalecimiento del grupo armado ilegal mientras avanza el diálogo. Mejorar la información sobre ese proceso es otro desafío.

Proceso de paz

Sobre la negociación que se adelanta con la guerrilla de las Farc en La Habana para dar por terminado el conflicto armado en Colombia, los analistas también creen que el Santos de hoy podrá ser mucho menos tolerante con las imprudencias y los actos terroristas del grupo armado ilegal en contra de la población civil, como ha ocurrido en los últimos días, en los que por primera vez les advirtió que podría pararse de la mesa si no excluyen a los ciudadanos de sus actos criminales.