5 de diciembre de 2021
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El yo acuso de Juan Camilo

5 de agosto de 2014

william calderonFue a ese sector del conservatismo al que se le entregó la fundamental cartera reguladora del agro colombiano que, a juicio del doctor Restrepo, fue convertida en coto de caza burocrática y de «préstamos» en favor de parientes. Sin mencionarlos por sus nombres propios, deja en evidencia y  verguenza nacional a los “Finchos”, Gerlein y Andrade.

LO QUE VA DE CHINA A COLOMBIA

A raíz del nombramiento de Aurelio Iragorri Valencia (encarnación de los terratenientes caucanos) como ministro de Agricultura, el académico Juan Manuel Serna, co-conductor por muchos años del programa caracolero  «Noche, Buenos Dias» (inexplicablemente también sacado del aire), le  proporciona al Barquero una valiosa información que detallamos a continuación.  

MINISTRO DE LARGA DURACION

«No se olviden que el único funcionario intocable en el Gobierno Chino y que no se puede cambiar, aunque se caiga el régimen, es el Ministro de Agricultura, pues la alimentación de 1600 millones de habitantes no da lugar a experimentos. (Recuérdese lo que paso con Lisenko en la URSS, cuando Stalin le dio la confianza para que se pusiera a experimentar con la genética y se tiró en la cosecha de trigo, con la consecuente hambruna para el agobiado pueblo ruso)”.

Otro dato histórico para tener en cuenta: El gobernante más acertado para nombrar a los más idóneos y capaces en el Gobierno fue Napoleón Bonaparte: nombró a Vidocq –el criminal más tenebroso de las calles de París– como ¡ JEFE DE POLICIA¡  

LA CARTA DE JUAN CAMILO

Apreciado Barquero,

Le comparto un artículo de opinión que he escrito esta semana sobre la politización rampante a la que sometieron durante los últimos meses a  entidades claves del sector agrario, saludos, Juan Camilo Restrepo.

Los cotos de caza políticos

Lo que viene sucediendo  durante los últimos meses en las entidades claves del sector agropecuario es inaudito: la politiquería más ramplona se apoderó de ellas, y lo que es más triste, quienes tenían el deber de tutelar su buena marcha  administrativa y  técnica, no han hecho nada para impedirlo.

UNICA VUELTO NADA

En estos últimos días hemos sabido de los bochornosos acontecimientos que tuvieron lugar el el ICA. Aprovechando la ausencia de su director titular, el encargado- ficha política según se ha sabido del senador al cual se le entregó esta estratégica entidad como su coto cerrado de caza política- destituyó abruptamente a los funcionarios técnicos de más alto nivel; cambió el manual de funciones, y procedió a nombrar un ex- alcalde de un pueblo del Atlántico que no tiene ni veniales de las cruciales tareas que incumben a  ese puesto, que son nada menos que orientar toda política sanitaria, animal y vegetal, y  negociar protocolos fitosanitarios con los países con los cuales hemos firmado acuerdos deTLCs, para que Colombia pueda exportar a dichos mercados. Tarea  delicadísima y altamente téecnica, para que la apertura comercial se torne en provecho del país y no en su contra.

EL DESMANTELAMIENTO

A nada de esto se le hizo caso. Entraron  a desmantelar el equipo técnico del ICA con ligereza pasmosa. Cuando enfrentemos  en el futuro dificultades para exportar productos vegetales o lácteos o cárnicos  hacia los mercados con los que hemos  celebrado acuerdos de libre comercio, ya sabemos entonces  dónde se origina el problema.

EL INCODER

Por los lados del Incoder las cosas no van mejor. Pidieron la renuncia de todo el personal directivo experimentado y comprometido con las políticas agrarias, con el argumento de que había que abrir espacios a los recomendados  de otro senador al que se le entregó –también como coto de caza burocrática– esta entidad. Resultado: parálisis total. Fundamentales responsabilidades del Incoder, entre otras, la de ser el gran impulsor de los procesos agrarios para recuperar más de un millón de hectáreas de baldíos apropiados ilegítimamente por avivatos de todos los pelambres.   

INDIFERENCIA BUROCRATICA

Mil setecientos procesos agrarios  que se habían puesto en marcha  con gran esfuerzo, orientados a recuperar para el Estado baldíos indebidamente adjudicados  o abusivamente acaparados,  volvieron a los sótanos culposos de la indiferencia burocrática a hacer la siesta de la prescripción. Este, que es uno de los puntos cruciales del acuerdo número uno suscrito en la mesa de negociación de La Habana, se ha estropeado con la politiquería que hoy campea en Incoder .Si se firma la paz, y ojalá allá lleguemos, será indispensable sacar al Instituto Nacional del Desarrollo Rural de la modorra burocrática en  la que ha caído durante el último año.

EL BANCO AGRARIO

En el Banco Agrario tampoco han andado mejor las cosas. Ya el gobierno tuvo que pedirle la renuncia al presidente de esta entidad, crucial para el desarrollo rural del país, ante la evidencia de préstamos de favor a parientes del otro senador al que se le había entregado también como coto de caza esta entidad.

A RECTIFIVAR EL RUMBO

Ojalá que el gobierno Santos II que se inaugura este jueves siete de agosto rectifique este rumbo clientelar, opaco y malsano que se ha apoderado de tan cruciales entidades del sector agrario. De ello depende que las políticas agrarias  a las que tanto compromiso se le puso durante los primeros tres años de la primera administración del Presidente Santos retomen el vuelo que merecen.

ESTUPEFACIENTES

La única entidad que se ha logrado preservar de la malsana politiquería ha sido la Unidad de Restitución de Tierras. Menos mal. De no haber sido así  habría terminado como la malhadada Dirección Nacional de Estupefacientes, pues no faltaron políticos que  en su apetito burocrático inagotable quisieron también  que se les asignara nada menos que la restitución de tierras como  su coto cerrado de caza política. Los cotos de caza, adjudicados a políticos, deben ser proscritos  tajantemente como primera condición en el propósito de recuperar la  eficiencia y la transparencia de la administración pública colombiana.