1 de diciembre de 2021
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El fin no puede justificar los medios

6 de agosto de 2014

Ocurre, sin embargo que la opinión pública se divide en bloques irreconciliables, pues mientras unos justifican las acciones violentas de Israel, otros, por el contrario, consideran que los Palestinos son las únicas víctimas del enfrentamiento entre estas dos naciones. Y si se trata del conflicto colombiano, también hay quienes justifican las acciones guerrilleras, mientras que otros lo hacen en relación con las realizadas por las fuerzas armadas.

Pero digamos que el terrorismo, que la violencia, que la búsqueda de un horizonte político determinado no es justificable si para lograrlo se utiliza la violencia. Y no es dable decir que cuando el enemigo acude al hecho violento, al terrorismo, de inmediato se autoriza la utilización de los mismos medios por quienes son sus opositores.

No hay duda que Israel ha sido un Estado mimado por las grandes potencias en la medida que la creación de él fue el fruto de un consenso entre ellas luego de la Segunda Guerra Mundial y que ello significó un desacomodo del pueblo palestino que de tiempo atrás venía ocupando los territorios que antiguamente tenía el pueblo judío. Y los israelíes bien pueden argumentar que ellos fueron ocupantes de esos territorios, mucho antes de que el pueblo islámico iniciara su expansión en el siglo VIII, pero si a eso vamos también tendríamos que decir que el pueblo judío llegó a desalojar a los cananeos de su territorio y para ello, según la Biblia, Josué se tomó con las tropas de Jericó, la dominó y expulsó a sus ocupantes. Y si quisiéramos decir, por ejemplo, que los indígenas Embera eran dueños de todo Mistrató y Pueblo Rico y Bagadó (Chocó), no quedan autorizados para iniciar unas acciones terroristas para desalojar a los pobladores que hoy ocupan esos municipios.

Y en relación con los palestinos, es bien claro que pretenden instaurar un régimen teocrático y que el grupo Hamas reivindica la violencia para la obtención de sus fines.

Decir entonces que uno tiene la razón es justificar el terrorismo, la violencia, que tantas víctimas ha cobrado. No tiene sentido que el terrorismo sea justificable por parte de Israel o que se le de la razón a Hamás por el terrorismo que de años atrás ha venido agenciando. De igual manera, en el caso colombiano, no podemos aceptar ningún tipo de terrorismo, venga de donde viniere.

Finalmente, en el caso de Israel y Palestina, el conflicto se torna mucho más complicado en la medida que en el fondo existen motivaciones religiosas y desde luego otras muy claras de origen económico y más específicamente los que tienen que ver con el petróleo.