4 de diciembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Una carta para De Giles

10 de julio de 2014

Hombre Fernando: antes de escribir estas letras me fui a Wikipedia a  leer lo que dice sobre tu vida y tu obra. Necesitaba saber en que año habías nacido para ubicarte temporalmente y para ratificar los datos biográficos que se consignan en dos libros que han impreso en tu honor y que contienen lo mejor de tu pintura.Una especie de antología de tu producción pictórica comprendida entre l.958 y el año 2.005 que en buena hora recogió, lujosamente editada, la Caja de Ahorros de Castilla-La Mancha y la Diputación Provincial de Toledo. El Grupo Tolmo, conjunto de artistas toledanos, se encargó de su edición  con enriquecedores textos tuyos. Tu devota mujer, Consuelo Salazar Chaves, se encargó de documentar el primer libro y aproximarnos con lujo de detalles a tu prolífica y polifacética existencia. La blasonada ciudad de Toledo fue el lugar de tu nacimiento, en el año en que terminó la malhadada Guerra Civil Española. Pero  tu infancia y adolescencia transcurrieron , por las circunstancias familiares de la post guerra, entre  Berga, en Cataluña, el carmen familiar en el Albaicín de Granada, frente a La Alhambra, (carmen para los granadinos es la quinta familiar con huerto y jardín ), Sevilla y Madrid, para regresar a Toledo y domiciliarte en el Señorío de Illescas, donde tienes tu estudio , tu biblioteca, tu jardín, tus rosales, tu mascota y  tu Consuelo, a quien  cortejas con  versos inspirados que  degustamos quienes llegamos  a tus  acogedores aleros. Por algo te ganaste el Premio de Poesía Quijote de Oro en Alcalá de Henares.
fernando de giles
Y hace poco , Fernando, quienes te queremos y admiramos, nos sentimos ufanos cuando recibiste de manos de la princesa Letizia de Asturias, tu colega y periodista amiga ,  el galardón otorgado por la Universidad Europea de Madrid que te reconoce como uno de los Tesoros Vivos de la Televisión y las Comunicaciones Españolas.Es que tú fuiste durante más de treinta años quien mostró  a España y al mundo lo más tenebroso de los humanos: sus guerras. A Latinoamérica y Africa , como corresponsal, viajaste numerosas veces para atestiguar con las cámaras y tus textos objetivos, el drama  de violencia en que todavía naufragamos. Tus reportajes para la televisión española son recordados con admiración por el respeto  con que asumiste nuestros conflictos. Precisamente cuando cubrías  nuestra guerra civil no declarada, te apegaste a nuestro país y te hiciste su visitante  asiduo y después,años después, te uniste a la que hoy es tu mujer, tu Consuelo. Muchas veces te escuchamos sobre la exuberancia de nuestros paisajes, de nuestra música, de nuestro colorido. En la retina llevaste los arreboles  del trópico que mezclaste con los de tu tierra en una amalgama desbordante. Y en numerosas ocasiones te asombraste con nuestra música y la coincidencia  con tus gustos  por los boleros y los tangos. En Anapoima, en su placita, la banda municipal te dejó sin palabras. Y tarareaste nuestro folclor  y lo bailaste en memorables veladas gastronómicas, musicales y enológicas en «Siboney», la residencia campestre de tu suegro Oscar Salazar Chaves. De tu sapiencia en tangos y boleros, recibimos ilustración y  regusto. La música cubana también es tu fuerte. Es que La Habana, te marcó indeleblemente. Con Isolina Carrillo cantaste  sus Dos Gardenias, su inmarcesible creación. Y en una pícara novela, «Habanera Nocturna «, retrataste  como en un lienzo el clima de ron, de música y mujeres que te gozaste en tus diversos viajes a la capital de la Isla donde te amistaste con Alberto Korda, el autor de la fotografía del Ché Guevara, símbolo universal de la revolución, el poeta Nicolás Guillén y el cantautor Carlos Puebla.

Para una de tus temporadas en Colombia te cargaste  tus lienzos y en la Galería de los Navas en Bogotá tu exposición fue presentada por tu paisano español Francisco Gil Tovar, figura intelectual de primer orden. Y ocho años después , l.988, en su habitat del Amazonas, entrevistaste  para la televisión europea a Manuel Elkin Patarroyo y  lo lanzaste al estrellato científico internacional. El Amazonas y luego Cartagena, te embrujaron. Tanto es así, que has obligado a tus hijos a dar el salto hasta nuestra geografía que los ha seducido igual que a su padre.Te has convertido en nuestro propagandista más efectivo, sin dejar  de ningún modo de reconocer,criticar y condenar nuestras falencias y debilidades, que sé que te duelen igual como si fueras nuestro coterráneo.

Pero ahora  quiero pasar de tus facetas como poeta, novelista, periodista y figura de la televisión española, a la de tu realidad como pintor, uno de los más originales de España, según los más exigentes críticos.El dolor humano que observaste en tus desplazamientos por Haití, Colombia, Perú, Sudán y Angola, se trasluce con dolor y rabia en tus cuadros de «Expresionismo Social «. Solo los títulos ya son una protesta,una arenga, un grito, contra la muerte injustificable, el hambre, la violencia en todas sus expresiones:» Mujeres pobres o la sopa boba «, «No nos moverán «, «La Carga», «Víctima Civil «, «Good Morning, Vietnam», «La Gran Amenaza», pero sobretodo «Fin de Milenio: material clasificado para fosas muy comunes.». Sus colores, sus texturas, sus trazos, arrastran una infinita tristeza, fruto de la impotencia ante la sangre derramada y los estómagos vacíos. Pero tú no has sido  un testigo angustiado de tu tiempo. El humor  que derrochas, te ha salvado de la desesperanza. O si no que lo digan tus «Apropiaciones  y Parodias «, que son sutiles e inteligentes acercamientos a lo que han denominado en la modernidad la Pintura Apropiacionista, que en algunos textos has explicado, pero que no es del caso de  adentrarnos en el concepto, porque esta carta te la envío a través de un diario digital, Eje 21, de Manizales, como es de usanza ahora y que tú como periodista entiendes que se trata de que no sea un ladrillo para iniciados ni un descreste ilegible.

Mas, lo que quiero resaltar, insisto,  es tu sentido del humor. Ese mismo que nos permitió  en Toledo, a las cinco en punto de la tarde de un día primaveral apropiarnos de un guitarrista callejero  y con su venia, entonar  en trío dos tangos y un bolero que nos proporcionaron veinte euros, con los que compramos la última botella vespertina de vino, que ese día nos pareció como de las vendimias de Baco.

En fin. Ya me despido, Maestro, con un abrazo hasta la lágrima. Es que esta carta me la inspiró un largo, larguísimo silencio, en tu casa de Illescas, en ésta primavera abrileña. Los dos nos miramos y supimos que habíamos comenzado el largo viaje del día hacia la noche y  hacia las sombras. Y que el diálogo intenso, amistoso, discrepante, feliz, que algún día iniciamos, era imperioso concluir. Pero en el aire, en mis recuerdos, quedó  lo que me  escribiste en la dedicatoria de uno de tus libros : «El llanto amargo se olvida con un brindis de vino nuevo y todo se hace alegre con el amigo que ha vuelto.Y son las burbujas del cava  como el discurrir del tiempo «.  Un beso para Consuelo. Afectísimo,

Augusto León

Bogotá, Agosto 2 de 2.012.