25 de mayo de 2022
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Por segundo año, Colombia no es el país con más coca según Informes de cultivos ilícitos de la ONU

1 de julio de 2014
1 de julio de 2014

La poca información de Ecuador representa para la ONU una limitación para conocer la verdad de los sembradíos ilícitos en ese país. En el más reciente informe, conocido el viernes, señala que el equipo de investigadores, encargado de hacer el censo, “no ha tenido hasta el momento acceso a parcelas de coca” sino solo a los reportes de erradicación manual.

El argumento del vecino país, que tradicionalmente ha negado la existencia de plantaciones ilícitas, a las que califica como incipientes, es que los riegos generados por el narcotráfico y la “presencia de grupos insurgentes asentados en la frontera del lado colombiano, como las Farc” han obligado a suspender las labores de detección terrestre.

Pese a eso, los investigadores de la ONU concluyen que la frontera norte de Ecuador, justo enfrente de Putumayo y Nariño, en las provincias de Esmeraldas, Sucumbíos y parte de Pichincha, es la zona de mayor presencia de sembradíos de coca. Allí el año pasado se erradicaron 27.000 matas.

La concentración de plantaciones ilícitas en ese país coincide con el informe que el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci), de la ONU, reveló esta semana para Colombia, y en el que llama la atención a las autoridades antidrogas para que se diseñen estrategias de tratamiento especial para Nariño y Putumayo, donde se concentra el 43 por ciento (20.844) de las 48.000 hectáreas detectadas en el país, el mismo número del 2012. Otra de las regiones en rojo es el Catatumbo, en Norte de Santander, donde los cultivos ilegales suman 6.345 hectáreas.

Fuentes en la Policía y en el Gobierno aseguran que las matas ilícitas enquistadas en la frontera se deben a la franja de 10 kilómetros en la línea fronteriza con Ecuador en la que las autoridades no pueden fumigar con glifosato. Colombia es el único país de la región que ataca los cultivos ilegales, además de la erradicación manual forzosa, con aspersión.

La Policía señala que en esa franja es clave la fumigación, pues la distancia de los lotes con cultivos y la presencia de grupos armados ilegales dificultan la erradicación manual. De hecho, en Putumayo solo se erradicaron 610 hectáreas, cuando allí hay 7.767 hectáreas.

Este diario conoció que, tras un año de trabajo con Ecuador, el Gobierno espera que en septiembre próximo se tome la decisión conjunta de reducir esa franja a 5 kilómetros, y que año tras año se vaya disminuyendo progresivamente.

El fenómeno de cultivos en la frontera no solo es de Ecuador, sino también de Perú, que en el 2013 redujo su territorio afectado en un 17,5 por ciento, al pasar de 60.400 hectáreas en el 2012 a 49.800 el año pasado. Pese a la caída, Perú repite por segundo año consecutivo como el país con mayor territorio sembrado ilícitamente.

El informe del Simci de la ONU para ese país arrojó que en el bajo Amazonas, justo enfrente de Leticia, Amazonas, y en el Putumayo peruano hay un poco más de 6.000 hectáreas con coca. Aunque en Perú los cultivos ilícitos están concentrados en su mayoría en el centro y sur del país.

Además de las matas de coca, en los límites de Perú y Ecuador se han detectado otros dos problemas: la ubicación de laboratorios de procesamiento de cocaína y la minería ilegal.

La Policía Antinarcóticos dice que con las autoridades peruanas, agrupadas en la Combifron, se viene trabajando en una ofensiva para destruir laboratorios que son instalados en plena selva por estructuras lideradas por narcos colombianos en asocio con la mafia peruana.

El coronel Alberto Barrera, subdirector de la Policía Antinarcóticos, dice que con las autoridades de Perú se ha detectado que la droga procesada en Perú es trasladada por entre ríos hasta Brasil. Allí se queda casi el 60 por ciento de la droga para consumo interno, y la restante es traficada por África hacia Europa.

A diferencia de Colombia, en la que el precio de la hoja de coca y de la base de coca ha caído, en Perú ha aumentado.

En ese país, por ejemplo, el kilo de base de coca pasó de valer 737 dólares a 863; mientras que en Colombia el precio varió de 1.025 dólares a 1.011. Aunque bajó, sigue siendo más valorado.