28 de noviembre de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¿Qué pasa con Avianca?

7 de julio de 2014

Quien utiliza un avión busca, sobre todo, rapidez. Es una cita, o el traslado de un enfermo, o la asistencia a un entierro de un ser querido, a un matrimonio, o un negocio importante que se define en hora previamente concertada, o es la conexión con otros vuelos nacionales o  internacionales. Todos esos motivos y otros más, dependen del cumplimiento del horario en el  decolaje y arretizaje  tal como aparecen en los tableros de llegadas y salidas.

Lo escrito  no es un invento. Se cumple a cabalidad en todos los aeropuertos del país, menos en Manizales. Cuántas veces sacan excusas baladíes para decirle al pasajero que el vuelo ha sido cancelado. No saben los directivos de Avianca  qué perjuicio sufre el viajero con esa determinación. Con otra arandela más.  El viaje ha sido programado en una hora precisa por Manizales y ya en el aeropuerto, inesperadamente, dicen que hay que trasladarse a Pereira porque el servicio se va a cumplir por Matecaña. Desde que un pereirano gerencia  la empresa de Avianca a  nivel nacional, se ha convertido en costumbre jugar con la paciencia de los caldenses que  buscan el servicio por el aeropuerto de La Enea. Somos unos minusválidos que poco contamos. Es el aeropuerto de Pereira, ese y no otro, el comodín para nuestro infortunio.

En este año, ¡nadie lo cree! 5.198 personas  han sido víctimas de la cancelación de los  vuelos de Avianca por Manizales. Esa es la población del casco urbano de Anserma, Salamina o Manzanares.   Imaginémonos que  toda la población de Pácora, de su periplo urbano, contrate  su viaje  aéreo por Manizales y en la hora  precisa del vuelo, le digan a los pasajeros  que se tienen que trasladar a Pereira porque el aeropuerto de La Enea  no les puede prestar el servicio.  Harían, con justicia, un 9 de abril.

A todo  ese tinglado de infortunios, hay que sumarle otro. El viaje por Manizales, por ejemplo, iba a ser a las 3 de la  tarde. Cancelan el vuelo y  mandan a los pasajeros para  que salgan de Pereira con destino a Bogotá. Y allí les dicen que el vuelo saldrá a las 9, 10 , 11 ó 12 de la noche. Nada más ofensivo que una decisión de esa naturaleza que se ha vuelto costumbre.

Este problema debe ser resuelto en forma radical. ¡Qué se han hecho los parlamentarios de Caldas, qué influencia tienen a nivel nacional, que hasta ahora  nos están  tratando como a menores de edad!

¿Por qué el gobierno nacional no sanciona los atropellos que comete diariamente la empresa Avianca contra los indefensos usuarios del servicio en esta zona del país?

Sí, la gente se pregunta la razón por la cual el gobierno no sanciona a esta empresa aérea que diariamente se burla de los pasajeros en las barbas de la Aeronáutica Civil, cuando por motivos menos graves le impuso una multa histórica por 87.750 millones de pesos (45 millones de dólares) a la compañía del mexicano Carlos Slim.

Corresponderá a la Superintendencia de Transporte solucionarnos este espinoso problema de movilización aérea porque con Avianca ya no valen ni las súplicas ni los ruegos. De pronto a punto de fuertes sanciones económicas Avianca aprende a considerar y respetar a los millones de usuarios de sus cuestionados servicios.