9 de diciembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Holanda, tercero regañón; pobre Brasil

13 de julio de 2014
13 de julio de 2014

“A este equipo de Scolari no lo animaba ni el payaso más alegre del universo”, podría decir un torcedor de la famosa selección verde amarilla. También cabría afirmar que en la empresa de volverlo a la vida fracasaría hasta el mago Mandrake. Qué pobreza.  Cuánto desorden.  Jamás se le hubiera ocurrido a alguien pensar en tanta mediocridad para una divisa del país de los pentacampeones mundiales. Holanda se divirtió con  un paseo de salud y a pesar de la reticencia del técnico Louis Van Gaal, le puso el pie al acelerador y todavía no había superado los primeros dos minutos cuando ya estaba en ventaja de 1-0, por gol de Robin Van Persie en la ejecución de la pena máxima.  Un castigo que se inventaron entre el árbitro asistente del lado derecho y el juez central Djamel Haimoudi, de Argelia, porqiue si bien hubo falta de Thiago Silva  contra Arjen Rooben esta se produjo fuera del área.  Brasil pudo haber sentido otra vez momentos de ´pánico y pensar en una nueva catástrofe, sobre todo después del segundo tanto que convirtió Daley Blind ante centro de Jonathan de Guzmán y un horrible rechazo de David Luiz.  De alguna manera encontró algo de fuerzas y pudo evitar un chaparrón mayor, aunque en sobre el final, Georginio Wijnaldum estableció el lapidario 3-0.  Triste despedida para el dueño de casa e inocultable alegría holandesa. Louis Van Gaal no tuvo más remedio que aceptar el veredicto y festejar con sus jugadores, ninguno de los cuales se quedó sin minutos de juego en este mundial El último en ingresar a la cancha fue el tercer portero, Michel Vorm, quien entró por Jasper Cellissen para completar la cuota absoluta. El país de los tulipanes se va invicto porque los tiros desde los doce pasos solo sirven para definir cuál avanza y no dan puntaje.  Con los 3 goles en Brasilia, el total del torneo se elevó a 170 en 63 partidos. Apenas uno menos que en Francia 1998, cuando llegó a 171 en el total de 64.  La final entre Alemania y Argentina  en el Maracaná este domingo debe servir para igualar ese viejo registro e inclusive pasarlo de largo.  Brasil nunca había recibido tantos goles en un torneo de esta naturaleza. Catorce veces cayó su valla, algo impensado. NI en los tiempos del ruido.