8 de diciembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Colombia: un digno mundial

4 de julio de 2014
4 de julio de 2014

En un partido de nervios, a Colombia la sacó de quicio un gol casi de entrada cuando Sánchez se descuidó en la marca y Thiago Silva apareció por la espalda para anotar sin resistencia. Era un tiro de esquina de Neymar y el reloj apenas marcaba los siete minutos. Ya en el complemento vino el golazo de David Luiz y de esa manera Brasil se salvó de un  oso monumental. La calidad de la ejecución no basta para desconocer que nació de una falta inexistente,  que el árbitro español Carlos Velasco pitó a la distancia. Colombia ya era otra cosa, tras un primer tiempo que pasó sin brillo, y el tiro penalti del descuento llegó como producto de esa recuperación en el nivel y el volumen de juego. James Rodríguez  engañó a Julio César y apretó el marcador cuando solo restaban diez minutos para el final. Enseguida vino lo increíble para un país de tanta historia. Acudió al pelotazo sin recato y al relevo de sus hombres de punta para reforzar la defensa. Neymar se fue necesidad pero Hulk le dio paso normal a Ramires. Felipao pedía tiempo y en el banco se comían las uñas. El espacio temporal no alcanzó para más y Colombia se quedó en el intento mientras Brasil  seguía adelante lejos de la gloria de otros tiempos. Cerca de 30 faltas, algunas reiteradas sobre James Rodríguez, pusieron en evidencia que el dueño de casa no estaba dispuesto a andarse por las ramas,  en medio de la complacencia poco disimulada del árbitro Velasco. Es difícil luchar contra la historia. Se había advertido que Brasil haría lo que fuera necesario para no caer. Cuando el fútbol no era suficiente,  empleaba la fuerza. Colombia puso empeño, mejoró en peso y actitud en la etapa final y no creo que haya defraudado a nadie. ¿Hubo fuera de lugar en la jugada de gol invalidada a Mario Alberto Yepes? No hay unanimidad de conceptos. Algunos expertos están de acuerdo con la decisión del árbitro en tanto que otros creen que Yepes no estaba adelantado. Tampoco en la no expulsión de Julio César cuando el penalti sobre Carlos Bacca. Son detalles y nada más. Lo de fondo es que Colombia escribió una página digna y con un plantel renovado que permite esperar un futuro lleno de mayores ilusiones. Por ahora se esfuma la esperanza y no hay reclamo qué hacer. Lindo homenaje de los brasileños David Luiz y Dani Alves a James Rodríguez, lloroso y adolorido. En lo que sigue me parece que Brasil, si no la da la vuelta a la hoja y recupera su memoria futbolística,  deberá recorrerá un camino empedrado antes de alcanzar la sexta corona. Alemania tiene juego y también potencia física. Ya se sabe que Neymar no podrá recuperarse a tiempo del golpe recibido en su choque con Camilo Zúñiga, quien llevaba la rodilla arriba. Sufrió fractura en la tercera vértebra lumbar y estará incapacitado durante varias semanas. Una lástima. Cae medio Brasil.  Colombia debe regresar a casa para recibir el homenaje de su afición. Pienso que José Pekerman se ganó el derecho de seguir  al frente del barco. Aunque dicen que Argentina lo quiere para su selección.  La vida continúa.