27 de noviembre de 2021
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Giorgio Armani no se jubila

20 de julio de 2014
20 de julio de 2014

 

giorgio

Y dadas las últimas cifras, raro será que se venda. Al menos, mientras él tenga las riendas. Solo en 2013, los beneficios de Giorgio Armani S.p.A. -que aglutina ocho marcas- y sus licencias alcanzaron los 7.750 millones de euros, 350 millones más que el año anterior. Y en el primer semestre de 2014 la compañía subió un 6%. Forbes sitúa en su lista al diseñador como la quinta persona más rica de Italia, con un patrimonio de 9.500 millones, entre los que se incluyen diez casas y un yate.

Más allá de las mareantes cifras, el patriarca de la industria italiana extiende sus tentáculos hasta el arte, el cine o los deportes. Su última gran alegría: ver ganar la liga de baloncesto italiana tras 18 años sin hacerse con el título al EA7 Olimpia Milano, el equipo al que salvó de la bancarrota y del que es único dueño desde 2008.

También es devoto del fútbol: en mayo firmó para vestir tres años a Guardiola y sus chicos del Bayern de Múnich. Les proveerá de todo lo que precisen fuera del campo: desde trajes personalizados hasta gafas, productos de belleza o el trolley de viaje. Antes, entre 2007 y 2009, sirvió de diseñador de cabecera para el Chelsea.

A eso suma su acuerdo con el Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI) para seguir vistiendo a sus atletas. Suyos serán los atuendos que veamos en los Juegos de Río de Janeiro de 2016. «Armani es la mejor tarjeta de presentación posible para promocionar una imagen victoriosa del deporte italiano», ha expresado el presidente del CONI, Giovanni Malagò.

Por otro lado está su asociación con el arte, que lo llevará a financiar con 300.000 euros la exhibición dedicada al arquitecto renacentista Donato Bramante, que podrá verse en la Pinacoteca de Brera (Milán) a partir del 11 de noviembre.

Y, siguiendo los pasos de Gucci (que abrió su propio museo en Florencia en 2011) y Valentino (que cuenta con uno virtual), Armani ha anunciado que piensa desplegar su archivo en Milán. Será en la antigua fábrica de Nestlé que hoy ocupa el Teatro Armani, en la milanesa via Bergognone, y verá la luz coincidiendo con la Exposición Universal que se celebrará en la ciudad italiana en 2015. «Será un centro cultural, un espacio abierto a las artes y a los estudiosos de la moda. Algo así como mi propia Tate Gallery», desveló el modisto tras su último desfile de Emporio Armani, en junio.

LA VIDRIERA DE HOLLYWOOD.

Mientras, perpetúa su propia galería de famosos. La prueba estaba en la primera fila de su desfile de Armani Privé realizado dos semanas atrás, donde se aseguraba el recambio sumando a su fiel Sofía Loren celebridades de nuevo cuño como la actriz de 17 años Chloë Grace Moretz, conocida por películas como La invención de Hugo o Carrie.

Es que mantiene sus contactos en Hollywood. Su amigo Martin Scorsese, con quien tanto ha trabajado a lo largo de los años, le encargó que vistiera a Leonardo DiCaprio en El lobo de Wall Street, y declaró: «Giorgio revolucionó el diseño para el hombre. Nos dio una nueva idea de la elegancia y sigue corriendo al ritmo de los tiempos». Fue con sus diseños para la película American Gigolo, con un joven Richard Gere, que irrumpió en el mercado estadounidense, y hoy es uno de los modistos más demandados en la entrega de los Premios Oscar.

En el último festival de Cannes, el modista escenificó una vez más su poder aglutinador orquestando una fiesta junto a Graydon Carter, editor de Vanity Fair, a la que fueron Cate Blanchett, Naomi Watts, Harrison Ford, Robert Pattinson o Jennifer Lawrence, entre otros, además de su sobrina Roberta Armani, que actúa como embajadora de la firma allá donde se abra una tienda.

Trabajo no le falta a su mano derecha y potencial heredera: el grupo, que emplea a 3.000 personas, cuenta con casi 2.500 tiendas. Las últimas, en lugares como Kazajistán, San Petersburgo, São Paulo o Hong Kong.

Solo en China, sus ventas crecieron más de un tercio en 2012. Consciente de la importancia de abrirse paso en estos nuevos mercados, Armani invirtió cerca de 100 millones de euros en reforzar la distribución de sus productos en 2013, según informaba en mayo Women`s Wear Daily.

Para mejorar la gestión de la empresa que fundó hace casi 40 años, ahora convertida en una maquinaria inmensa, fue dividida en varias sociedades.

Las irregularidades entre 2002 y 2009 de tres de ellas, situadas en el extranjero, le valieron al modisto un tirón de orejas por parte del fisco italiano. Según informaba el diario económico Il Sole 24 ore, Armani zanjó la situación con Hacienda extendiendo un cheque de 270 millones de euros. Sin clamores, sin quejas. Tratando de probar su maestría también a la hora de pagar impuestos -corresponde al Estado con el 44,5% de lo que ingresa-, a diferencia de colegas como Dolce & Gabbana, que incluso organizaron piquetes y protestas contra las «pretensiones» de las arcas públicas.

Hechas las paces, el rey Giorgio -un emblema de Milan, responsable de que la ciudad haya sido reconocida metrópolis de la moda- mantiene la corona y se resiste a abdicar con el espíritu, como dice su biógrafa Renata Molho, «de un niño que no quiere bajarse del columpio».

* El País de Madrid

La cara de una exitosa fragancia

«Chris Pine encarna perfectamente el espíritu de la marca con un gran carisma y elegancia natural», dijo Giorgio Armani meses atrás cuando presentó al actor estadounidense como la nueva cara de su perfume Armani Code, una de las fragancias masculinas más vendidas del mundo. Pine es un actor estadounidense muy conocido por su Captain Kirk en Star Trek.

Un equipo que estará a la moda

«El Bayern será así un equipo líder no sólo en lo deportivo, sino también en materia de moda», celebró el jefe de la junta directiva, Heinz-Karl Rummenigge, al anunciar que el club será vestido personalmente por Armani, maestro del mundo de la moda. «Un traje a medida que sienta justo es un artículo de lujo que va perfecto con un club líder como el Bayern», comunicó por su parte Armani, fanático del fútbol.