14 de mayo de 2021
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Mundialísimas

23 de junio de 2014
23 de junio de 2014

Algunos jugadores ya consagrados en torneos de otra índole siempre esperan el botón de este torneo para sentirse plenos y gozar del reconocimiento absoluto. Cuando ganas todo, pero fallas en la fiesta de la FIFA el vacío es grande y pasa cuenta de cobro. Por eso, el Rey Pelé, cuando le sacan la piedra con las habituales comparaciones, no tarda en exponer al aire su argumento de que ganó y brilló en tres de los cuatro mundiales en que estuvo. En la práctica y para emplear una frase popular, unos van por lana y salen trasquilados, pero a otros les sonríe la diosa fortuna. El portal de Marca.com acaba de publicar un lista de 30 jugadores que, por sus actuaciones en Brasil 2014, se habrían revalorizado para el mercado de piernas. Se trata, en su mayoría, de valores jóvenes que apenas se asoman por estas instancias. Entre ellos incluye al colombiano Eder Álvarez Balanta, quien habría pasado de 4.6 a 8.9 millones de euros en la bolsa de cotizaciones. Es posible que haya un poco de mercadeo y exageración en este tipo de informes, mas no cabe duda de que agitan el medio y mueven el ambiente de la oferta y la demanda. No debe olvidarse que el fútbol también es un negocio y de alto vuelo.

*Una de las cosas positivas del Mundial, desde el punto de vista de la competencia y el deporte, tiene que ver con el buen promedio ofensivo, diferente de lo que ocurrió hace cuatro años en Sudáfrica. La tendencia de Brasil 2014 indica una obsesión por el juego de ataque, que no siempre les agrada a ciertos críticos, preocupados por el famoso equilibrio y la necesidad de mantener el cero en el arco propio. Salvo los grupos A, C y H, todos han superado la barrera de los diez goles, cuando todavía restan 16 partidos de la primera fase. El primer puesto entre las cuotas más elevadas le corresponde a la zona de Holanda, Chile, Australia y España con 17, al lado de la que integran Francia, Suiza, Ecuador y Honduras (16), básicamente por la producción de los galos. El ritmo dinámico lo daña el grupo de Argentina, Nigeria, Irán y Bosnia, que apenas llega a cinco. Después de 32 encuentros, se han convertido 94 anotaciones para un saldo de 2.93 por juego.

*Apenas termine el Mundial, la mayor preocupación del gobierno y la dirigencia será saber qué ocurrirá con las monumentales obras deportivas (estadios) en algunas regiones dónde ni siquiera hay equipos de primera división, como en el caso de Manaos. Las críticas y la ironía de un presentador gringo sobre esa materia tienen algún sentido,  si se toma el ejemplo de Sudáfrica, que hoy afronta el dolor de cabeza de semejantes elefantes blancos, aunque sean casos distintos porque allá se impone el rugby y acá domina el fútbol. La idea de abrir a doce plazas distantes entre sí para que todo el mundo quedara contento fue ruinosa. Quince mil millones de dólares es mucha plata y casi toda se la llevaron los escenarios, algunos de los cuales todavía necesitan retoques y mejorar las vías de acceso. Por el momento seguramente pocos piensan en el problema que se viene, porque el brazuca sigue rodando y todavía hay un largo trecho antes de llegar a la final en el Maracaná. Tarde o temprano, sin embargo, tendrán que enfrentarlo. Para ese momento, la FIFA ya habrá tomado las de Villadiego con su bolsa de 4.000 millones de dólares, y Brasil estará solo con las deudas. Los negocios son dinámicos y el fútbol es la pasión del pueblo.

*Los hechos, hasta ahora, indican que la fórmula Messi de los «cuatro fantásticos» no le ha funcionado a la representación de Argentina en el Mundial de Brasil 2014. Apenas tres goles en dos partidos reflejan esa realidad. El técnico Alejandro Sabella, presionado por la estrella del Barcelona, decidió modificar sus planes «tácticos» y juntar a Di María, Higuaín y Agüero, casi a regañadientes y para mantenerlo contento. Se tiene la idea de que algo falta, un enlace o generador de jugadas, y por ello se afecta la producción esperada. Los expertos dicen que Agüero e Higuaín se quitan espacio, se tropiezan, y Di María se cansa de tirar centros. Messi no es armador y por el contrario necesita que le llegue el balón para iniciar sus embates. ¿Qué hará Sabella? Le tocará tomar una decisión y arriesgarse. No creo que ello incluya un enfrentamiento con Messi, pero al mismo tiempo me parece que tendrá que mirar hacia otro lado a ver qué encuentra. Gago no da la talla y el resto se preocupa más por la contención. Argentina sigue entre los favoritos para el título, y, por lo visto, así como anda difícil que le alcance. Eso creo.

*Las cosas de la vida. Creo que Jorge Luis Pinto sigue de malas en Colombia. Algunos comentaristas parece que no le perdonan que haya clasificado a Costa Rica para octavos, por encima de tres campeones mundiales. ¿Cuál es la razón de tanta inquina? Que el portugués José Mourinho, a quien por cierto creo que estima Pinto, haya dicho que lo de Uruguay no se repetiría contra Italia, nada tiene de extraño. Al fin y al cabo Mourinho mira los toros desde la barrera y no es propiamente el maestro de la ponderación y la prudencia. Pero que desde su tierra lo bombardeen porque gana ya es el colmo. No voy a gritar que Costa Rica será campeón mundial, ni más faltaba, aunque está en su derecho de aspirar. Desconocerlo, en cambio, sería  una torpeza de cretino. Lo que ya se echó al bolsillo, o como dicen en Colombia lo bailao, nadie se lo quita. El fútbol, a pesar de cuanto se expresa en contravía, se ríe de los estratos. A veces el primer mundo tiene que inclinar la cerviz porque desde abajo lo empujan. Y eso es bueno.

*Escucho a Hugo Gallego, el antioqueño y bien conocido teórico del fútbol, en la Polémica del Mundial que se pasa por Caracol radio y Win Sports. El hombre sabe y  es claro en sus conceptos, aunque a veces pueda dejarse enredar por los vericuetos del «análisis táctico» que tanto les gusta a los exégetas. Afirma que ve a Alemania como la España del 2010, y desde luego la elige en condición de candidata número uno para el título en Brasil 2014. Da sus razones, clásicas para los técnicos, y sostiene que tiene el equipo más completo del torneo. Sin dejarme deslumbrar por «los conceptos tácticos»,  creo que en general comparto su opinión pero discrepo en que ante Ghana tuvo un partido malo. Por el contrario, pienso que el equipo africano lo puso a pensar, le creó serios problemas con la velocidad y el ritmo frenéticos, y se vio obligado a un máximo esfuerzo. ¿No creen que puedan surgir otros rivales que hagan lo mismo? Me parece que Mundial, hasta el momento, no ha develado todas sus cartas y creo que hay por ahí alguna liebre.