17 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La suerte está echada

4 de junio de 2014

 

Si tenemos en cuenta que dentro de la Unidad Nacional hay una buena cantidad de congresistas conservadores, resulta desde todo punto de vista meritoria la cifra alcanzada por Martha Lucía Ramírez, con una altísima votación, teniendo en cuenta que sólo fue acompañada por unos pocos congresistas de su partido.

Podríamos decir entonces que serán las mujeres las que entrarán a definir el cabeza a cabeza entre Santos y Zuluaga, puesto que en el caso de Clara López  podemos decir que hubo mucho votos que no necesariamente pertenecían al Polo, en la medida que este partido quedó disminuido con la salida de Petro y con el daño que hizo en sus filas el exalcalde Moreno Rojas.

La actitud del senador Robledo no único que hace es ratificar el fundamentalismo que siempre lo ha acompañado y que no le permite distinguir sino lo blanco y lo negro, éste último para referirse a todo el que no comulga con sus ideas.

Una vez que pase esta verdadera pesadilla, bueno sería que el partido conservador piense en grande, es decir, en reconstruir su fundamento doctrinario de cara a los problemas actuales del país, porque queda demostrado que tiene unas amplias bases que siguen acompañando a sus dirigentes.

Lo mismo ocurre con el liberalismo, porque es necesario comenzar a diferenciar entre la U, Cambio Radical y el mismo liberalismo y ello sólo es posible en la medida que se comiencen a debatir los grandes problemas que tiene el país en materia agraria, en educación y en salud. Ya está bien que el tema de la paz le permita a los partidos avanzar, decimos, en la consolidación de un ideario, de una doctrina, de cara al siglo XXI. Es necesario renovar, actualizar la doctrina, porque de lo contrario seguirá siendo cierto que cada vez se parecen más a movimientos electorales, a empresas electorales, y no partidos políticos.

Creemos que el hastío de una campaña en donde la trampa, la triquiñuela y la desinformación brillaron con luz propia, permita en el futuro pensar en el ejercicio de una política decente, de tal manera que entusiasme participar no sólo en justas electorales, sino también en todos los espacios que al interior de movimientos y partidos se creen para darle mayor contenido popular a sus acciones.

La apatía crece, la polarización aumenta y ello puede convertirse en un verdadero polvorín que en nada puede beneficiar al país.