6 de mayo de 2021
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El ex magistrado Jorge Arango no escribirá más en Crónica del Quindío

10 de junio de 2014
10 de junio de 2014

 

La texto de la carta de Arango es el siguiente:

La Tebaida, Mauritania, junio 2014

Doctor
MIGUEL  ÁNGEL ROJAS MARTÍNEZ
DIRECTOR DE LA CRÓNICA DEL QUINDÍO
ARMENIA

Señor:

Desde hace algunos años, con permiso mío, ese periódico reproduce los artículos que publico en EL MUNDO de Medellín, diario dirigido en un tiempo por el patricio liberal LUIS GUILLERMO GAVIRIA ECHEVERRI, y ahora por su hija, IRENE GAVIRIA CORREA. Sobra decir que nunca se ha ejercido censura sobre mis escritos, en EL MUNDO, a pesar de no coincidir con la orientación ese periódico. Ni lo habrían intentado gentes de recia estirpe liberal como Luis Guillermo y sus hijos, Irene entre ellos, ni yo lo hubiera permitido. Si tengo claros mis deberes como escritor público, tengo igualmente mis derechos, como liberal.

Solamente he colaborado en el semanario LA CALLE, donde en 1959, si mal no recuerdo, se publicó, por invitación generosa del doctor ALFONSO LÓPEZ MICHELSEN, a instancias de JAIME LOPERA GUTIÉRREZ, un resumen de lo que sería mi tesis de grado, bajo el título LA VIOLENCIA EN COLOMBIA; en la revista NUEVA FRONTERA, fundada en 1975, por el expresidente CARLOS LLERAS RESTREPO. En esta revista mi primer artículo fue éste: LAS LOTERÍAS  ¿AL FINAL DEL CAMINO? En él predije que el juego del chance, cáncer del pueblo, vicio que arruina y desmoraliza, acabaría con las loterías departamentales. Así ocurrió, por la desidia del gobierno colombiano y la increíble torpeza del Congreso al “legalizar” este juego diabólico. Después, cuando se tramitaba la reforma constitucional en la administración Barco, la misma NUEVA FRONTERA publicó catorce (14) artículos de mi autoría, sobre el proyecto de acto legislativo.

Cuando las directivas de LA CRÓNICA DEL QUINDÍO me pidieron que autorizara la reproducción  de mis columnas de EL MUNDO, la concedí, con la condición de que no se les cambiara una coma. Así se ha cumplido, en general.

Ahora ha ocurrido lo que jamás llegué a imaginar: con increíble torpeza, por utilizar un eufemismo y no decir que se ha censurado, no se ha publicado el escrito UN POEMA Y UN PROCESO, que habría de aparecer en la edición correspondiente al domingo 8 de junio de 2014. ¿Por qué? Llegó por el correo electrónico oportunamente, como a EL MUNDO DE MEDELLÍN, que SÍ LO PUBLICÓ como estaba pactado. Así lo comprueba el mismo correo.

En la tarde del domingo, conversé sobre el tema con los doctores JAIME LOPERA GUTIÉRREZ y OSCAR JIMÉNEZ LEAL, colegas cuya amistad me honra y que, como yo, pertenecen al LIBERALISMO y no al partidito de mentirijillas que comanda SIMÓN GAVIRIA. El primero me manifestó que había hablado con usted, que la no publicación se debía a  error (de algún subalterno, como siempre se dice), error que se enmendaría con la publicación en la edición de hoy y una excusa. Acepté, vale decir, fui condescendiente. Y hoy tampoco se ha publicado.

No me cabe duda ya de que se me ha aplicado la censura, contraria a los postulados del sistema democrático y prohibida expresamente por el artículo 20 de la Constitución que reza: “Éstos (los medios de comunicación) son libres y tienen responsabilidad social. No habrá censura.” Y dada la orientación editorial de la CRÓNICA, a favor de la candidatura del señor JUAN MANUEL SANTOS, supongo que ha sido por el contenido del escrito mío, que alguien allí juzgó incompatible con la campaña santista o reeleccionista. Si así fue, lo lamento por ustedes: flaco servicio le hicieron al santismo, del cual no tengo tan mala opinión como para suponer que derogará el artículo 20 citado. ¿Tanto les dolió la publicación de la  FABULILLA, del Tuerto López? ¿O tiene su torpe censura la intención de congraciarse con la  administración departamental que hace descarada propaganda al candidato Juan Manuel, como lo comprueban las cuñas que he oído en Radio Ciudad Milagro, “para no mentar persona”?  Cualquiera que sea su disculpa, no la acepto, y les prohíbo expresamente publicar  mi artículo UN POEMA Y UN PROCESO, que versa sobre las tertulias de La Habana. Ya es muy tarde para arrepentirse. Y también deberán abstenerse en el futuro de publicar cualquier escrito del cual sea autor, como si hubieran recibido permiso de mi parte.

Comprenderá usted que no puedo tolerar conductas como ésta. Por ahora, basta. Y no necesito ni acepto disculpas.

Obviamente, la prohibición de publicar mis escritos, solamente deja por fuera esta carta. Pero si no se atreven a publicarla, no me importa: en medios de más amplia circulación se incluirá. Si así no ocurriere, será porque el santismo  modifica su línea de gobierno, pues hasta ahora jamás he sabido que recomiende o tolere la censura de prensa, y que ni siquiera agradezca a “censores espontáneos que son velones que se afanan más que el dueño de la olla.”

Cordialmente,

JORGE ARANGO MEJÍA