13 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Brasil no nos ganará

29 de junio de 2014
29 de junio de 2014

Chile nos demostró que Brasil no es un equipo extraterrestre. Incluso siendo local y teniendo los árbitros a su favor, se le puede ganar. En el segundo tiempo Chile se la creyó, le quitó la pelota a Brasil y lo hizo ver chiquito. Y varias veces pudo ganarle, en especial con ese tiro en el palo de Pinilla, ¡a un minuto de terminar el periodo de adición!

Hubiera sido un dolor insuperable para ciento noventa millones de brasileños, para el resto de generaciones y por los próximos siglos. Pero qué pena con ustedes: en todo caso tendrán que sufrirlo con nosotros.

Colombia ha tenido un desarrollo ideal en el campeonato: en su grupo ganó sin discusión, con relativa tranquilidad. Viniendo de menos a más, y sin desgastarse, apenas en octavos de final le comienzan a aparecer los equipos grandes y exigentes. Y Uruguay no fue ese equipo.

Adicional a la natural presión de ser local, Brasil viene de un partido físicamente exigente, con el peso de que Chile le ha hecho ver vulnerable, en un partido que tuvieron que ganar como una final. Y aún tienen por delante varias finales, si es que nos ganan.

El problema de Brasil en éste y los próximos partidos (insisto: si es que nos ganan), será el estrés, mantener el nivel y manejar las emociones.

Allí los brasileños tienen una carga que Colombia no tiene: los importantes son ellos. En cuanto a nosotros, que llevamos dieciséis años fuera de la élite de los Mundiales, normalmente deberíamos perder con ellos. Así que, aunque ambicionamos quedar campeones, y tenemos con qué, perder con Brasil no es una idea que pueda presionarnos.

La presión está del lado de Brasil, y ese es otro aspecto a favor de nosotros, sobre el papel. Ahora falta jugar, demostrar en la cancha.

Si le ganamos a Brasil, en lo restante del campeonato vamos a tener no sólo a todo Brasil apoyando nuestra ‘amarilla’, a cambio de la ‘canarinha’, sino a todo el mundo, porque representamos el juego alegre y atrevido, el «juego bonito» de un equipo desconocido que emerge en un Mundial de fútbol para ser protagonista. Y esa energía amorosa nos sirve.

Colombia tiene ‘aire en la camiseta’, viene con impulso, está tranquila, nunca ha ganado nada en un Mundial. Todo es ganancia para nosotros de aquí en adelante.

Mi oráculo dice que estaremos en la semifinal. Ya veremos.