17 de mayo de 2021
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Bélgica sigue, se iría Rusia

22 de junio de 2014
22 de junio de 2014

 

Eso supone que le entregará, para efectos del Mundial, 3.2 millones por cada partido en el Mundial de Brasil 2014, si es que no logra salvarse a última hora después de haber quedado al borde de la hoguera tras caer frente Bélgica en el legendario Maracaná. ¿Creen que esa platica se perdió? Por lo menos está embolatada. Bélgica llegó a este torneo con la aureola de una subyugante campaña en la eliminatoria, y de hecho la crítica internacional la puso entre las favoritas. Creo que todavía sigue en deuda, a pesar de la clasificación a octavos que ya tiene asegurada. Tiene, sin duda, un buen equipo, pero le falta puntería, más consistencia para definir las múltiples situaciones de gol que provoca. Eden Hazard debe estar entre los mejores enlaces que actúan en Brasil. Es un jugador técnico, de gran dominio de balón y sentido práctico para armar los ataques. Solo que a la hora de la verdad pocos son los que aparecen para culminarlos con éxito. Una de sus maniobras fue la que dio origen al gol de la victoria belga sobre los rusos, cuando el encuentro entraba en su etapa de agonía. Quedaban tres minutos para irse a los camerinos con un 0-0 que aplazaba sus expectativas. Hazard incursionó por el sector izquierdo y le devolvió el balón al relevista Divock Origi, quien había entrado por el afamado pero aun inefectivo Romelu Lukaku, para un remate seco y a una esquina que dejó impávido al portero Igor Akinfeev, cuyo esfuerzo naufragó en la soledad del desierto. En realidad, Bélgica hizo más que Rusia, de juego rápido pero tosco, sin el brillo que pretendía darle el millonario Capello. Los llamados diablos rojos de Marc Wilmotts, oculto en la casilla 19 del escalafón de la revista Forbes sobre los honorarios de los técnicos mundialistas con 960.000 dólares, compran el tiquete para octavos, en tanto que Rusia se expone a lo que hagan o dejen de hacer Corea del Sur y Argelia. Los compatriotas de Putin y Medvedev podrían quedar congelados.