14 de mayo de 2021
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Un ladrón «mató» a Manuel Jiménez

27 de mayo de 2014
27 de mayo de 2014

edgard hozzmanCon el afán de entrevistar a los pioneros del Rock nacional, busqué en mi agenda sus números tanto el fijo como el del celular en los que había localizado y hablado con Manuel Jiménez.

En el fijo, después de semanas de llamadas diarias sin éxito, obtuve respuesta de un interlocutor que me respondió diciéndome que no conocía a Manuel. El celular me enviaba al buzón de mensajes. Pero un día me contestaron después de varios intentos y la respuesta me sorprendió: «la persona que usted busca murió, no le puedo dar más información y no llame más».

Quedé asombrado. No lo podía creer. De inmediato me dediqué a indagar más al respecto, les pedí el favor a varios amigos en común que indagaran y verificaran esta información. Álvaro Díaz ex integrantes de las tribus urbanas de hippies y hoy cultor del sonido de los años sesenta me colaboró, se entrevistó con personas que conocían a Manuel, las que le confirmaron que el percusionista había sufrido una peritonitis y que de pronto, había sido la causa de su deceso.

De inmediato pasé al computador y redacté la infausta noticia. Teniendo como base esta información, escribí dos notas como homenaje póstumo a Manuel Jiménez.

Para mi sorpresa su hijo, Jean Paul Jiménez, me escribió aclarando que Manuel estaba bien y, además, me dictó su teléfono.

¡Qué vaina! ¡Qué vergüenza! No sabía cómo ofrecerle mis excusas a Manuel, pero él mismo me aclaró la situación. A él le robaron el celular por lo que quien me contestó y me dio la falsa información  fue quien se lo hurtó en un bus. Sí sufrió una peritonitis y estuvo delicado de salud, otra coincidencia: el que murió fue el bajista de «Los Streacks», Eduardo Santos a comienzos del año. Por lo que quien le dio la información a Álvaro Díaz confundió al bajista con el baterista.

Al respecto de la noticia de su «deceso» Manuel me comentó: «Hermano, cuál sería mi sorpresa cuando un sobrina que vive en Ámsterdam, me llamó preocupada por lo que estaba leyendo en su columna. Es cierto que estuve enfermo y nadie me llamó, ni se preocupó por la evolución de mi novedad, de todas maneras su nota sirvió para que la gente se haya acorado de mí. Me retiré de la música porque no había trabajo y ante  la ingratitud de mis colegas, he llamado a Harold y nunca me contesta seguramente cree que lo llamo para pedirle plata, Lizarazo no se acuerda de mi aporte a su sello Estudio 15».

Para mi alegría percibí en la voz de Manuel Jiménez, vitalidad y un buen estado de ánimo. Afortunadamente las buenas noticias son las últimas en confirmarse. La entrevista con Manuel ya está en el “tintero”.

Mil excusas y como dicen por ahí: “esto solo sucede en Colombia”. Malditos ladrones, que además del daño que ocasionan, originan este tipo de noticias que permean el bienestar de las personas.