28 de febrero de 2024

Ricardo Bautista, el honoris causa que le cantó a San Juan Pablo II

8 de mayo de 2014
8 de mayo de 2014

ricardo bautista
A la derecha Ricardo Bautista posando con el ministro de Justicia, Alfonso Méndez Gómez

Por estos días recibe este importante galardón internacional como reconocimiento a su trabajo en pro de la niñez y la juventud colombiana. Su vocación de educador y promotor cultural lo han comprometido con las nuevas generaciones a las que le ha dado una nueva oportunidad con sus programas de formación artística y estructuración musical, lo que aleja a la juventud de la droga y otros peligros.

Es un hombre meditabundo, planeador de actividades culturales en Tunja, Duitama o Sogamoso. Es capaz de organizar un festival de teatro o de ser encargado de la gobernación de su departamento. Respeta a los intérpretes de los aires populares, pero conoce también la música clásica.

Ricardo Bautista es un intelectual que con su trabajo callado, le hace un enorme bien a esta Colombia salpicada por la corrupción y la baja politiquería.

–¿Qué significa el Doctorado Honoris Causa que le otorga?–Mucho. Este es la respuesta de personalidades que creen en el país y su gente, el galardón lo recibo en nombre de todos  los colombianos, me siento orgulloso de aportar mi granito de arena a la imagen positiva de mi patria en el exterior. El Dr. Fabio Becerra Ruiz, fue quien a través de Conalbas –Colegio Nacional de Abogados– postuló mi nombre ante las directivas de la Universidad y el Dr. Jorge Reinoza.

–¿A que edad descubrió su vocación musical?

–Mi padre fue quien descubrió mi vocación musical a muy temprana edad, me orientó y guio enseñándome a pulsar la guitarra. En mis años escolares pertenecí a todos los coros de mis colegios en mi natal Tunja. Llegué a la televisión en gracias a Pacheco, quien me invitó a cantar en Animalandia, programa que el conducía. La programadora de televisión Gegar, me incluyó en el elenco de estrellas de la Canción.

–¿Cómo llegó a la docencia?

–A los dieciséis años mi dilema era mi carrera musical o la docencia, mi cariño por el folclore y la música me comprometieron con la pedagogía. Comencé a dictar clases de música en las veredas de Boyacá, Casanare y Cundinamarca.

–¿Qué satisfacciones la ha dejado la docencia?

–Mi compromiso con la niñez y la juventud es un reto, por lo que no  ahorraré esfuerzos para involucrarlos con  cualquier manifestación artística y cultural, para darles una oportunidad y defenderlos de los tentáculos de la droga y la violencia. Gracias a los programas que he desarrollado, se han proyectado, artistas que ya comienzan ha tener el reconocimiento nacional e internacional, Sandra Esmeralda Rivera, quien está radicada en Miami, «Dueto Primavera”, Diana Hernández y su proyecto «María Mulata», Daniel Velázquez, «Terzetto Vocal”, «Dueto Hojas de Roble».

–¿Tiene difusión nuestro folclore?

–A Colombia le faltan políticas para defender nuestra identidad cultural, los medios audiovisuales, hablados y escritos únicamente se preocupan por difundir y promocionar la música foránea. Para mí lo primordial es inculcar el amor y devoción por nuestra música vernácula a las nuevas generaciones y así evitar que perdamos los colombianos nuestra identidad cultural.

–¿Qué es Pueblito boyacense?

–Es una fantasía de realidades, una aldea concebida con los motivos más hermosos de Monguí, Tibasosa, Ráquira, El Cocuy, Sáchica Tenza, y Villa de Leyva, pueblitos en los que predomina la arquitectura colonial. «Pueblito boyacense» tiene todas las comodidades y actividad de una gran ciudad, sin perder su identidad. Habitada por artistas y artesanos. Este es mi hijo consentido, me costó sudor y hasta lágrimas. Para mi satisfacción es una ilusión hecha realidad, la que beneficia a artistas e intelectuales.

–¿Además de Pueblito Boyacense que otro proyecto ha hecho realidad?

–Doy gracias a Dios y la vida por haberme permitido hacer realidad proyectos que en su momento para muchos eran imposibles de lograr, «Carranga sinfónica», álbum en el que se recopila parte de la obra de uno de los grandes juglares colombianos, Jorge Velosa. Los niños cantores de Boyacá, otro álbum de música folclórica, Voces orgullo de América, álbum lujosamente editado en el que las más importantes voces boyacenses de nuestra radiodifusión, narran los momentos más importantes de nuestra emancipación libertadora.

–¿Cómo nacen sus canciones?

–Esta es otra bondad de Dios, en mi mente siempre están rondando versos y notas, con los que me reencuentro y ordeno en mi hogar, acompañado de mi guitarra. Temas que nacen de la evocación de instantes felices, nostálgicos y amados. Para mi satisfacción una de mis más recientes composiciones, «Por ti Colombia» fue grabada por los Maestros Richie Ray & Bobby Cruz.

–¿Además de Richie Ray & Bobby Cruz quien más le ha grabado?

–Mis canciones me las han grabado e interpretado, «La Orquesta Aragón» de Cuba, los legendarios «Trovadores del Cuyo», Emir Boscán qepd, Jhonny Gutiérrez, Beatriz Arellano, El Coro Michelena de Venezuela, entre otros intérpretes.

–¿Cuál es su balance en su gestión en el sector publico?

–Mi gestión como miembro del ente gubernamental de Boyacá, Casanare y Cundinamarca me dio las herramientas para trabajar por el futuro de Colombia, la niñez, la juventud y apoyar a la gente que cree en el país, promocionar y difundir y mantener viva nuestra identidad cultural, nuestro bello folclore.

–¿Se encomienda al hoy santo Juan Pablo II?

–La más grande satisfacción que he vivido es haberle podido cantar a su santidad en el 2001. En la gira europea que realizamos en el 2001, por esas afortunadas casualidades que nos da la vida, se alteró el programa, por orden protocolar del Vaticano, el que no consideró que el ballet de la delegación actuara ante su santidad, lo que me dio la oportunidad de interpretar, «Colombia tierra querida» para el Papa Juan Pablo II. Claro que me encomiendo al Santo Padre.

–¿Cómo administra su agenda con tantos compromisos? ¿Los Grammy, Sayco, Academia de historia, El Mono Núñez, entre otras?

–Con la numeración que has hecho, el lector seguramente piensa más en mis entradas que en la agenda, recurriendo a la filosofía popular, «Todo lo que brilla no es oro». Son más las satisfacciones profesionales y personales que lo que cobro. En lo que respecta a mi agenda, esta siempre tiene el tiempo que necesiten las nuevas promociones que es el futuro de Colombia el folclore y el arte.

–¿A qué horas atiende a la familia con tanto compromiso?

–Mi tribu ocupa el primer lugar en mis compromisos y actividad, mis cuatro hijos, mi esposa Nancy, dos bellas nietas y mis adorables viejitos. Ellos son mis compañeros, amigos, confidentes, cómplices, son mi todo, por ellos soy feliz y para ellos en mi agenda siempre hay tiempo.