8 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Divide y reinarás

31 de mayo de 2014

Vine al caso el apunte por la división casi matemática que se ha dado en el conglomerado conservador, cuyas huestes se partieron entre las aspiraciones del candidato presidente, Juan Manuel Santos y las del candidato del Centro Democrático, Oscar Iván Zuluaga.

Alguien con más tiempo, dedicación y curiosidad, está en mora de establecer con exactitud el número de votos que uno por uno de los adherentes azules pondría a cada candidato, en caso de que la orden dada a sus votos amarrados fuera “palabra de Dios” y cumplida al pie de la letra.

No obstante, la minuciosa tarea serviría para llegar a un cálculo bastante aproximado del valor total con el que cada grupo del conservatismo va a robustecer el domingo 15 de junio la aspiración de su favorito.

Si la contienda la gana finalmente Santos, volverá a tener plena vigencia la famosa sentencia cuya paternidad se disputan Julio César y Maquiavelo.

SI PERO NO

Hay que utilizar de nuevo este pequeño juego de palabras para referirse a la posición asumida por el Polo Democrático frente a la crucial segunda vuelta presidencial, en la cual pareciera jugar al consabido y oportunista “con cara gano yo y con sello pierde usted”.

Prender una vela a Dios y otra al diablo decían las abuelas cuando querían significar la posición blandengue e indefinida frente a alguna circunstancia, y eso es lo que ha hecho el Polo Democrático, en cuyo seno triunfó el fundamentalismo frente a la lógica.

Fundamentalistas que no pueden ver a Santos ni a Zuluga y que creen estar por encima del bien y del mal, convencidos de que solo ellos tienen la verdad revelada, en una palabra, tan mesiánicos como aquellos a quienes vienen criticando desde hace tantos años.

Ya se anotó en El Campanario que en las situaciones extremas y delicadas, como la que atraviesa Colombia,  es cuando se dan a conocer y tienen valor los verdaderos líderes que toman decisiones y asumen las responsabilidades que el caso amerita.

Pero decir, “si pero no”, “quizá”, “puede”, “es posible”, “de pronto”,  es escurrir el bulto, hacerle el quite a la realidad y abrir una tronera por donde lleguen los que no se desean.

Se parecen la mujercita tímida que mientras rechaza los requiebros del Don Juan de turno, se alza  la bata para taparse la cara por la supuesta vergüenza que la invade.

LA BOBERÍA DE LA IZQUIERDA

A propósito de lo anterior, vale la pena citar lo que escribió en su columna de El Espectador el pasado jueves Catalina Uribe, con el título que antecede a esta nota.

“La coherencia no es un valor en sí mismo… Lo que sí es un valor en sí mismo es la prudencia, que consiste en hacer lo correcto, de la manera correcta en el momento correcto”.  La columnista agregó que “en este momento el país realmente no está para el moralismo adolescente de la izquierda”, en una afirmación que resultó premonitoria frente a lo que sucedería horas después con la posición ambivalente del Polo Democrático.

Catalina Uribe preguntó finalmente en su nota: “¿ O en serio prefiere el Polo ver como la institucionalidad del país se acaba mientras libera a sus votantes ? Es ingenuo creer que pueda llegar a ser heroico saltar del barco. Cuando mucho, es facilista”.

SI SERÁ PATRIOTISMO ?

Hay palabras que de tanto ser usadas por todo el mundo, van perdiendo su valor y real significado y pasan a ser voces tan comunes que ya nadie las tiene en cuenta ni les da importancia..

Dos  de ellas son  democracia y patria, sobre todo sus derivadas, democrática o democrático, patriótica o patriótico, utilizadas a tutiplén en una alarmante demostración de falta de originalidad.

Polo Democrático; Centro Democrático, Unión Patriótica, Marcha Patriótica, por ahora, siendo posible que para las elecciones regionales del 2015 aparezcan otros cuantos partidos o partiditos de garaje que se sumen a la cantinela.

Por favor, un poco más de originalidad, o en caso extremo, contraten más J.J. y asesores, así sean de pésimos antecedentes, para que les den una manito en esto de bautizar colectividades. Esa sí sería una buena muestra de patriotismo.

SI O NO ?

Faltan cuarenta y ocho  horas para que Colombia sepa por fin si Radamel Falco García va a ser convocado o no al campeonato mundial de futbol que comienza el 12 de abril en Brasil, lo que de todas maneras, en caso afirmativo, no garantiza que juegue al ciento por ciento de su capacidad.

Pekerman tiene ante sí un dilema tremendo: o saca a su jugador más emblemático por no estar en plenas  condiciones físicas, o lo honra llevándolo a sabiendas de que poco le podrá aportar al combinado patrio.

Los pataduras de Grecia, Costa de Marfil y Japón ya deben estar pensando como inutilizarlo en el primer choque que tengan con él, si es que finalmente Pekerman decide llevarlo y alinearlo.