24 de febrero de 2024

Santa Fe se dio gran banquete con el Caldas en cuartos de Liga

27 de abril de 2014
27 de abril de 2014

Mostrando Santa Fe salio por la puerta grande en Manizales.jpg

Mal partido escogió el Once para perder el invicto en esta Liga. En la fase de todos contra todos, el Once nunca cayó. Lo vino a hacer de la peor forma.

Eso de que a Santa Fe le viene bien jugar en Manizales no es un invento ni mucho menos. Hace cinco años, el elenco bogotano no pierde en Palogrande. Cada que Wilson Gutiérrez llega a la capital caldense se siente como en casa. El DT no sabe lo que es perder en esta plaza. En cinco visitas, sumó cuatro empates y una victoria. Este sábado volvió a plantar cara.

La fiesta en Palogrande comenzó primero en las gradas. Antes del pitazo inicial, Holocausto, la barra que se aposta en la popular norte, desplegó una enorme bandera -30 de ancho por 90 de largo- conmemorando los 10 años del título de Libertadores. Un espectáculo total, con el profe Montoya como figura central.

Ese recibimiento contagió al local. No dejaron nada en el camerino. En los primeros cinco minutos, el Once ya había metido dos sustos en el arco de Camilo Vargas. Apenas, al minuto 2, José Izquierdo sacó las garras y sacó un remate que por poco sorprende a Vargas. César Arias se contagió de ese ímpetu y mandó un derechazo al travesaño. Santa Fe apenas sí reaccionaba. Cuando lo hizo, al minuto 17, enmudeció al Palogrande. Jéfferson Cuero pisó el área y cuando se la adelantó a Cuadrado, el arquero vallenato lo derribó. A Ómar Pérez poco le importaron las protestas del local y convirtió de penalti. Golpe certero para el blanco. Inmerecido si se quiere. Cuando intentó reaccionar, ya tenía el segundo encima. Medina se la filtró a Cuero y fusiló a Cuadrado. Otro duro mazazo para el Once.

Sin jugar mal, a Flabio Torres se le caía el equipo a pedazos. El DT entendió que debía meterle mano al grupo. Sacó a Hárrison Henao y mandó al campo de juego a Carlos Robles, un jugador, que siendo volante de contención tiene más proyección al ataque. ¡Eureka! En la primera que tuvo, Robles se despachó con una joyita. Recogió un rebote en el área, abrió su botín derecho y se la puso al palo más lejano a Vargas. Golazo. Ese tanto volvió a meter al Once en el partido.

Solo por unos instantes. Cuando buscaba el segundo, el que acababa de ser figura se convirtió en villano. Robles perdió un balón en la salida. Cuero pisó el área, se la sirvió a Wílder Medina y el goleador solo tuvo que empujarla. Con ese baldado de agua fría, Santa Fe mandó al Once al vestuario.

Partido liquidado

Si el primer tiempo terminó mal para el Once, en el segundo se le acabó de venir la noche. Una pesadilla total. César Arias tuvo para acortar diferencia al minuto 7. Falló cuando estaba solo ante Vargas.