28 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Primer premio

23 de abril de 2014
23 de abril de 2014

Si se hiciera otra edición de ese torneo donde la mentira, la exageración y la fantasía eran los atributos para ganar, el primer puesto se lo llevaría sin ninguna duda el ex alcalde de Medellín, Jaime Tobón Villegas.

Lean algunas de las perlas que escribió y puso a circular en la web a propósito de las “peticiones”, que según él, han sido hechas por las Farc en La Habana,  y saquen sus propias conclusiones:

“Exigen un número considerable (?) de curules en el congreso, las asambleas y los concejos” y “pretenden quedarse con el 20% de las curules directas”; “el gobierno debe implementar el pago de millón y medio de pesos mensuales, a manera de subsidio, a cada uno de los reinsertados de las Farc”; “piden recursos para montar un diario impreso, una revista, una emisora con cobertura nacional y un canal de TV”.

Esas son, entre otras lindezas, las sacadas de su magín por el veterano dirigente antioqueño, con las cuales se aseguraría el primer premio en la nueva edición que se haga del concurso de mentirosos.

Claro que como la consigna actual es mentir y mentir porque de la mentira algo queda, Tobón Villegas está cumpliendo la tarea como le corresponde.

VIOLENTO E INTOLERANTE

Nadie pone en duda que Colombia se ha vuelto un país en extremo intolerante  y que al menor asomo de alguna confrontación, la violencia es la única respuesta que se encuentra a la mano.

Lo que acaba de suceder en una de las estaciones del Metro de Medellín entre miembros de la campaña de Enrique Peñalosa y agentes auxiliares de la policía, es la exacta demostración de esa afirmación.

Un malentendido, o un llamado de atención por parte de los representantes de la autoridad, quienes supusieron que se iba a hacer campaña política dentro del Metro, degeneró en la furiosa reacción de los “camisas verdes” partidarios del ex alcalde de Bogotá.

Si estos muchachos fanáticos actúan así apenas en campaña, cómo serán en el futuro si su patrón llega a asumir la presidencia de la república ? Se volverá acaso a las épocas de las tenebrosas “aplanchadas”, primeras manifestaciones de esta violencia que asfixia a la nación ?

A LO CABAL

A la pobre María Fernanda Cabal, dueña por derecho propio de la metida de pata del año, de la década y del siglo, no hay que caerle con todo – aunque habría todo el derecho – sino reconocerle algo positivo alrededor de su vergonzosa salida.

Y es que sin querer queriendo como el héroe de la CH, ha contribuido también ella a enriquecer el léxico de los colombianos como lo hiciera durante toda su vida la víctima de su improperio, y dejado para el habla popular una expresión que habrá de inmortalizarla.

Antes se decía “a la guachapanda” para significar que algo estaba mal hecho o ejecutado sin cuidado, y era una frase de común pronunciación aplicable a infinidad de situaciones y personas.

De ahora en adelante deberá decirse “a lo cabal”, gracias al excelente aporte de esta exponente de la nueva política que le espera al país con la llegada al congreso de ciertos personajes,  que se acostaron aliviados y amanecieron dueños de una curul generosamente regalada por el gran dispensador.

TARDÍA CONTRICIÓN

Más vale tarde que nunca dice el refranero popular, mandato que parece haber seguido la Federación Colombiana de Fútbol con su campaña “no es hora de callar”, lanzada para condenar la violencia contra la mujer.

Loable propósito de quienes manejan el más popular de los deportes, pero puesto en práctica casi tres años después de que su empleado, Hernán Darío Gómez, “Bolillo”, la emprendiera a golpes contra una dama que lo acompañaba en noche de juerga.

En ese momento esta campaña “no es hora de callar”,  sí que habría tenido significado y buen recibo en una nación machista donde la violencia contra la mujer es la constante en todos los estratos sociales.

De acuerdo con sus promotores, Colombia es el segundo país del hemisferio con más casos de violencia contra la mujer, donde por lo menos doscientas de ellas son agredidas diariamente.

Lo que no se atrevieron a hacer en su momento quienes orientan la Federación Colombiana de Fútbol, lo harán ahora en un tardío acto de contrición, gracias a la iniciativa de la periodista Jineth Bedoya.

Dicen que varios jugadores de la selección colombiana se han único a la campaña, la cual aspiran  llevar sus promotores hasta el campeonato mundial de Brasil que comienza en junio. Será que también pasarán por Panamá para embarcar en ella a alguien de ingrata recordación ?