22 de febrero de 2024

Muy mal también en productividad

30 de abril de 2014

Se trata de las mediciones del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, que sitúan la productividad de los jóvenes colombianos en el penúltimo lugar de América Latina con apenas 11.26 dólares por hora trabajada, desempeño que no sobra decirlo, le resta al país de manera significativa su capacidad de competir en el exterior.

Y es que mientras los jóvenes de otras naciones de la región, al ser más productivos obtienen para las compañías de sus respectivos países una ventaja competitiva determinante a la hora de enfrentar a rivales internacionales, los empresarios colombianos se encuentran en aprietos al no encontrar la mano de obra calificada que necesitan con urgencia.

Además, no es necesario razonar demasiado para deducir que la baja productividad de la mano de obra colombiana, está estrechamente ligada con las insuficiencias crónicas y muy graves en la educación. Insuficiencias que con demasiada frecuencia, quedan en evidencia en las pruebas de comparación internacionales.

Para ponerlo en pocas palabras, el mal rendimiento laboral es al fin y al cabo una consecuencia directa de la pésima educación y cuestionable capacitación con que salen al mercado miles de jóvenes colombianos.

Y es precisamente en este aspecto, en el que Santander debe reaccionar con urgencia.

Sí. Este departamento, que no se cansa de sorprender con sus buenos resultados en materia económica y de emprendimiento en el ámbito nacional, debe identificar la baja productividad laboral como un problema al cual dedicar esfuerzos, si realmente quiere conquistar las metas de desarrollo para el año 2025 que implican entre otras cosas alcanzar un PIB per cápita de US $20.000 anuales.

Los aspectos a remediar son complejos porque son estructurales. Requieren para empezar una alianza público – privada que analice las falencias de la educación y las corrija en la medida de lo posible, lo cual no es nada fácil.

Pero existen otros frentes que también se pueden atender y que podrían generar réditos más rápidos para la región. Para comenzar, podría intentar la realización en Santander de foros como el llevado a cabo en Bogotá titulado Transformación: Habilidades para la Productividad, el cual analizó experiencias internacionales para avanzar en ese camino. Y es que sólo así, mediante la capacitación a todo nivel y la exposición nacional e internacional, se puede pensar en resolver un obstáculo tan complejo.

Vanguardia/EDITORIAL