22 de febrero de 2024

La siniestra historia de Guantánamo

26 de abril de 2014
26 de abril de 2014

albeiro valencia llano

Breve historia de Guantánamo

En el año 1823 se planteó la Doctrina Monroe, conocida como “América para los americanos”, que de acuerdo con la política exterior de Estados Unidos estaba dirigida a impedir cualquier intento de colonización o intervención de una potencia europea en el continente americano. Solo esta poderosa nación tenía el derecho de organizar las cosas “en casa”. Siguiendo esta política invadió a México en 1846 y le arrebató la mitad del territorio; luego a Nicaragua, en 1854 y más tarde, en 1898, le declaró la guerra a España, para apropiarse de las colonias que le quedaban. Esto ocurrió en el momento preciso cuando los independentistas cubanos estaban derrotando a los colonialistas españoles.

Del 7 al 9 de junio de 1898 varios cruceros estadounidenses bombardearon las defensas españolas en la bahía de Guantánamo y el 10 de junio a las 11 de la mañana los marines izaron la bandera de Estados Unidos. Este país había dado un importante paso para controlar el futuro Canal de Panamá y por esta razón no se podía ir de Cuba; lo que sigue son maniobras que demuestran que el pez grande se come al chico.

En 1898 terminó el gobierno de España en Cuba y al año siguiente empezó el de Estados Unidos; cuando el pueblo cubano estaba organizando el país y luchando por la independencia absoluta, fueron sorprendidos por la siguiente declaración del presidente William McKinley: “La nueva Cuba que se levanta de las ruinas del pasado, debe, necesariamente, estar unida a nosotros por lazos de singular intimidad y fuerza, si su bienestar ha de estar asegurado… los destinos de Cuba están irrevocablemente unidos a los nuestros. Cómo y hasta dónde, se determinará en lo futuro”.

Luego, en 1900, una orden de Washington convocaba a una Asamblea Constituyente para redactar la Constitución de la futura República de Cuba; el gobierno de Estados Unidos exigió que se incluyera la “Enmienda Platt”, como una condición para entregar la isla a los cubanos. Los constituyentes entendieron que no se podían oponer y la aprobaron por estrecha mayoría. Por último, el 22 de mayo de 1903, se firmó el Tratado Permanente que determinó las relaciones entre la República de Cuba y Estados Unidos de América; el gobierno de Cuba se comprometía a vender o arrendar a los Estados Unidos las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales, en los puntos de Guantánamo, en el oriente del país y Bahía Honda en el occidente, por el tiempo que las necesitare y se obligaba a pagar la suma de dos mil pesos al año, en moneda estadounidense.

Por un nuevo convenio del 27 de diciembre de 1912 se deja sin efecto lo que se refiere a Bahía Honda y se amplía la base de Guantánamo; Estados Unidos se compromete  a cancelar, cada año, la suma de cinco mil pesos por el área arrendada. En todos los tratados firmados, desde 1903 hasta 1934, se ratifica que la Base Naval de Guantánamo sólo se podrá utilizar como estación carbonera o naval.

Nuevo campo de concentración

La Base Naval se transformó en cárcel de alta seguridad como consecuencia de los hechos del 11 de septiembre de 2001; desde el año 2002 las autoridades estadounidenses la convirtieron en centro de detención para personas acusadas de terrorismo. A raíz de los atentados el Congreso de Estados Unidos autorizó al presidente George W. Bush emplear la fuerza contra naciones, organizaciones o individuos, relacionados con los atentados o con actos futuros de terrorismo internacional. En este clima se permitió a la CIA organizar centros de detención fuera del territorio estadounidense y al Pentágono mantener a ciudadanos de otros países, bajo custodia indefinida sin cargos, porque los considera “combatientes ilegales”, terroristas y por lo tanto puede retenerlos indefinidamente, sin juicio y sin derecho a un abogado.

Lo anterior empezó a ser criticado por numerosos gobiernos y organizaciones de derechos humanos, en todo el mundo; pero la cárcel de Guantánamo es famosa porque trascendió que allí se aplica toda clase de torturas con el fin de lograr confesiones. Muchos de estos prisioneros son inocentes, que fueron vendidos por grupos armados; según Amnistía Internacional el 86% de las personas fueron arrestadas por fuerzas pakistaníes, o por combatientes en Afganistán y entregados al gobierno de Estados Unidos a cambio de recompensas.

Una vergüenza para el mundo

De este modo la Base Naval de Guantánamo se convirtió en una tenebrosa prisión que es una vergüenza para el mundo; y para el pueblo de la Isla, es “un puñal clavado en el corazón de Cuba”. Hasta el año 2008 habían pasado por Guantánamo 800 prisioneros de 42 naciones, especialmente afganos y pakistaníes, pero cerca de 500 fueron devueltos a sus países. Hoy sólo quedan 154 detenidos, casi todos inocentes, pero que cayeron en desgracia porque estaban en el lugar equivocado y, aunque les fue aprobada su liberación, siguen enjaulados: no tienen abogado, no hay presunción de inocencia, sin comunicación con sus familiares y permanecen en el limbo jurídico. No se les puede enviar a los países de origen porque pueden ser sometidos a persecución, tortura y malos tratos, por la estigmatización.

Obama viene tocando puertas en países amigos para enviar a los detenidos. Al respecto el presidente de Uruguay, José Mujica, advirtió que recibiría a un grupo en calidad de refugiados y como hombres libres: “No nos podemos hacer los distraídos ante la formidable tragedia de gente que lleva 12  o 13 años  sin comunicación con el mundo y detenida sin causa probada, ni haber visto un fiscal o un juez. Sin ningún tipo de garantía. Esta es una vergüenza humana”.

La ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, María Ángela Holguín, afirmó al respecto que al país llegó solicitud de la Casa Blanca para recibir prisioneros, pero aclaró que esa petición no ha sido estudiada. Sobre el tema se pronunció  el senador Juan Lozano, con la siguiente pregunta: “¿A quién le cabe en la cabeza que Colombia vaya a recibir presos de Guantánamo, cuando no somos capaces ni siquiera de atender presos colombianos?”.

¡Al presidente Obama le seguirá mortificando este escabroso problema que heredó del anterior gobierno!