8 de mayo de 2021
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Imitando a Goebbels

5 de abril de 2014

La tesis del principal propagandista nazi según la cual hay que mentir y mentir porque de la mentira, mientras más grande sea algo queda, fue cabalmente aplicada por el ahora senador Uribe y todos sus “borreguitos”, como los llamó el columnista Gabriel Silva días antes de ser elegidos.

En una salida demencial, Uribe Vélez dijo que a su movimiento le faltaban 250 mil votos en 7.971 mesas – ni un voto más ni un voto menos; ni una mesa más ni una mesa menos – y que ese “fraude” lo iba a denunciar ante la fiscalía, la procuraduría y la misión de observación electoral de la OEA.

Al día de hoy no se sabe si tal denuncia fue presentada; si acaso se presentó qué pasó con ella, o  si todo no fue más que “patadas de ahogado”, luego de comprobar que los optimistas cálculos hechos por el ahora senador y sus más obsecuentes y cercanos amigos, habían sido desmesurados.

MH 370 ELECTORAL

Esos votos que sin fundamento alguno reclamaba el CD solo por seguir la teoría preconizada por el propagandista de Hitler, y que supuestamente faltaban  en 7.971 mesas de votación, estaban y continúan más perdidos que el vuelo MH370 de Malasia Arlines, con la diferencia de que a éste todavía lo están buscando y es posible que aparezca.

De los accidentes aéreos no quedan sino las cajas negras que de pronto permiten establecer las causas del percance, mientras que de las elecciones sólo quedan unas cajas llamadas urnas que son las que contienen los sufragios depositados por los ciudadanos.

Revisando estas urnas y sus resultados, la Registraduría Nacional del Estado Civil acaba de confirmar que el margen de error entre el proceso de pre conteo y el escrutinio fue del 0.54% en las elecciones de Congreso, cifra que de ninguna manera justificaría la desaparición de esa votación, más perdida que el avión malayo.

La procuraduría, uno de los órganos de control que iba a recibir la denuncia por el “gigantesco fraude”, acaba de decir también por boca de la procuradora de asuntos electorales, María Eugenia Carreño, que “no hubo fraude electoral en las elecciones del 9 de marzo”.

Así que para seguir con las teorías de Goebbels, en el CD van a tener que inventarse otra mentira con la cual seguir engatuzando a sus obnubilados seguidores.

GANCHO AL HIGADO

presidentePor más que el país reclame moderación a los contrincantes y un cese de hostilidades verbales, Colombia continúa siendo en esta campaña electoral un cuadrilátero donde alternan púgiles de todos los kilos y categorías.

El último enfrentamiento es de los máximos pesos pesados, y en desarrollo del mismo,  uno de ellos ya lanzó un demoledor gancho al hígado que dejó en malas condiciones al adversario.

“Le tengo prohibido a mis hijos, a mi señora y a mi familia, hacer cualquier tipo de negocios con el Estado”, declaró el presidente Juan Manuel Santos, sin mencionar para nada a su antecesor y a sus hijos, aunque todo el mundo sabe a quien iba dirigido el varillazo.

“Ni un miembro de mi gabinete ha sido ni siquiera cuestionado”, agregó el Jefe del Estado, luego de recordar que el suyo es un gobierno transparente que puso en marcha el más severo estatuto anticorrupción.

INSÓLITO

El canal regional de televisión Teleantioquia puede ser la única empresa colombiana donde a los trabajadores se les hace firmar de entrada una carta de despido sin fecha, de acuerdo con denuncia hecha por el diputado del Polo Democrático, Jorge Gómez.

Esto podría configurar una actuación delictiva por parte de quienes presionaron al empleado para hacerlo y de quienes consintieron el hecho, afirmó el corporado durante un debate que se le hizo al canal regional y su situación actual.

Pérdidas millonarias en el 2013; capitalización no aprobada por la Asamblea; sintonía por el suelo en comparación con la competencia e irregularidades manifiestas en la contratación laboral, fueron algunas de las anomalías puestas al descubierto durante la minuciosa disección practicada a Teleantioquia.

Otra situación anormal detectada está relacionada con el campo de las comunicaciones y la publicidad oficial de la Gobernación de Antioquia, pues se pasó el año pasado de un presupuesto inicial de seis mil millones a dieciocho mil millones, con resultados lastimosos en el impacto que deberían haber arrojado las distintas campañas.

Apenas obvio, porque un altísimo porcentaje se invierte en los grandes medios de Bogotá,  mientras se condenó a la ruina y la desaparición al periodismo independiente y alternativo de Antioquia.

QUIEN PAGA ?

El Consejo de Estado acaba de condenar a la nación a pagar $300 millones de pesos al ex magistrado de la Corte Suprema, Yezid Ramirez, por las “chuzadas” y seguimientos de que fue víctima por parte del Das durante el anterior gobierno de Alvaro Uribe.

La decisión seguramente es justa, pero lo que no resulta justo es que la acción de repetición se aplique a los ex funcionarios del DAS, Jorge Lagos y Fernando Tabares, quien lo único que hicieron fue cumplir órdenes y no actuaron motu propio.

La acción de repetición debería dirigirse más bien a quien o quienes dieron la orden de “chuzar” y seguir al entonces magistrado Ramírez.