12 de mayo de 2021
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No es una “Mermelada”, es un Peculado..

21 de marzo de 2014
21 de marzo de 2014

Esta situación que se puede corroborar, y fácil de probar, con un simple seguimiento a los millonarios desembolsos que realizó el Estado, a través de sus instituciones, con destino a obras regionales, y los cuales en mínima cuantía fueron desviados para la campaña política en la compra de votos en los pasados comicios, y el resto, en su mayor parte, pasó al bolsillo de muchos de los gestores.

Tengo inmenso respeto por la institución presidencial, y por aquel que encarne esta mayestática que simboliza la unidad nacional, pero esto no es óbice para callar y permanecer en un estado silente pusilánime y vergonzoso ante los desafueros que pueda cometer el gobernante de turno, máxime si estamos en una democracia en donde prevalece el Estado de Derecho y que, por lo tanto, gobernante y gobernados debemos someternos a la normatividad vigente, caso contrario sería estar en manos de una Monarquía absoluta o de un Gobierno de facto.

Nunca antes la clase política había tenido un aliado de condiciones excepcionales para el ejercicio clientelista, con desafueros de sátrapa y tinte inequívoco de corrupción, como resultó ser el presidente Santos en aras de su gobernabilidad y reelección, éste entró a su redil reeleccionista a los comensales famélicos de la unidad nacional, y se dice en los mentideros políticos que ha  repartido, con efectos somníferos y amnésicos para la ideología política, astronómicas sumas de dinero para la campaña de elecciones parlamentarias de manera descarada y cínica, a través de un guiño a sus ministerios e institutos descentralizados para que efectuaran los desembolsos dizque para obras en las diferentes regiones, sumas que para esta destinación especifica jamás han llegado a su destino para su ejecución o, al menos, eso es lo que ha ocurrido en Caldas.

No obstante el haber alcanzado algunas curules en el Congreso nacional parientes o comodines de ex parlamentarios condenados o presos por el macabro contubernio con los paramilitares y que aspiran, en cuerpo ajeno, a seguir manejando los hilos del poder político, los pasados comicios electorales del 9 de marzo no tuvieron la presión por sistemas funestos de persuasión de los grupos al margen de la ley, pero sí tuvieron el del dinero que por toneladas  entregó el Estado a los miembros de la Unidad nacional para su campaña política y reelección.

A pesar de la gran abstención, esas inmensas sumas que compraron conciencias por doquier el pasado domingo de elecciones cambió sustancialmente el mapa político del país, y, de paso, distorsionó el potencial electoral de las regiones respecto de los candidatos foráneos y, por ende, favoreció a los saltimbanquis y corruptores de voluntades. Esta sí es una razón de peso, y más que suficiente, para sostener que la elección del Parlamento es “ilegítima”, como lo afirma el ex presidente Uribe.

El Presidente Juan Manuel Santos, tiene el deber ineludible y la obligación moral y ética de ordenar de manera perentoria a todos los organismos estatales, así sean institutos descentralizados o empresas de economía mixta, que den a conocer a la opinión pública, como también a los órganos de control para lo de su competencia, los desembolsos efectuados entre agosto de 2013 a la fecha de dineros con destino a diferentes obras regionales, nombres de los beneficiarios, sean personas naturales o personas jurídicas tales como, Departamentos, Municipios, Asociaciones, Fundaciones, Ancianatos, Centros Docentes, etcétera,, lo contrario sería cohonestar abiertamente con el fraude y la corrupción

Espero que la Contraloría General de la República, en cabeza de Sandra Morelli,  no se vaya a dejar amedrentar ni de Presidencia ni del Parlamento, en su función fiscalizadora sobre el seguimiento riguroso a estos dineros y establecer si hubo la inversión o se desviaron los recursos en su destinación, por cuanto, todo parece indicar que una parte fue utilizado en la pasada campaña política para corromper electores, y otra, a engrosar el patrimonio de los gestores. Como la Fiscalía es tan inoperante es mejor que se quede quieta para que no entorpezca la investigación.

Manizales, marzo 14 de 2014.