5 de julio de 2022
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La ética en la política: la gran derrotada

18 de marzo de 2014

ferney paz¿Por qué se percibe un desánimo social frente a la clase política y a los responsables de dirigir los asuntos públicos?

¿Por qué el funcionario público  dejó de estar  al servicio de  la comunidad?

Estas preguntas  dan para un estudio socio político por cuanto  es seriamente preocupante lo sucedido en las pasadas elecciones donde  se impuso  un  estilo de política  que  bordea los  incisos del Código Penal y para des fortuna del país con los mal llamados cupos indicativos avalados por el gobierno central en aras de obtener unos apoyos electorales para  oxigenar la campaña reeleccionista.( Ver adenda ).

En los últimos años han salido a la luz pública permanentes escándalos de corrupción  que han permeado todas las capas  de la sociedad colombiana, tanto del sector público como privado y con nostalgia reconocer  viene impregnando  al sector justicia que debe  ser  garante de los  principios de trasparencia, equidad y  de justicia social, originando incredulidad en las instituciones e inseguridad jurídica.

Todos estos escándalos  que originan titulares de prensa y con el tiempo se diluyen con una laxa interpretación  de los textos legales, con un  principio de oportunidad que bien  podría denominársele de impunidad, vienen minando la imagen del funcionario público y del político, generando una pérdida de confianza  frente a la sociedad sana  del país, que observa perpleja como se resquebraja moralmente la estructura estatal.

La ética pública es un elemento  importante en la política, un buen gobierno no solo requiere  de funcionarios  responsables, sino también de políticos  serios   y alejados de ambiciones patrimoniales y del chantaje burocrático, y se presenta  tanto en  la administración pública, como en la clase  política.
La corrupción en el interior de las administraciones genera derroches de recursos, ineficacia en el cumplimiento de las metas  de gobierno, llegando a los extremos  de la estafa  y engaño,  saqueando a sabiendas  los recursos presupuestales.

La corrupción política se manifiesta cuando el político por el deseo de codicia, se asegura una fortuna privada, desvía fondos de las arcas públicas, extorsiona a contratistas y empresas para obtener recursos, aceptan sobornos para realizar operaciones ilícitas o agilizar las lícitas, compran votos en las elecciones o bien reciben contribuciones ilegales para  su causa que califican de anónimas a cambio de favores cuando ejerzan el mandato.

Estas conductas encuentran respaldo  en un alto porcentaje de nuestra clase  dirigente  a pesar de que se ataca la estructura social, por la desviación de  los recursos públicos que deberían  estar al servicio del bienestar colectivo, pero  debemos  reconocer que se está  perdiendo la  batalla contra este cáncer que carcome el estado por lo visto en los  comicios parlamentarios, en donde  la  gran derrotada fue la ética pública.

Difícil el momento por el que se atraviesa y la pregunta es  cómo salir de la encrucijada y volver por los fueros de  la moral y trasparencia pública cuando los resultados electorales   confirman la presencia en el Congreso de  un alto porcentaje de nuevos legisladores relacionados con el fenómeno del paramilitarismo, no porque ellos lo sean, sino  por el apoyo electoral recibido de esa  franja  de  miedo y presión, sin contar los investigados por  conflictos de intereses y celebración indebida de contratos .

Finalizamos  la columna diciendo que esperamos  que este  tema de gran gravedad para el futuro de  las nuevas generaciones, sea abordado en la campaña presidencial y no lo soslayen, mirándosele como un problema de violación de valores, en donde las leyes existentes pueden proporcionar el marco de legalidad a los actos, pero no necesariamente el marco de justicia.

ADENDA: Los cupos indicativos una vergüenza nacional: Los denominados y cuestionados auxilios parlamentarios fueron establecidos en la administración Lleras Restrepo,( REFORMA CONSTITUCIONAL DEL 68) siendo su gran promotora la entonces senadora Hilda Martínez de Jaramillo y eliminados por la Constituyente del 91 por el abuso e irregular utilización de esos recursos, pero restituidos en el mandato del senador electo Álvaro Uribe con la denominación de “cupos indicativos “, cuyo modus operandi constituye una afrenta nacional por el grado de corrupción que allí se emplea, en donde el parlamentario  afecto al gobernante de turno se le adjudica un cupo para determinadas obras en su región.

Hasta allí nada es anormal, lo vergonzoso es cuando acto seguido el parlamentario favorecido lo cede por un porcentaje del 10% aproximadamente a uno de sus colegas recibiendo al momento de la cesión  el 5% en dinero contante y el 5 % restante cuando el indelicado congresista ejecuta la obra en el lugar por el escogido  en connivencia con el contratista testaferro, todo coadyuvado o mejor avalado por el gobierno central.

Los medios especializados informan que dos anodinos personajes de la política  del departamento de Córdoba, sin ninguna figuración nacional, son los artífices de esta grosera triangulación que les  dio positivos resultados electorales al ser los más votados en el partido de la U, movimiento político que  patrocina  la campaña reeleccionista.

Estos procedimientos que  lesionan el presupuesto nacional, solo producen rabia, desconcierto, por la forma como  se apropian de los  recursos públicos, que no son más que dineros de todos los contribuyentes.

El interrogante que más perturba es el de ¿Donde están los organismos de control y fiscalización? (Contraloría, Procuraduría, fiscalía), que han permitido estos desafueros, por cuanto creemos que se han infringido normas fiscales, (detrimento patrimonial), penales (posible peculado y prevaricato) y de carácter disciplinario.

Porque callan, la razón de su mutismo, cuando lo que se viene denunciando constituye el máximo grado de corrupción estatal, donde los timadores de “Interbolsa”, aparecen como aprendices de brujos frente a la forma como se desangra el presupuesto nacional por una clase política que al decir del gobierno será la encargada de  estudiar y aprobar las reformas que  reclama la sociedad en materia de justicia, tributaria, educación, salud, pensiones, agraria,  el posconflicto .Nubarrones para el inmediato futuro  del país ,salvo que  el fin del conflicto  precipite  una reorganización política parlamentaria a corto plazo .

Nota fúnebre: Un adiós y descanso eterno para  el historiador, ciudadano cívico y hombre de partido, don LeonidasTruillo Escobar.

BOGOTÀ.MARZO 18 DE 2014.

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