6 de mayo de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Yo discrimino, tú discriminas, él discrimina

16 de febrero de 2014
16 de febrero de 2014

victor zuluaga La polvareda que se ha armado a raíz de la declaraciones de una dirigente de una secta religiosa, afirmando que las personas con algún grado de discapacidad están imposibilitadas para predicar o llevar la voz de Dios a sus feligreses, ha sido tan grande que incluso la situación del alcalde Petro ha pasado a un segundo lugar en todos los medios de comunicación.

Sin duda alguna que las consecuencias nefastas para el movimiento político “Mira” se harán sentir en las próximas elecciones, sobre todo en aquella sectores de población que sin ser fieles de esa iglesia, miraban o miran con buenos ojos el accionar político de quienes están ocupando algunos cargos de representación en diferentes escenarios políticos.

Pero no hay duda que al lado del escándalo ha prosperado algunas posiciones de grupos políticos o instituciones que quieren sacar provecho del desliz de la señora Piraquive. Porque, por ejemplo, si hablamos de discriminación, dentro de la iglesia Católica hay discriminación, sin duda alguna, en lo que tiene que ver con el aspecto sexual. Por ejemplo, no es posible que la mujer pueda llegar a ser sacerdotisa, pues este oficio está reservado para el personal masculino.

Incluso en instituciones conformadas por librepensadores como han sido las sectas masónicas, existen algunas logias en donde no es posible la presencia de mujeres.

Pero digamos que en este caso, cuando se habla de discriminación por tener una discapacidad, es mucho más sensible porque no se entiende cómo una persona por el hecho de haber perdido un ojo, una mano o cualquier parte de su cuerpo, pueda ser discriminada y se le cierren las puertas para el ejercer un oficio religioso, aduciendo el “qué dirán” los fieles.

Pero finalmente el asunto, en la medida que se trata de un aspecto religioso, los argumentos racionales poco peso pueden tener para inclinar la balanza para uno u otro lado. La Biblia católica afirma que cuando la mujer tiene hijo varón, será impura por ocho días, mientras que si tiene hija, la impureza será de quince días. Eso es, si duda alguna, discriminación de cuerpo entero.

Y si fuésemos a hilar más delgado, cuando alguien se presenta a una Universidad y no le alcanza el puntaje para ingresar, yo podría decir que hay discriminación por capacidad intelectual. Así las cosas, bien podría decirse que por donde uno mire, hay discriminación. Otra cosa es que cuando lo dice una persona que está al frente de un movimiento político en época electoral, trae sus consecuencias…