18 de mayo de 2021
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En Colombia hay impunidad e ineficiencia frente a los Derechos Humanos: EEUU

28 de febrero de 2014
28 de febrero de 2014

Los desplazamientos forzados, provocados en su mayoría por los grupos armados, así como la corrupción en la esfera gubernamental y la discriminación de los indígenas son los otros problemas que destaca el documento, enviado hoy al Congreso estadounidense.

“Persiste una alta tasa de impunidad”, indica el informe, que resalta, no obstante, los “continuos esfuerzos” del Gobierno colombiano por perseguir y castigar a quienes cometieron abusos contra los derechos humanos.

El Departamento de Estado cita el aumento del presupuesto de la Oficina del Fiscal General y el que se dé prioridad a los casos en los que están en juego los derechos humanos como algunos de esos “esfuerzos” gubernamentales.

Hasta octubre, las autoridades colombianas detuvieron a 72 miembros de las fuerzas de seguridad por homicidios de civiles, que siguen siendo “un problema muy serio”, según el informe.
“La impunidad y un sistema judicial ineficiente sujeto a la intimidación limitan la capacidad del Estado para perseguir efectivamente a los acusados de abusos de los derechos humanos y a juzgar a antiguos miembros de los grupos paramilitares”, añade.

Asimismo, la disponibilidad de ingresos procedentes del tráfico de drogas “exacerban” la corrupción, según el Departamento de Estado.

También se dieron casos de asesinatos extrajudiciales, cuyo seguimiento judicial fue “lento”, apunta el informe, acoso y amenazas de muerte a activistas y miembros de grupos defensores de los derechos humanos.

Parte de estas intimidaciones corresponden a grupos armados como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), responsables además de la mayoría de las desapariciones forzadas, así como de asesinatos políticos y de funcionarios y miembros las fuerzas de seguridad, dice.

Asimismo, los grupos armados secuestraron, sobornaron a jueces, fiscales y testigos, reclutaron a niños, y violaron y obligaron a abortar a mujeres.

La violencia contra las mujeres y las niñas es otra de las preocupaciones de EE.UU. en Colombia, al igual que el tráfico de personas, el trabajo infantil y la discriminación contra los indígenas, a quienes, aseguran, se les restringe en ocasiones su capacidad para ejercer sus derechos.